Qué significa que la Corte limite la revisión de la indemnizaciones y cómo afecta al trabajador
La Corte Suprema de Justicia de la Nación fijó un límite a la posibilidad de que una Cámara modifique una indemnización cuando ese aspecto de la sentencia no fue cuestionado por la parte que podía verse beneficiada.
El criterio surgió de un accidente laboral y tiene una consecuencia concreta para los trabajadores. Si consideran que el monto fijado en primera instancia es insuficiente, deben recurrirlo dentro del proceso.
El expediente corresponde a Sergio Leandro Emanuel Pagani, un técnico electricista que sufrió un accidente laboral en agosto de 2017 mientras realizaba tareas de instalación sobre una escalera. Como consecuencia del hecho, sufrió una lesión en una de sus rodillas y posteriormente se determinó una incapacidad permanente.
Qué pasó con la indemnización del trabajador
En una primera instancia, la incapacidad había sido determinada en 5% por la Comisión Médica. Luego, en sede judicial, el porcentaje fue elevado al 16%, sobre cuya base se estableció la reparación que debía pagar Provincia ART.
La sentencia de primera instancia fue apelada por la ART, que cuestionó el método para determinar la reparación. Asimismo, el trabajador no apeló el monto otorgado y consintió la sentencia de primera instancia.
Cuando el expediente llegó a la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, los jueces analizaron el método utilizado para calcular la reparación y consideraron que, de aplicar otros parámetros previstos por la normativa de riesgos del trabajo, el resultado podía ser superior al establecido en primera instancia.
De esta manera, la Cámara terminó llevando la reparación desde una suma de alrededor de $240.000 hasta más de $1,6 millones, pese a que el trabajador no había apelado para obtener una indemnización mayor. Ese aumento fue el punto central de la discusión posterior ante la Corte.
Por qué la Corte puso un límite a la Cámara
El caso llegó finalmente a la Corte Suprema, que por unanimidad, con los votos de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, dejó sin efecto la decisión de la Cámara.
El concepto jurídico que aparece en el centro del caso es la reformatio in pejus, una regla procesal que, en términos simples, impide que una persona que recurre una sentencia termine en una situación peor como consecuencia de su propio recurso.
La lógica es que el tribunal de segunda instancia debe analizar los puntos que fueron llevados a esa instancia mediante las apelaciones. Si una parte no cuestionó determinado aspecto de la sentencia, la Cámara no puede modificarlo libremente para alterar la situación procesal de las partes.
En el caso Pagani, Provincia ART fue quien apeló la sentencia, mientras que el trabajador no cuestionó el monto de la reparación. Por eso, el planteo ante la Corte giró alrededor de los límites que tenía la Cámara para modificar de oficio un aspecto que no había sido recurrido por el trabajador.
El criterio no significa que las Cámaras laborales hayan perdido la posibilidad de revisar indemnizaciones, sino que la revisión debe respetar los límites establecidos por los recursos presentados por las partes y las cuestiones que efectivamente fueron sometidas a consideración del tribunal superior.
Cómo afecta este fallo al trabajador
Para un trabajador que reclama una reparación por un accidente laboral, el aspecto más importante es práctico. Aceptar una sentencia de primera instancia tiene consecuencias procesales.
Si se considera que el monto reconocido es insuficiente, no deberá confiar en que una Cámara lo aumentará automáticamente cuando el expediente llegue a una instancia superior por el recurso de la otra parte.
En otras palabras, si el trabajador entiende que la indemnización determinada en primera instancia no refleja correctamente su incapacidad o el cálculo que corresponde según la legislación vigente, debe cuestionar ese aspecto mediante el recurso correspondiente. La Cámara no puede suplir sin límites una apelación que la parte interesada decidió no presentar.
Esto no significa que un trabajador pierda el derecho a reclamar una reparación mayor, como tampoco implica que las indemnizaciones queden congeladas en el monto fijado inicialmente. Lo que establece el criterio es que los tribunales de apelación deben respetar el alcance de los recursos y las garantías del proceso.
El caso también muestra por qué la instancia de apelación resulta relevante en los juicios laborales. Una sentencia de primera instancia puede establecer una determinada reparación, pero las partes tienen la posibilidad de cuestionar sus fundamentos y pedir que el tribunal superior revise aquellos puntos con los que no están de acuerdo.
Qué cambia a partir de ahora en los reclamos laborales
El alcance del criterio excede el caso particular porque refuerza una regla básica de los procesos judiciales: los tribunales de apelación deben resolver dentro de los límites que marcan los recursos de las partes. La protección del trabajador no elimina esas reglas procesales.
Por eso, frente a una sentencia que fija una indemnización por un accidente laboral, el trabajador debe prestar atención no solamente al monto final, sino también a cómo se calculó, qué porcentaje de incapacidad se reconoció, qué conceptos fueron incluidos y qué aspectos de la decisión pueden ser apelados.