Microsoft negocia con ValueAct por la reorganización de su cúpula directiva
Miembros de la cúpula directiva de Microsoft tuvieron conversaciones con ValueAct Capital Management LP en los últimos días por las demandas de accionistas de la firma de inversiones por asegurarse un lugar en el directorio del gigante tecnológico, dijeron dos fuentes cercanas al asunto.
ValueAct, que quiere dar su opinión sobre la manera en que la mayor compañía de software mundial está adaptándose al nuevo mundo de la computación móvil, busca nominar a una persona de la propia firma, dijeron las fuentes.
El fondo con sede en San Francisco, que gestiona más de u$s10.000 millones para clientes, contaba hasta marzo con 33 millones de acciones de Microsoft -lo que representa un 0,4% del total de acciones circulantes- aunque se cree que estaría comprando más, consigna la agencia de noticias Reuters.
En los últimos meses, importantes inversores institucionales de Microsoft han contactado a ValueAct para manifestar sus preocupaciones por la ejecución de la gestión y la estrategia, dijeron las fuentes.
Un tema importante en las conversaciones, que según las fuentes continúan, es la aparente falta de planificación de la sucesión entre los altos mandos de la compañía.
Steve Ballmer se mantuvo en el cargo de presidente ejecutivo desde el 2000 y no muestra señales de querer abandonarlo.
Ballmer, de 57 años, una vez destacó que tenía previsto permanecer en la posición hasta que su hijo menor vaya a la universidad, lo que sería alrededor del 2017 o 2018, pero desde entonces no se ha referido públicamente al tema, señala Reuters.
ValueAct declinó hacer comentarios. Microsoft no respondió de inmediato a los pedidos para hacer declaraciones. La compañía de software ha sostenido que está en marcha un plan de sucesión de presidentes ejecutivos, aunque declinó dar detalles del mismo.
El viernes las acciones de Microsoft tuvieron su mayor caída porcentual diaria desde el 2009. La compañía reportó resultados trimestrales decepcionantes debido a una floja demanda de Windows y un cargo de u$s900 millones por amortizaciones relacionadas con su tableta Surface, concluye Reuters.