Creció un 20% el miedo a volar entre los viajeros de negocios
La década de 1990 fue considerada por la psiquiatría moderna como "la década del pánico". Y otro tanto habrá de suceder con la actual, seguramente. Atentados terroristas, guerras y desastres naturales provocaron que tanto mujeres como hombres de todas las edades y clases sociales comiencen a desarrollar o profundizar ciertos trastornos de ansiedad, fobias y especialmente las relacionadas con el miedo a volar en avión. Un problema común con múltiples causasLa aerofobia o miedo a volar en avión, no es una problemática poco usual, miles de personas alrededor del mundo lo padecen día a día y cada vez a costos más altos. "Sin ir más lejos, dice Claudio Plá, director de la Escuela "Poder Volar", donde se enseña a perder el miedo a los aviones en Argentina y España- el mundo globalizado de los negocios plantea por un lado alianzas regionales y una altísima especialización de los profesionales en determinados temas; mientras que por otro lado presenta falta de recursos idóneos en diferentes puntos de la región, y aprovecha la abrupta caída en los precios de pasajes aéreos -producto del 9/11- y el interminable sistema de acumulación de millas". Estos factores influyen a la hora de movilizar millones de ejecutivos cada día y es por esta razón que según Plá, "el viajero de negocios es un potencial foco de desarrollo para este tipo de síndrome de la vida actual". "Se estima que en los últimos años, el número de personas que padecen estos problemas ha crecido un 20%, y casa todos ellos son personas que hasta ese momento no tení¬an problemas para subir a un avión", explica Plá.
En todos los casos, el común denominador es el mismo: anisedad, temor, incremento del estrés, falta de confort, extremo cansancio físico y desgaste emocional progresivo que deriva en la pérdida parcial o total del interés en la actividad. Abordaje de la porblemáticaExisten diversas formas de tratar esta problemática. En el caso de patologías tempranas, los ejercicios de relajación, programas de entrenamiento y actividades grupales, pueden ayudar disminuir la tensión y aplacar el miedo. Pero cuando el temor se vuelve crónico y clínico, la automedicación y el autocontrol de la ansiedad no logran revertir los efectos negativos de este sufrimiento. En los cursos de "Poder Volar" (www.podervolar.net) por ejemplo, donde han revertido más de 2000 casos de "aerofobia", Plá asegura que intentan "brindar una experiencia que permita recuperar la libertad". Para ello, realizan talleres con diferentes actividades entre las que se destaca "el simulador de vuelo" que permite reproducir en forma vivencial todo lo que le sucede al pasajero y al avión antes, durante y después de un viaje. También realizan visitas a cabinas de aviones, y también realizan "vuelos de bautismo asistidos", por ejemplo a Colonia.