La primera experiencia laboral marca a fuego a los argentinos
El 99% de los argentinos recuerda su primer empleo, asegura una encuesta nacional realizada por el equipo de selección de personal de la consultora Bayton entre 493 postulantes a un puesto.Este dato pone de manifiesto que la entrada al mundo laboral no pasa desapercibida. Es que el primer trabajo es la oportunidad justa para utilizar aquellas herramientas que se obtuvieron y así poder demostrar las mejores cualidades, ganar experiencia y prepararse para futuros empleos que requieran más exigencias.
Se trata, en definitiva, del momento donde se debe poner en práctica todos los conocimientos.
Esta primera experiencia puede desarrollarse por una necesidad económica o simplemente para demostrar -y demostrarse- que se puede comenzar una nueva vida lejos del seno familiar. Sin embargo, no siempre es como se las imagina o desea, aunque suelen dejar un recuerdo positivo en la mayoría de los casos.De la investigación de Bayton surge que el 92% de los entrevistados recuerda su primer empleo con agrado y solo el 6% en forma desagradable. Sin embargo, cuando a los entrevistados se les preguntó acerca de la experiencia vivida, la cifra positiva decae al 75 por ciento.Lo más llamativo es que uno de cada cuatro argentinos consultados no volvería a comenzar su vida laboral de la misma manera.Esto puede deberse a varios factores: unos relativos a la situación contextual y otros de carácter emocional.En cuanto al contexto, en la mayoría de los casos la situación de imposición y no de elección, dada la exigencia del momento, es un factor determinante. Muchas personas no volverían a hacer cosas que hicieron por necesidad en el pasado.Con respecto a lo afectivo, lo nuevo provoca un fuerte impacto interno, donde lo ideal y lo real nunca encajan.En tanto, al 76% de los sondeados la experiencia que le provocó su nuevo rol de trabajador lo marcó de tal manera que si volvería a darse esa situación, comenzaría su vida laboral de la misma forma.
Al respecto, Ricardo Wachowicz, presidente de Bayton, señaló que "la primera experiencia laboral es, por sobre todas las cosas, experiencia. Muchas veces surge por una necesidad, otras como parte de un desafío profesional, de una puesta a prueba de lo que aprendí o de lo que sé hacer." En su opinión, "la clave del comienzo laboral de una persona está en que lo ayude en su formación humana para desarrollar su capacidad laboral y que comprenda cuáles son sus puntos fuertes y cuáles sus limitantes en su profesión."Según Patricia Gobbi, gerente nacional de Selección de la empresa, la entrevista no se realiza de la misma manera a quien busca su primer empleo."El selector debe saber cómo generar un buen clima para que el postulante se sienta cómodo y así poder bajarle el nivel de ansiedad, que por lo general está presente en la mayoría de las personas a la hora de afrontar una entrevista laboral", explicó Gobbi."Se trata de buscar proyecciones a futuro, aspiraciones, con preguntas relacionadas con su vida. ¿Cómo se ve de acá a cinco años?, se rastrea el potencial, se indaga sobre su vocación y el porqué eligió determinada carrera en el caso de ser profesional", apuntó la selectora.Y, con respecto a la organización, sostuvo que se pregunta sobre lo cree que es la empresa y se le dan casos hipotéticos para evaluar su resolución. En tanto, el Currículum Vitae es requerido por las compañías a la hora de reclutar postulantes. Sin embargo, la falta de experiencia en el ámbito laboral no implica la ausencia del mismo. En el CV deben estar bien consignados en forma clara y correcta todos los datos de rigor como nombre y apellido, edad y fecha de nacimiento, entre otros. "Para compensar la falta de experiencia laboral pueden destacarse, a manera de presentación, las habilidades personales para determinados fines. Por ejemplo: gran capacidad comunicacional o buena predisposición para el aprendizaje", explican desde Bayton.Y señalan que no debe faltar la formación académica, prácticas o saberes adquiridos como pueden ser los conocimientos informáticos y consignar de forma mensurable el dominio de idiomas.
Desde Bayton, postulan cinco consejos a tener en cuenta:
- El principiante debe prestar atención a todo lo que lo rodea e intentar conocer acerca de su lugar de trabajo.
- En los primeros días, observar el clima laboral, horarios y costumbres, anotar todo aquello que le cueste recordar (como nombres y funciones) ya que estos será muy útil para los días posteriores.
- No autoexigirse. Es una nueva experiencia y como toda novedad lleva un tiempo de adaptación.
- Predisposición al aprendizaje. Tener en cuenta que es su primer paso en el largo camino laboral y todo aprendizaje genera experiencia para futuro. En todos los empleos está muy bien visto el querer aprender.
- Ser proactivo. Debe asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan; decidir en cada momento lo que quiere hacer y cómo lo va a ejecutar.