• 30/4/2026
ALERTA

Ciudadanía italiana: la Corte de ese país le pone fin a la esperanza de miles de descendientes en Argentina

Una decisión que traerá polémica entre los descendientes de italianos la Corte Constitucional validó las restricciones al acceso a la ciudadanía italiana
30/04/2026 - 19:22hs
Pasaporte italiano ciudadanía italiana

Es el país más viejo de la Unión Europea, tiene el mayor número de mayores de 65 años y la tasa de natalidad volvió a caer el año pasado. El número promedio de hijos por mujer en Italia fue de 1,14 en 2025, frente a 1,18 del 2024, según cifras publicadas el 31 de marzo por el ISTAT, el instituto nacional de estadística. Esto significa que Italia es el país que tiene el menor número de "jóvenes" en la Unión Europea.

A pesar de este dato desalentador para los planificadores de la península la Corte Constitucional de Italia, validó las restricciones a la ciudadanía italiana por descendencia introducidas en 2025. El fallo rechaza la inconstitucionalidad de la norma, fundamentando que el legislador puede exigir un "vínculo efectivo" con la República para evitar la transmisión ilimitada de un estatus que, en muchos casos, carecía de conexión real.

Ciudadanía italiana: cambio clave para argentinos

Este "vínculo efectivo" declamado choca contra la manera tradicional, a la italiana, de conceder la ciudadanía desde 1861. Sólo había que mirar y chequear a los padres de quien era ciudadano italiano. En 1865 quedó claro en la primera página del código civil donde se declaraba que un niño nacido de un ciudadano italiano era ciudadano italiano.

Este principio fundacional del Bel Paese parece ahora destinado a cambiar y termina con los sueños de muchos argentinos de tener un pasaporte italiano y, por ende, europeo. A partir de esta decisión de la Corte y los legisladores aquellos italianos que se trasladen al extranjero corren el riesgo de negar la ciudadanía a sus descendientes.

Durante marzo y principios de abril, voceros del Tribunal Constitucional anunciaron que fallarían a favor del gobierno y de su controvertida ley del año 2025, que restringía la ciudadanía para quienes nazcan en el extranjero. La ley —emitida el pasado marzo mediante decreto de emergencia— había sido impugnada por cuatro jueces, que cuestionaron su constitucionalidad.

Pero, finalmente, la Corte, bajo la presidencia de Giovanni Amoroso publicó los fundamentos de un fallo judicial que cierra un periodo de alta incertidumbre jurídica sobre el Artículo 3-bis de la ley de ciudadanía. Esta normativa establece criterios más estrictos para quienes nacieron en el exterior y poseen otra nacionalidad.

El origen: el caso Torino

El proceso judicial tuvo su origen en una ordenanza del Tribunal de Turín, motivada por la demanda de ocho ciudadanos venezolanos descendientes de un italiano nacido en esa ciudad en 1837, hace casi dos siglos.

El conflicto se centró en que los recurrentes presentaron su demanda el 28 de marzo de 2025, apenas un día después del límite establecido por la nueva ley para mantener el régimen anterior. Los demandantes argumentaban que la norma aplicaba una "revocación retroactiva e injustificada" de derechos adquiridos.

Esta situación convirtió al "caso Torino" en la prueba de fuego para determinar la validez constitucional de las nuevas limitaciones al principio iure sanguinis (por derecho de sangre), que durante más de un siglo permitió la transmisión ilimitada de la ciudadanía italiana a través de generaciones.

La decisión de la Corte

La Corte Constitucional, bajo la presidencia de Giovanni Amoroso, resolvió declarar "no fundadas" las cuestiones de legitimidad constitucional planteadas contra el Artículo 3-bis, confirmando que la ley es plenamente válida y no vulnera la Carta Magna italiana.

El tribunal rechazó categóricamente que existiera violación a los principios de igualdad o confianza legítima, estableciendo que el legislador posee una "amplia discrecionalidad" para regular cómo se adquiere o pierde la nacionalidad.

Asimismo, se desestimaron los argumentos que vinculaban la norma con una supuesta transgresión de tratados internacionales, ratificando que el sistema actual es compatible con las obligaciones de Italia ante la Unión Europea.

El "vínculo efectivo": fundamento central

El argumento principal del fallo es la necesidad de un "vínculo efectivo" (genuine link) entre el ciudadano y la República. La Corte sostiene que la ciudadanía italiana debe basarse en una relación real de solidaridad y participación con la nación.

La sentencia destaca que la transmisión ilimitada a través de generaciones, sin ninguna conexión con el territorio o la cultura nacional, "saca de contexto el principio democrático" y convierte la ciudadanía en un estatus "meramente formal o virtual".

