Testamento: cómo se hace, qué bienes se pueden dejar y cuándo puede anularse, según el Código Civil y Comercial
En Argentina, una persona puede decidir en vida qué destino tendrán sus bienes después de su fallecimiento. Para hacerlo, debe recurrir a alguna de las formas previstas por el Código Civil y Comercial y respetar los derechos que la ley reconoce a determinados herederos.
El régimen permite designar herederos, dejar bienes concretos a determinadas personas, establecer legados y disponer algunas cuestiones que no tienen contenido económico. Sin embargo, la voluntad de quien realiza el acto debe ser personal, clara y expresarse de acuerdo con determinadas formalidades.
Por eso, no cualquier documento en el que una persona manifieste qué quiere hacer con sus bienes puede ser considerado válido. La legislación establece cómo debe realizarse, quiénes pueden intervenir, qué personas están impedidas de recibir determinados bienes y en qué situaciones una disposición puede ser anulada.
Quién puede hacer un testamento en Argentina
El Código Civil y Comercial establece que pueden hacerlo las personas mayores de edad al momento de otorgar el acto.
La decisión es personal e indelegable. Nadie puede realizarla en nombre de otra persona ni dejar en manos de un tercero la elección de quién recibirá sus bienes.
Tampoco es válido que dos o más personas otorguen un documento conjunto. Cada persona debe expresar su voluntad de manera individual.
Otro aspecto importante es la ley que se aplica. El contenido y la validez de las disposiciones se analizan según la legislación vigente al momento de la muerte del causante. En cambio, las formalidades deben ajustarse a las normas vigentes cuando se realiza el acto.
Qué formas de testamento reconoce la ley
El Código Civil y Comercial contempla dos formas principales:
- El testamento ológrafo, realizado de puño y letra
- El testamento por acto público, que se instrumenta mediante escritura pública
Las formalidades de cada modalidad son diferentes y deben cumplirse de manera estricta. La ley establece que el incumplimiento de los requisitos formales puede provocar la nulidad total del documento.
Por ese motivo, una simple carta, un mensaje o una anotación informal no necesariamente sirven para disponer de una herencia.
Testamento ológrafo: qué requisitos debe cumplir
El testamento ológrafo es aquel que la persona escribe personalmente.
Para que tenga validez debe estar íntegramente escrito, fechado y firmado de puño y letra por quien lo realiza. La firma debe colocarse después de las disposiciones y la fecha puede ubicarse antes o después de ella.
No es necesario que todo el documento sea escrito en un mismo momento. El Código permite que las disposiciones sean incorporadas en distintas oportunidades, siempre que se respeten las exigencias correspondientes.
La fecha puede resultar relevante para determinar cuál era la voluntad vigente y para establecer la relación entre distintos documentos realizados en diferentes momentos.
También existen reglas sobre las modificaciones. Los agregados escritos por otra persona pueden afectar la validez cuando fueron realizados por orden o con consentimiento del testador.
La ley contempla, además, que un error sobre la fecha no necesariamente invalida el acto. La situación es diferente si la persona colocó voluntariamente una fecha falsa con el objetivo de evitar una disposición legal.
Cómo se hace por escritura pública
La otra alternativa es el testamento por acto público. Se realiza mediante escritura pública ante un escribano y con la presencia de dos testigos hábiles.
El interesado puede llevar sus instrucciones por escrito o comunicarlas verbalmente al escribano para que sean incorporadas al instrumento.
Una vez redactado, el documento debe ser leído y firmado por el testador y los testigos. Estos últimos deben permanecer presentes durante todo el acto, desde el comienzo hasta el final.
Si la persona no sabe firmar o no puede hacerlo, la legislación contempla la posibilidad de que otra persona o uno de los testigos firme a su ruego. Cuando existe una imposibilidad física para firmar, el escribano debe dejar constancia de la causa.
Quiénes pueden ser testigos
No todas las personas pueden participar como testigos.
La ley excluye, entre otros, a los siguientes:
- Los ascendientes y descendientes del testador
- Su cónyuge o conviviente
- Los beneficiarios de las disposiciones
- Los albaceas
- Determinadas personas que hayan sido designadas como tutores o curadores
Si interviene un testigo que no cumple las condiciones legales y, al excluirlo, no quedan suficientes testigos, el acto puede resultar inválido.
Los bienes que se pueden dejar
El régimen sucesorio permite realizar disposiciones sobre una amplia variedad de bienes y derechos.
Puede tratarse de un inmueble, un vehículo, dinero, determinados objetos, créditos u otros bienes que se encuentren dentro del comercio.
También existen disposiciones sobre bienes que todavía no forman parte del patrimonio al momento de realizar el acto pero que podrían existir posteriormente.
Cuando se deja un bien determinado a una persona, se configura un legado y quien lo recibe es el legatario. El heredero, en cambio, puede recibir una parte de la herencia o la totalidad de los bienes que queden sin otro destino establecido.
La diferencia es relevante: mientras el heredero tiene vocación sobre una parte del patrimonio sucesorio, el legatario recibe específicamente aquello que le fue atribuido.
