Viajaba en colectivo, sufrió un accidente y deberán indemnizarla con casi $25 millones

La indemnización fue determinada tras un extenso proceso judicial y peritajes que acreditaron lesiones cervicales y afección emocional crónica
Viajaba en colectivo, sufrió un accidente y deberán indemnizarla con casi $25 millones

Una pasajera de colectivo cobrará casi $25 millones de indemnización por las secuelas físicas y psicológicas que arrastra desde hace 12 años. La Justicia bonaerense condenó a la empresa de transporte público y a su aseguradora tras comprobar que el vehículo chocó violentamente contra un camión estacionado.

El fallo lo dictó el Juzgado en lo Civil y Comercial n.° 4 de Morón. El monto total asciende a $24.780.000, una cifra que refleja la gravedad de las lesiones y el impacto permanente en la vida de la víctima.

La sentencia se apoyó en el régimen de responsabilidad objetiva que rige para el transporte de pasajeros. Las empresas deben garantizar que los usuarios lleguen sanos y salvos a destino, una obligación protegida por la Constitución Nacional.

Cómo fue el accidente que cambió la vida de la pasajera

El siniestro ocurrió el 10 de septiembre de 2012, cerca de las 8 de la mañana. La víctima, de 49 años en ese momento, viajaba de pie en un colectivo de línea urbana por las calles Córdoba y Avellaneda, en Morón.

Se sujetaba correctamente de los pasamanos cuando la unidad embistió con violencia la parte trasera de un camión que estaba estacionado parcialmente sobre la calzada. El impacto fue brutal.

La fuerza del choque la arrojó hacia el sector delantero del colectivo. Cayó sobre el piso del habitáculo y sufrió múltiples golpes concentrados en la zona cervical.

El propio conductor del ómnibus trasladó a los heridos hasta un centro de salud público cercano. Allí la mujer recibió las primeras curaciones de urgencia.

Qué secuelas le quedaron y por qué necesitó cirugía

Las lesiones resultaron mucho más graves de lo que parecían en un principio. La pasajera debió someterse a tratamientos médicos, kinesiológicos y psicológicos prolongados durante años.

Lo más severo: necesitó una operación en la columna cervical para colocar una prótesis metálica, que luego fue rechazada por su propio organismo.

Los informes periciales incorporados al expediente confirmaron la permanencia de daños. El médico legista identificó un cuadro de cervicalgia persistente con reducción en el rango de movilidad de la columna.

Pero las secuelas no fueron solo físicas. La evaluación psicológica concluyó que la víctima desarrolló una afección severa en su salud mental, directamente vinculada al accidente.

Los constantes dolores y padecimientos alteraron gravemente su vida cotidiana. Su equilibrio anímico, su vida de relación social y familiar quedaron profundamente afectados.

Por qué la empresa no pudo zafar de la responsabilidad

La compañía de transporte y su aseguradora negaron cualquier culpa. Cuestionaron la versión del accidente presentada por la demandante y rechazaron su responsabilidad.

La aseguradora reconoció la vigencia de la póliza, pero pidió aplicar el límite de cobertura y la franquicia acordada. Ninguno de esos argumentos prosperó.

El marco legal es claro: las empresas de transporte asumen una obligación de resultado. Deben llevar a los pasajeros sanos y salvos a destino. Si ocurre un accidente durante el trayecto, la responsabilidad es objetiva.

Esto significa que a la pasajera le bastó con probar dos cosas: que existía un contrato de traslado y que sufrió daños durante el viaje. La empresa, en cambio, debía demostrar culpa de la víctima o un caso de fuerza mayor para eximirse.

No pudo hacerlo. No aportó pruebas aptas para desvirtuar las constancias médicas ni el testimonio de otra pasajera que viajaba en el mismo colectivo.

Esa testigo clave confirmó ante el tribunal que la unidad circulaba por el carril derecho cuando chocó frontalmente contra el camión. También declaró que la demandante salió proyectada de forma repentina hacia la zona del conductor.

Cómo se calcularon los $24,7 millones de indemnización

El juez desmenuzó cada componente de la compensación económica. La cifra final no es arbitraria: refleja distintos conceptos de daño.

El monto más importante es por incapacidad física y psíquica sobreviniente: $15 millones. Los peritos determinaron que la víctima conserva una incapacidad del 33,85% de su capacidad total.

El tribunal tuvo en cuenta la entidad de las secuelas funcionales y la afectación permanente en su vida de relación. No se trata solo de dolor físico: también consideró el impacto en su vida social y familiar.

Otro rubro importante: $4.680.000 para tratamiento psicológico. Este monto cubre tres años de terapia con frecuencia semanal, un tratamiento que la víctima necesita para abordar las secuelas mentales del trauma.

El daño moral quedó valuado en $5 millones. Esta cifra busca compensar los padecimientos espirituales, el sufrimiento que no se mide en radiografías ni estudios médicos.

Finalmente, $100.000 por gastos médicos, de farmacia y traslados. Un monto menor comparado con el resto, pero que refleja los costos concretos que la víctima debió afrontar.

El juez rechazó un único pedido: la indemnización por pérdida de oportunidades económicas futuras. No hubo pruebas suficientes de que la víctima haya sufrido una merma de ingresos de carácter transitorio.

Qué pasa ahora con el pago y los intereses

La condena de $24.780.000 es solo la base. A ese importe se sumarán intereses calculados desde el día del accidente, es decir, desde septiembre de 2012. Eso puede aumentar considerablemente el monto final.

La aseguradora quedó condenada de manera citada en garantía. Deberá responder respetando los límites de cobertura y franquicia fijados en la póliza contratada por la empresa de transporte.

Las costas del juicio también quedaron a cargo de la parte demandada vencida. Esto incluye honorarios de abogados y peritos.

El fallo aplicó el principio de carga dinámica de la prueba y las normas de defensa del consumidor. La empresa tenía todos los medios para esclarecer los hechos y no lo hizo. Ahora deberá pagar una de las indemnizaciones más altas por accidentes en transporte público de pasajeros registradas en Morón.

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