Por la inflación, Buenos Aires se mantiene como la ciudad más cara de América latina para ejecutivos expatriados
Mientras en el gobierno nacional siguen esperando la llegada de inversiones desde el extranjero debido al cambio de contexto político y apertura económica implementados en los primeros meses de gestión, las empresas que estén evaluando enviar a sus ejecutivos clave a iniciar o profundizar sus operaciones en el país tendrán que sentarse a "hacer números".
Las inversiones en mercados extranjeros en verdad son decisiones de largo plazo, que una vez definidas deben ser llevadas adelante, por lo general, por ejecutivos clave de la compañía, que muchas veces son expatriados a ese destino por períodos de tiempo de mediana o larga duración.
Es por ello que se planifican con cuidado tanto la retibución que recibirá por este trabajo el representante de la empresa -para calcular que mantenga o incremente su poder adquisitivo en ese país-, así como los requisitos de visado, impositivos, de pensión, etc.
Factores como la fluctuaciones de la moneda, la inflación en los costos de bienes y servicios, y la inestabilidad de los precios de alojamiento, contribuyen al costo de los paquetes de expatriados para empleados en asignaciones internacionales.
En ese cálculo, que es clave para las compañías, Buenos Aires aparece como un destino destacado pero a la vez al tope de la región en lo que refiere al costo de vida de los ejecutivos extranjeros que se instalan en esa ciudad.
De acuerdo a un estudio de la consultora Mercer, que relevó esta variable en 209 ciudades el último mes de marzo, la capital argentina se mantuvo como la más cara de Latinoamérica a pesar de haber caído 22 posiciones desde el año pasado.
"Buenos Aires sigue siendo cara para los expatriados cuando la vemos en relación con otras ciudades de la región, pero no desciende tanto como otras en el ranking este año ya que su inflación de precios es mayor. La inflación específica de la canasta Mercer para expatriados para los últimos 12 meses es de 40,73%", sostuvo Valeria Bohórquez, líder del Negocio de Talento para Argentina, Uruguay y Paraguay.
"En términos relativos las categorías que más crecieron fueron servicios (luz, gas) y transporte, fundamentalmente debido a la quita de subsidios", agregó.
A nivel mundial, Buenos Aires quedó en el puesto 41 entre las más costosas para los ejecutivos.
Puerto España, en Trinidad y Tobago (60) se ha convertido en la segunda ciudad más costosa de la región, y desplazó hacia el tercer lugar San Juan (67), en Puerto Rico, que de antemano subió veintidós posiciones.
Otras ciudades de América latina como México y Monterrey, registraron un descenso a comparación del año pasado. Se ubicaron en el lugar 137 y 182, respectivamente, para ahora posicionarse en los escalones 169 y 197, cada una.
"Las economías de los países de la región, siguen presentando retos importantes por la devaluación de sus monedas, conllevando a las empresas que hoy día tienen asignados internacionales, a tener mayor rigurosidad en el control y seguimiento de costos, así como en el volumen y duración de asignaciones internacionales", afirmó Melissa Mata Sardi, líder de la práctica de Movilidad de Expatriados de Mercer para América Latina.
La mayoría de otras localidades de América del Sur cayeron en el ranking como consecuencia del debilitamiento de las monedas frente al dólar estadounidense, a pesar de los incrementos en los precios de bienes y servicios en naciones como Brasil, Argentina o Uruguay.
"En general, la inflación tiene impacto sobre la canasta de productos para expatriados pero esto no tiene influencia en el comportamiento del ranking por el remarcado impacto generado por la devaluación de monedas locales frente al dólar". Mata Sardi también agregó que "pocas ciudades ascienden en posicionamiento y, nuevamente, esto se debe a economía dolarizada".
En particular, São Paulo (128) y Río de Janeiro (156) descendieron ochenta y ocho, y ochenta y nueve posiciones, respectivamente, a pesar del fuerte incremento de bienes y servicios.
Lima (141) bajó diecinueve lugares, mientras que Bogotá (190) cuarenta y dos. Managua (192) es la más barata en América central y Monterrey (197) la más económica de Latinoamérica.
