FALLO A FAVOR

Reforma laboral: el Gobierno se anotó otro triunfo en la Justicia en su batalla contra la CGT

La Justicia resolvió que la apelación de la central obrera se tramitará en el fuero contencioso administrativo y no en el laboral, como planteó la CGT
Por Marcelo Mussi
LEGALES - 28 de Abril, 2026

Un nuevo fallo judicial le dio al Gobierno nacional un respaldo estratégico en la disputa por la reforma laboral. La decisión define dónde se va a discutir la validez de la ley, y ese cambio de escenario puede ser determinante.

La Sala IV de la Cámara Contencioso-Administrativo resolvió que el ámbito adecuado para analizar la constitucionalidad de la norma es el fuero contencioso administrativo federal. No la Justicia laboral, como había planteado la Confederación General del Trabajo (CGT).

El tribunal hizo lugar a lo pedido por la Procuración del Tesoro. El argumento central: la reforma laboral es una ley sancionada por el Congreso, de alcance general, y por lo tanto su validez debe ser revisada en el fuero que habitualmente controla la legalidad de los actos del Estado, no en tribunales laborales que resuelven conflictos individuales o colectivos entre trabajadores y empleadores.

La resolución a la que accedió El Cronista no resuelve el fondo del conflicto. Es decir, no dice si la reforma es o no constitucional. Pero sí define un aspecto clave: en qué cancha se va a jugar el partido judicial.

Qué pasa si la Cámara Laboral no acepta ceder el expediente

Si la Cámara Nacional del Trabajo decidiera mantener la causa en su fuero, será la Corte Suprema de Justicia la que deba dirimir la competencia.

El tribunal laboral que debe definir qué hacer es el mismo que días atrás suspendió la cautelar que impedía la aplicación de la ley. Los jueces fueron recusados por la CGT y ahora tienen dos caminos posibles.

Pueden intentar sostener el expediente en el fuero laboral, lo que dejaría la decisión final en manos de la Corte. O pueden ceder la competencia al fuero contencioso y así salir de escena.

En caso de llegar a la Corte, el trámite no debería ser extenso. Se espera una resolución rápida sobre la competencia, sin que los jueces deban expedirse sobre la cautelar que hoy está desactivada.

Por qué el fallo dice que la competencia es del fuero contencioso

La decisión judicial se centra en la naturaleza de la norma cuestionada y en el tipo de conflicto planteado.

Según el criterio de los magistrados, no se trata de un litigio individual o colectivo propio del derecho del trabajo, sino de una impugnación directa a una ley dictada por el Congreso. Ese tipo de planteos corresponde al fuero que entiende en actos del Estado, no al laboral.

El fallo remarca que la discusión gira en torno a la constitucionalidad de disposiciones de alcance general. No sobre la aplicación concreta de derechos laborales en una relación específica entre empleador y trabajador.

Ese encuadre jurídico es el que justifica, para los jueces, el desplazamiento hacia el contencioso administrativo.

Además, el pronunciamiento advierte sobre un riesgo práctico. Permitir que este tipo de planteos se resuelvan en el fuero laboral podría generar una fragmentación de criterios y decisiones contradictorias, dada la multiplicidad de juzgados con competencia en la materia.

En cambio, centralizar el análisis en el fuero contencioso permitiría un tratamiento más uniforme de la cuestión. Esa es la visión que prevaleció en la Cámara.

Por qué este fallo era clave para la estrategia del Gobierno

Desde el inicio del conflicto, el Gobierno había cuestionado que la CGT acudiera al fuero laboral. La definición sobre la competencia era uno de los objetivos centrales de la Casa Rosada.

El Ejecutivo planteó formalmente que el expediente debía tramitar en el contencioso administrativo. El argumento oficial: la reforma laboral es una ley sancionada por el Congreso, de carácter general, y su validez debe ser analizada en el ámbito que tradicionalmente revisa la legalidad de los actos estatales, no en tribunales especializados en conflictos laborales individuales.

Con este fallo, esa posición gana terreno. Le otorga al Gobierno una ventaja estratégica en el desarrollo futuro del caso.

No solo por el cambio de tribunal, sino también por el tipo de análisis jurídico que predomina en ese fuero. El contencioso administrativo suele aplicar criterios más estrictos al momento de revisar leyes del Congreso.

El antecedente que cambió el escenario días atrás

La resolución sobre competencia se produce pocos días después de otro movimiento relevante en el expediente.

La Sala VIII de la Cámara Nacional del Trabajo había otorgado efecto suspensivo a la apelación del Estado. Dejó sin efecto, de manera provisoria, la cautelar que había frenado más de 80 artículos de la ley.

Ese fallo implicó que la reforma laboral volviera a estar vigente mientras se discute la cuestión de fondo. Fue celebrado por el Gobierno como un triunfo importante.

Ahora, con la discusión sobre la competencia inclinándose hacia el contencioso, el escenario judicial se reconfigura nuevamente. Y el viento sopla a favor del oficialismo.

Cómo reacciona la CGT y qué estrategia le queda

Para la CGT, que había logrado un primer éxito con la cautelar que suspendió la aplicación de la reforma, el nuevo escenario representa un desafío adicional.

El corrimiento hacia el fuero contencioso implica perder un terreno donde había encontrado receptividad inicial. Obliga a la central obrera a redefinir su estrategia judicial en un ámbito distinto, donde los criterios de análisis son menos favorables para planteos sindicales.

En paralelo, el sindicalismo viene avanzando con nuevas presentaciones para cuestionar las decisiones recientes de la Cámara laboral. Eso anticipa que el conflicto seguirá escalando en los próximos días.

Si la Cámara Laboral decide no ceder la competencia, la pelota quedará en manos de la Corte Suprema. Pero incluso en ese escenario, el panorama luce más complejo para la CGT que hace apenas una semana.

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