"Sin una conexión real con Italia, la nacionalidad pierde su significado constitucional y se transforma en un beneficio administrativo desvinculado de los valores republicanos", argumenta el documento.

El tribunal aclaró además que la norma no constituye una "revocación" de derechos adquiridos, sino una "preclusión originaria" para quienes nunca ejercieron efectivamente el derecho de ciudadanía. De este modo, se busca corregir un sistema que producía "una masa de ciudadanos sin vínculos reales con el país".

Reacciones profesionales: "un retroceso histórico"

Consultado por iProfesional, el Dr. Gonzalo Mazza, abogado especializado en derecho internacional y magister en administración y políticas públicas de la universidad de San Andrés, explicó: "Esta decisión significa desconocer la propia historia italiana, y su aporte en el mundo, a través de cada inmigrante." 

Y, justificó: "Se estima que más de la mitad de los argentinos descienden de italianos. Es decir, más de 25.000.000 de personas con sangre italiana, en un solo país. La ley y la Corte alegan que el vínculo efectivo entre Italia y sus descendientes se ha perdido: el camino no es dinamitar ese puente, sino trabajar para que la cultura e identidad italiana crezca, reconociendo el derecho de sangre, y aprovechando esa oportunidad para fortalecer a Italia en el mundo."

"Hoy solo queda un único camino para recuperar el derecho a la ciudadanía, y la Corte lo dice con claridad en su sentencia: es tarea del Parlamento, y sus legisladores, definir los alcances del reconocimiento de la ciudadanía. Entonces, debe darse un nuevo debate en el Parlamento. Los italianos en el exterior ya cuentan con representación política en el Parlamento italiano, pero no se vislumbran aún, cambios favorables en el horizonte."

La Corte Constitucional de Italia, como máximo órgano decisor en materia judicial, ratificó hoy la ley que restringe el acceso al derecho de la ciudadanía italiana. Significa un golpe muy fuerte para todos los descendientes de los italianos que hemos nacido en otro país"

"Italia históricamente reconoció el derecho de sangre para transmitir la ciudadanía. Hoy existe un escenario poco sólido en materia jurídica: se configuran italianos de primera -los que nacen en territorio italiano-, e italianos de segunda -los que nacen en territorio extranjero- para poder transmitir el derecho a ser ciudadano."

"Esta decisión significa desconocer la propia historia italiana, y su aporte en el mundo, a través de cada inmigrante." 

"Se estima que más de la mitad de los argentinos descienden de italianos. Es decir, más de 25.000.000 de personas con sangre italiana, en un solo país. La ley y la Corte alegan que el vínculo efectivo entre Italia y sus descendientes se ha perdido: el camino no es dinamitar ese puente, sino trabajar para que la cultura e identidad italiana crezca, reconociendo el derecho de sangre, y aprovechando esa oportunidad para fortalecer a Italia en el mundo."

Implicancias para América Latina

La decisión de la Corte Constitucional tendrá un impacto significativo especialmente en Argentina, Brasil y Uruguay, países con las mayores comunidades de descendientes de italianos fuera de Europa.

Miles de trámites de ciudadanía iniciados bajo el régimen anterior ahora enfrentarán mayor escrutinio sobre la "conexión efectiva" de los solicitantes con Italia, pudiendo requerir demostración de vínculos culturales, lingüísticos o familiares activos.

Los expertos advierten que el fallo establece un precedente que podría inspirar restricciones similares en otros países europeos con sistemas de nacionalidad por descendencia.

El debate continúa

Aunque la Corte Constitucional zanjó la cuestión respecto al Artículo 3-bis, otros tribunales italianos tienen pendientes pronunciamientos sobre aspectos específicos de la reforma.

Las sentencias esperadas de los tribunales de Campobasso y Mantova podrían matizar o especificar los alcances prácticos del concepto de "vínculo efectivo", ofreciendo criterios más concretos para evaluar cada caso.

Mientras tanto, asociaciones de ítalo-descendientes en todo el mundo analizan estrategias alternativas y posibles recursos ante instancias internacionales para defender lo que consideran un derecho heredado a través de generaciones.

Para el Dr. Gonzalo Mazza, "hay que unirse y organizarse y peticionar ante los diputados latinoamericanos que no parecen estar haciendo mucho por este tema. Hoy solo queda un único camino para recuperar el derecho a la ciudadanía, y la Corte lo dice con claridad en su sentencia: es tarea del Parlamento, y sus legisladores, definir los alcances del reconocimiento de la ciudadanía. Entonces, debe darse un nuevo debate en el Parlamento. Los italianos en el exterior ya cuentan con representación política en el Parlamento italiano, pero no se vislumbran aún, cambios favorables en el horizonte."

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