Caracas, en Venezuela, fue excluida del ranking de Mercer debido a la situación compleja de su moneda; su posición en el ranking hubiese sufrido una gran variación dependiendo del tipo de cambio oficial elegido.
"El mayor reto de gestionar los paquetes de asignaciones en la región, es compensar competitivamente a pesar de las fluctuaciones de moneda, garantizando así el nivel adquisitivo neto de los asignados indistintamente del lugar donde se pague", refiere Mata Sardi.
Como contraparte, vale la pena destacar que las ciudades en los Estados Unidos ascendieron en el ranking debido a la fortaleza del dólar estadounidense frente a otras divisas importantes. Se vieron favorecidas además por la caída significativa de metrópolis de otras regiones.
Nueva York subió cinco lugares para posicionarse en el puesto 11 y es la ciudad con el costo de vida más alto de ese país. San Francisco (26) y Los Ángeles (27) escalaron once y nueve posiciones, respectivamente, con respecto al año pasado, mientras que Seattle (83) saltó veintitrés lugares.
Entre otras localidades importantes de Estados Unidos, Honolulu (37) subió quince lugares, Washington DC (38) doce y Boston (47) diecisiete puestos. Portland (117) y Winston Salem (147), en Carolina del Norte, siguen siendo las urbes estadounidenses más baratas de las analizadas para expatriados.
Nathalie Constantin-Métral, directora de Mercer, responsable de la elaboración del ranking de la encuesta, señala: "A pesar de los incrementos de precio moderados en general, la mayoría de las ciudades en Estados Unidos han ascendido en el ranking debido principalmente a la presencia de un dólar fuerte".
Por el mundo
Hong Kong encabezó la lista de las ciudades más caras para expatriados, desplazando al segundo puesto a Luanda, en Angola, que por tres años consecutivos permaneció en primer lugar de la Encuesta anual de Costo de Vida Internacional de Mercer.
Zúrich y Singapur se mantuvieron en el tercer y cuarto puesto, respectivamente, mientras que Tokio se ubicó en el quinto, seis lugares más arriba con respecto al año pasado.
Kinshasa, que ocupa el sexto lugar, apareció por primera vez entre las 10 ciudades más caras, ascendiendo desde la decimotercera posición. Otras localidades que figuraron fueron Shanghai (puesto 7), Ginebra (8), Yamena (9) y Beijing (10).
Por otra parte, las locaciones más baratas del mundo para expatriados son Windhoek (209), Ciudad del Cabo (208) y Bishkek (207).
"A pesar de los avances tecnológicos y el surgimiento de una fuerza laboral conectada a nivel global, la implementación de empleados expatriados sigue siendo un aspecto cada vez más importante de la estrategia de negocio de una compañía multinacional competitiva", aseguró al respecto Ilya Bonic, Senior Partner y Presidente del negocio de Talento de Mercer, a través de un comunicado enviado a este medio.
Sin embargo, agregó que con la volatilidad de los mercados y el estancamiento del crecimiento económico en numerosas partes del mundo, es esencial no perder de vista la eficiencia de los costos, en particular prestando especial atención a los paquetes de compensación de expatriados.
Dado que el apetito de las organizaciones por crecer y escalar rápidamente a nivel global continúa, es necesario contar con información precisa y transparente para remunerar de manera justa todo tipo de asignaciones, incluidas asignaciones a corto plazo y local plus.
Este estudio de Mercer está diseñado para ayudar a compañías multinacionales y gobiernos a definir las estrategias de compensación para sus empleados expatriados. Nueva York es la ciudad de referencia para todas las comparaciones y los movimientos de divisas se miden en relación al dólar estadounidense, según indicaron desde la consultora.
El estudio de esta consultora analiza 375 ciudades. El ranking de este año incluyó 209 localidades a lo largo de cinco continentes, y midió el costo comparativo de más de 200 rubros en cada urbe, incluyendo vivienda, transporte, comida, vestimenta, artículos para el hogar y entretenimiento.