• 13/7/2026
ALERTA

Julio De Vido y José López fueron condenados a 5 años de prisión por el caso Skanska y quedan más cerca de la cárcel efectiva

Tras casi dos décadas de proceso, la Justicia responsabilizó a ex funcionarios y empresarios por corrupción ligada a millonarios contratos estatales
13/07/2026 - 13:55hs
Julio De Vido y José López fueron condenados a 5 años de prisión por el caso Skanska y quedan más cerca de la cárcel efectiva

El caso Skanska tuvo su desenlace judicial. El Tribunal Oral Federal N°4 condenó a cinco años de prisión a Julio De Vido y José López, exministro de Planificación Federal y exsecretario de Obras Públicas, respectivamente.

La sentencia los encontró responsables de cohecho pasivo y administración fraudulenta contra el Estado. El proceso investigó presuntas irregularidades en la ampliación de los gasoductos Norte y Sur, una obra que comenzó a ejecutarse tras la crisis energética de 2001.

Los jueces Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela López Iñiguez dictaron el fallo por mayoría. De Vido siguió la lectura del veredicto desde su domicilio, donde cumple prisión domiciliaria por motivos de salud. López la escuchó desde la cárcel de Ezeiza.

La condena alcanzó a otros diez acusados. Entre ellos hay empresarios y exfuncionarios vinculados a la contratación y ejecución de las obras investigadas.

La causa se inició en 2005. La investigación arrancó tras denuncias que alertaron sobre empresas utilizadas presuntamente para justificar pagos irregulares en contratos de obra pública.

Los fundamentos completos del fallo se conocerán el 22 de septiembre. La jueza López Iñiguez planteó diferencias respecto de algunas calificaciones y montos de las penas.

El esquema de sobornos que investigó la Justicia

La fiscalía sostuvo durante el juicio que existió una maniobra para direccionar contrataciones. El mecanismo incluía el pago de sobornos, facturas falsas y sobrecostos en las obras adjudicadas a la empresa sueca Skanska.

El fiscal Abel Córdoba había pedido cinco años de prisión para De Vido y López. También solicitó la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

Según la acusación, ambos exfuncionarios ocupaban posiciones clave en la estructura estatal vinculada al desarrollo de obra pública. La fiscalía consideró que participaron en un esquema donde empresas contratistas pagaban dinero ilegal para obtener beneficios en los procesos de adjudicación.

Los delitos imputados fueron cohecho pasivo (recibir sobornos siendo funcionario público) y fraude contra la administración pública. Las obras investigadas involucraron la ampliación de gasoductos que transportan gas natural desde el norte argentino hacia Buenos Aires y el sur del país.

Las otras 10 condenas del caso Skanska

Néstor Ulloa recibió cinco años de prisión. Estaba a cargo de la administración del fideicomiso que financió las obras de ampliación de los gasoductos. Fue condenado por cohecho pasivo.

Por parte de Skanska, tres ejecutivos fueron condenados por cohecho activo (pagar sobornos). Mario Piantoni, máximo responsable de la compañía en la región, recibió cuatro años de prisión.

Javier Azcárate, exgerente comercial, y Gustavo Vago, expresidente de Skanska Argentina, también recibieron cuatro años cada uno. Azcárate fue protagonista de una grabación que resultó clave para reactivar la investigación.

Otros cinco condenados recibieron penas de tres años de ejecución condicional:

  • Eduardo Varni
  • Héctor Obregón
  • Juan Carlos Bos
  • Alejandro Gerlero
  • Roberto Zareba

El tribunal absolvió a 17 acusados. La decisión coincidió con el pedido de la fiscalía para esos casos.

Qué obras se investigaron en el caso Skanska

El caso Skanska comenzó a investigarse a mediados de la década del 2000. Estuvo relacionado con la ampliación de los gasoductos Norte y Sur, una obra impulsada para aumentar la capacidad de transporte de gas natural.

El proyecto surgió tras la crisis energética derivada del colapso económico de 2001. El país necesitaba mejorar su infraestructura de gas para abastecer la demanda creciente.

Los trabajos incluían la instalación de nuevos tramos de cañerías. También contemplaban ampliaciones de redes existentes y la incorporación de plantas compresoras para mejorar el flujo del gas.

Transportadora de Gas del Norte (TGN) y Transportadora de Gas del Sur (TGS) participaron como licenciatarias. Skanska fue contratada para ejecutar parte de las obras.

En uno de los proyectos actuó como adjudicataria directa. En otro trabajó como subcontratista de la firma brasileña Odebrecht, también investigada por corrupción en múltiples países de la región.

La grabación que cambió el rumbo de la causa

Una conversación grabada dentro de Skanska se convirtió en la prueba central del expediente. El audio capturó un diálogo entre Javier Azcárate, entonces gerente comercial, y Claudio Corizzo, auditor interno de la empresa.

En esa grabación, Azcárate reconocía la existencia de pagos irregulares. También mencionaba el uso de facturas falsas para justificar salidas de dinero vinculadas a la obtención de contratos de obra pública.

La validez de esa prueba fue cuestionada inicialmente por la Cámara Federal. El argumento fue que la grabación había sido obtenida mediante una investigación interna de la compañía, sin conocimiento del ejecutivo registrado.

La causa quedó paralizada durante varios años por esa controversia. Finalmente, la Corte Suprema habilitó el análisis de la prueba y la Cámara Federal de Casación Penal permitió su incorporación al expediente.

A partir de esa decisión, el juez federal Sebastián Casanello procesó nuevamente a varios involucrados. En 2019, la causa fue elevada a juicio oral.

El juicio oral que terminó en condena

El debate comenzó en abril de 2024 ante el Tribunal Oral Federal N°4. Fueron acusadas 30 personas en total.

Durante el proceso se analizaron las contrataciones, la circulación de fondos y la presunta utilización de mecanismos administrativos para ocultar pagos ilegales. La fiscalía presentó pruebas documentales, testimoniales y periciales que vincularon a funcionarios con empresarios.

El juicio duró varios meses. Las audiencias incluyeron declaraciones de testigos clave, análisis de contratos y revisión de movimientos financieros entre empresas y personas físicas.

La situación judicial actual de De Vido y López

Al momento de conocerse el veredicto del caso Skanska, ambos exfuncionarios ya cumplían condenas por otros expedientes judiciales.

De Vido tiene una condena firme por la tragedia ferroviaria de Once. Cumple prisión domiciliaria desde su domicilio. Además, fue condenado en otras causas que aún no cuentan con sentencia definitiva.

López cumple una pena unificada por distintos procesos vinculados a corrupción. Entre ellos está la causa conocida como "los bolsos del convento", donde fue filmado arrojando bolsos con dinero en un convento de monjas.

También fue condenado en el expediente por la obra pública en Santa Cruz. Esa causa investiga sobreprecios y direccionamiento de contratos hacia el empresario Lázaro Báez durante los gobiernos kirchneristas.

Ambos exfuncionarios enfrentan otro juicio oral por el caso "Sueños Compartidos". Ese expediente está relacionado con el programa de construcción de viviendas sociales administrado por la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

La fiscalía solicitó penas de seis años de prisión para De Vido y López en ese proceso. El fallo del caso Skanska suma una nueva condena a sus antecedentes judiciales y complica su situación procesal de cara a futuras sentencias.