Qué es un legado y cómo funciona
El Código regula distintas clases de legados.
Puede dejarse una cosa cierta y determinada, como un inmueble o un vehículo, pero también un crédito, la liberación de una deuda, bienes de determinado género o prestaciones periódicas.
Si se lega un inmueble, por ejemplo, el legado comprende las mejoras existentes en él. También existen reglas específicas cuando el bien está en condominio o pertenece a una masa patrimonial compartida.
La ley permite incluso establecer un legado de alimentos. En ese caso puede comprender la instrucción, el sustento, la vivienda, el vestido y la asistencia durante enfermedades, según las condiciones previstas.
Cuando se establece una prestación periódica, cada cuota constituye una obligación que debe cumplirse de acuerdo con las condiciones fijadas y las reglas del Código.
Las porciones legítimas y por qué limitan la libertad
Aunque una persona puede decidir el destino de sus bienes, esa facultad tiene un límite: las porciones legítimas.
Se trata de las partes de la herencia que la legislación reserva a determinados herederos. Por eso, no siempre es posible disponer libremente de la totalidad del patrimonio.
La existencia de un documento que beneficia a una persona determinada no significa que esa disposición pueda afectar los derechos que la ley protege para los herederos legitimarios.
Si una disposición excede los límites permitidos, puede ser cuestionada dentro del proceso sucesorio.
Este punto resulta especialmente relevante cuando existen inmuebles, empresas, inversiones u otros bienes de valor considerable, porque la distribución prevista por quien fallece debe compatibilizarse con las reglas de la sucesión.
Quiénes no pueden recibir bienes por testamento
El Código también establece determinadas inhabilidades para suceder.
No pueden recibir bienes, en los casos previstos por la ley:
- Los tutores y curadores respecto de sus pupilos cuando estos fallecen durante la tutela o curatela o antes de que sean aprobadas las cuentas definitivas de administración
- El escribano y los testigos que intervinieron en su otorgamiento
- Los ministros de cualquier culto y los líderes o conductores espirituales que hayan asistido al causante durante su última enfermedad
Las disposiciones realizadas a favor de personas impedidas carecen de valor. La ley también contempla mecanismos para evitar que estas prohibiciones sean eludidas mediante personas interpuestas.
Las claves por las que puede anularse un testamento
Existen distintas causas por las que un documento puede ser declarado nulo, en forma total o respecto de alguna de sus disposiciones.
Entre ellas se encuentran:
- El incumplimiento de las formalidades legales
- La violación de una prohibición
- La falta de razón al momento de otorgarlo
- Determinadas situaciones de incapacidad
- El error, el dolo y la violencia
También puede ser inválida una disposición que favorezca a una persona cuya identidad no pueda determinarse, salvo que existan elementos suficientes para establecer de quién se trata.
Las condiciones o cargas basadas en hechos imposibles, prohibidos por la ley o contrarios a la moral también son nulas. Sin embargo, esa invalidez no necesariamente afecta el resto de la disposición.
Cualquier persona interesada puede reclamar judicialmente la nulidad, salvo que haya conocido la situación y posteriormente haya ratificado las disposiciones o las haya cumplido espontáneamente.
Cómo se interpreta la voluntad del causante
Cuando una disposición genera dudas, la ley establece que debe buscarse cuál fue la verdadera voluntad de quien la otorgó.
Para ello debe analizarse el contenido completo del documento y no solamente una frase aislada. Las palabras deben interpretarse según su sentido corriente, salvo que resulte claro que fueron utilizadas con un significado técnico.
La regla busca determinar qué quiso disponer realmente la persona al organizar el destino de sus bienes.
Se puede cambiar o revocar un testamento
Sí. Una persona puede modificar o revocar sus disposiciones mientras viva.
El Código establece que esta facultad es irrenunciable e irrestringible. Además, quienes hayan sido designados como herederos o legatarios no adquieren un derecho definitivo sobre los bienes mientras no se produzca el fallecimiento.
Un documento posterior puede dejar sin efecto al anterior, salvo que el nuevo mantenga expresamente las disposiciones previas o que de su contenido surja la intención de conservarlas.
El matrimonio posterior también puede producir la revocación del acto anterior, aunque existen excepciones cuando el cónyuge fue instituido heredero o surge claramente la intención de mantener las disposiciones después del casamiento.
En el caso del ológrafo, su cancelación o destrucción por parte del propio testador, o por orden suya, puede implicar la revocación.
Qué ocurre después de la muerte
Cuando fallece una persona que dejó disposiciones de este tipo, quienes participaron en su otorgamiento o tienen el documento en su poder deben comunicar su existencia a las personas interesadas.
Luego comienza el proceso sucesorio, en el que se deberá determinar la validez del instrumento, identificar a los herederos y legatarios, establecer qué bienes integran la herencia y verificar que las disposiciones respeten los límites establecidos por la ley.
De esta manera, el Código Civil y Comercial permite organizar en vida el destino de los bienes, pero exige que la voluntad se exprese personalmente, mediante una de las formas reconocidas y respetando los derechos que la legislación sucesoria protege.