Heredar sin sucesión: las claves de la herramienta legal que gana terreno y permite ahorrar costos
La donación de bienes en vida y el adelanto de herencia se consolidan en Argentina como herramientas cada vez más utilizadas para organizar el patrimonio familiar, anticipar la transmisión de activos y reducir conflictos sucesorios. La tendencia se fortaleció a partir de la reforma del Código Civil y Comercial introducida por la Ley 27.587 en 2020, que modificó el tratamiento legal de estas operaciones y otorgó mayor seguridad jurídica.
La reforma que cambió las reglas: qué trajo la Ley 27.587
Antes de la reforma, los inmuebles donados eran considerados títulos "observables", lo que impedía su venta o su uso como garantía hipotecaria. Esta limitación generaba incertidumbre y desalentaba las donaciones.
Con la nueva normativa, las donaciones realizadas a herederos forzosos —hijos, padres o cónyuge— adquirieron plena validez, siempre que estén correctamente instrumentadas. Esto permitió que los bienes donados puedan circular en el mercado sin restricciones, mejorando tanto la planificación patrimonial como la operatoria inmobiliaria.
Anticiparse a la sucesión es una de las principales razones detrás de este fenómeno. Cuando una persona fallece sin haber organizado la distribución de sus bienes, el proceso sucesorio puede ser largo, costoso y generar tensiones entre los herederos.
La donación en vida permite ordenar el patrimonio, definir cómo se repartirán los bienes y reducir la posibilidad de conflictos judiciales. No se trata de una herramienta exclusiva para grandes fortunas: cualquier persona puede recurrir a este tipo de planificación para ganar previsibilidad.
El adelanto de herencia es una entrega anticipada de bienes o dinero a los futuros herederos. Jurídicamente, se considera una donación con colación, lo que significa que ese valor debe computarse dentro del patrimonio total al momento de la sucesión.
Esto garantiza el respeto de la legítima hereditaria, es decir, la porción mínima que la ley reserva a los herederos forzosos. En Argentina, esa protección implica que no se puede afectar la parte que corresponde a hijos o cónyuge, por lo que cualquier adelanto debe contemplar ese límite.
La legislación vigente establece una distinción central:
- Donaciones a herederos forzosos: si se afecta la legítima, los demás herederos pueden reclamar una compensación económica
- Donaciones a terceros: los herederos cuentan con mayores herramientas legales, incluso la posibilidad de pedir la reversión del bien donado
Esta diferencia es determinante en la planificación patrimonial y explica por qué el mercado inmobiliario suele ser más cauteloso con donaciones fuera del núcleo familiar directo.
Cómo se instrumenta una donación y cuál es la opción más utilizada
La donación debe formalizarse mediante escritura pública ante escribano. El proceso incluye:
- Verificación del título de propiedad
- Análisis de la situación legal del inmueble
- Redacción de la escritura
- Inscripción en el Registro de la Propiedad
La documentación habitual incluye el título original, comprobantes de impuestos y certificados catastrales, según la jurisdicción.
Una de las herramientas más frecuentes es la donación con reserva de usufructo. En este esquema, el donante transfiere la propiedad pero conserva el derecho de uso y goce del bien. Esto le permite seguir viviendo en la propiedad o percibir ingresos por alquiler.
Existen distintas alternativas para anticipar la transmisión de bienes:
- Donación pura y simple: transferencia gratuita que se computa en la herencia
- Donación con usufructo: combina cesión de propiedad con derecho de uso
- Venta simbólica con usufructo: operación que puede considerarse adelanto de herencia
- Testamento: permite ordenar la distribución futura, aunque no implica transferencia en vida
La elección depende de factores legales, fiscales y familiares.
Uno de los principales incentivos es el ahorro económico: la donación representa entre 4% y 5% del valor fiscal del inmueble (incluye gastos notariales e inscripción), mientras que la sucesión puede alcanzar entre 11% y 20% del valor de mercado, sin contar posibles costos adicionales por conflictos.
En algunos casos, los procesos sucesorios pueden incluso alcanzar porcentajes mayores si se prolongan en el tiempo.
Impacto fiscal y errores que pueden generar problemas legales
El impacto impositivo varía según la jurisdicción:
- Ciudad de Buenos Aires: no hay impuesto específico a la donación de inmuebles
- Provincia de Buenos Aires: aplica el Impuesto a la Transmisión Gratuita de Bienes (ITGB)
También pueden existir efectos en el Impuesto sobre los Bienes Personales, especialmente si hay diferencias en la situación fiscal entre donante y donatario.
En la Ciudad de Buenos Aires, un contribuyente que realizó una cesión anticipada de acciones a sus hijos sufrió retenciones de Ingresos Brutos a través del sistema SIRCREB. Tras una consulta ante la autoridad fiscal, se determinó que la operación no estaba alcanzada por el impuesto, ya que no constituía una actividad habitual.
Como resultado, se reconoció la improcedencia de la retención y se habilitó la devolución de los fondos.
El adelanto de herencia permite evitar:
- Honorarios judiciales
- Tasas y gastos de sucesión
- Costos derivados de conflictos entre herederos
Además, estrategias como la planificación impositiva o las donaciones fraccionadas pueden ayudar a optimizar la carga fiscal.
Entre las principales complicaciones se destacan:
- No formalizar la donación mediante escritura pública
- No respetar la legítima hereditaria
- Ignorar el impacto fiscal
- No reservar el usufructo cuando es necesario
- Falta de comunicación entre los herederos
Estos errores pueden derivar en litigios y costos que anulan los beneficios de la planificación anticipada.
Entre los beneficios se destacan:
- Reducción de costos
- Ahorro de tiempo
- Mayor previsibilidad en la distribución del patrimonio
- Posibilidad de contemplar situaciones particulares
Sin embargo, también existen límites. La donación implica ceder la titularidad del bien, lo que restringe la posibilidad de venderlo o hipotecarlo en el futuro. Incluso con usufructo, el control sobre el activo disminuye.
La donación en vida y el adelanto de herencia se consolidan como herramientas relevantes en la planificación patrimonial en Argentina. La reforma legal de 2020 permitió superar las restricciones que existían anteriormente y facilitó su implementación.
No obstante, su uso adecuado requiere evaluar el contexto legal, fiscal y familiar de cada caso, así como contar con asesoramiento profesional para evitar errores y asegurar que la operación cumpla con sus objetivos.