Arranca el "período de pases ejecutivos": por la apertura económica, las empresas prevén un mayor flujo de expatriaciones
Al inicio del ya célebre segundo semestre del año, el gobierno nacional continúa sosteniendo que es inminente la llegada de mayores inversiones desde el extranjero, y la famosa "lluvia de dólares" prometida durante la campaña, esperada para reactivar el ciclo positivo de la economía local.
El propio titular de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, Juan Procaccini, declaró durante el último encuentro de la organización de emprendedores Endeavor, que ese organismo gubernamental tiene prometidos "unos u$s16.000 millones de inversión con nombre y apellido".
La mayoría, aseguró, buscan destino en los negocios de infraestructura, energía, el agro y la minería.
Y si bien hasta el momento han sido incipientes las señales de desembolsos que comprometen las firmas interesadas en ingresar a la Argentina o profundizar aquí sus operaciones, no hubo pocos esfuerzos tanto del sector público como del privado para demostrar una mayor apertura y un cambio de rumbo en la economía local.
De concretarse estos pronósticos, algo seguro es que "de la mano de la inversión, naturalmente viene un deseo de las empresas de enviar también a sus ejecutivos clave, para mantener la conexión con la empresa madre".
La frase pertenece a Suzanne de Lint, líder de Global Immigration Network en la consultora KPMG y experta en casos de migración y expatriación de profesionales.
Sus 16 años de trayectoria asesorando individuos y organizaciones en procesos de movilidad le han enseñado que el movimiento de personas es una situación bastante frecuente cada vez que un mercado ingresa en un período comercial como el que vive la Argentina ahora.
"Se puede asumir que, en la medida en la que haya dinero entrando, lo mismo sucederá con la gente, para posiciones de importancia", añadió en diálogo con iProfesional, en una reciente visita a Buenos Aires.
Suzanne de Lint destacó algunas muestras de renovación de las relaciones internacionales, como las inversiones anunciadas desde países como China y España, así como la reunión de Mauricio Macri con su par canadiense, Justin Trudeau (país de donde es originaria la mencionada experta)
La propia visita de esta ejecutiva global en las oficinas porteñas de KPMG, en donde se reunió con algunos clientes del mercado local, es una señal de que existe interés de compañías en involucrarse en procesos de migración de sus talentos.
Claro que, como contraparte, es probable que se abran oportunidades de salida a nuevos mercados para empresas argentinas de distintos tamaños e industrias.
"Muchas compañías tienen programas de intercambio que también podrán generar oportunidades para que personas en Argentina tengan la chance de viajar para transferir sus experiencias a otros lugares y adquirir trayectoria internacional", estimó de Lint.
Otro factor de alto impacto en este universo de la movilidad de ejecutivos es un fenómeno que excede la coyuntura argentina y tiene que ver con la famosa "carrera por el talento". La directiva de KPMG no descarta que se trate de la razón principal que motiva la expatriación de los líderes y especialistas clave para las compañías.
"No siempre está la opción de emplear talento local, por más que las empresas lo quieran. Muchos de nuestros clientes, por ejemplo, son de industrias especializadas, por lo que no siempre les es fácil entrar en un mercado y encontrar la disponibilidad de trabajadores inmediata cuando la necesitan", aseguró.
¿Puede ser el caso que encuentren las firmas que decidan instalarse en la Argentina? Suzanne de Lint no lo descartó, pero prefiere hablar de un "mismatch" o un desajuste antes que de una escasez de talento.
"En la Argentina hay mucha gente calificada pero no necesariamente todas las empresas o industrias que deseen instalarse encontrarán aquí personas con las habilidades que necesitan", dijo la experta.
Un buen ejemplo puede ser la mano de obra ociosa que quedará en el país luego del retroceso que está atravesando la industria petrolera. Las empresas que podrían invertir en Argentina quizás encuentren ingenieros que se inserten en negocios de infraestructura o minería, pero ¿cuántos podrán ofrecer su trabajo a otro tipo de empresas, como las de tecnología de la información?
"Siempre el reto en la educación va a ser reducir esa brecha entre las habilidades necesitadas en la industria y lo que las personas tienen para ofrecer", cerró la ejecutiva canadiense.
Es por este "mismatch" que muchas firmas optan por la expatriación, aunque es más compleja y más cara, ya que además de los correctos trámites de inmigración es necesario calcular la compensación que recibirá la persona relocalizada para que no pierda poder adquisitivo en su lugar de destino.
De hecho, las empresas que están pensando en enviar a sus talentos a la Argentina, encontrarán que tiene la capital de Latinoamérica más cara en cuanto al costo de vida de los talentos trasladados. Así lo determinó el último informe de la consultora Mercer, que además de posicionar a Buenos Aires como la ciudad con el más alto costo de vida para los expatriados, también la ubicó en el puesto 41 a nivel mundial.
Y esto pese a que desde el año pasado la capital argentina cayó 22 posiciones. Sucede que la inflación generalizada de precios jugó en contra a que esta urbe pueda mejorar su competitividad en esta materia. Factores como las fluctuaciones de la moneda, la inflación en los costos de bienes y servicios, y la inestabilidad de los precios de alojamiento, multiplican el costo de los paquetes de expatriados para empleados en asignaciones internacionales, apuntó Mercer.
Tendencias
Al analizar el panorama mundial de la inmigración de directivos, de Lint mencionó un combo que integra tres factores con un impacto determinante.
Uno es la escasez global de talento. "Por la baja disponibilidad de personal calificado, pueden generarse oportunidades para que empleados argentinos trabajen fuera del país para sus empleadores", arriesgó.
Y puso un ejemplo: Canadá sabe que va a necesitar atraer desde el exterior 180.000 especialistas en tecnología de la comunicación y la información para el año 2019; Europa por su parte, necesitará alrededor de 780.000 profesionales.
"Sabemos ya que no podremos salvar esa brecha con las personas que egresarán de las universidades, porque eso ya se incluyó en los cálculos. Necesitaremos encontrar a esos trabajadores en el extranjero", aseguró la directiva de KPMG, al tiempo que apuntó que otro sector que estará con problemas similares será el de salud.
Otro factor que fue mencionado por de Lint es el creciente interés de las compañías por los aspectos de "compliance" o cumplimiento de regulaciones y disposiciones para hacer negocios en los distintos países.
El tercero de los factores fue un efecto secundario de los más recientes actos de terrorismo que sacudieron al mundo. Ahora, los países están cada vez más preocupados por controlar el ingreso y egreso de extranjeros a su territorio, "y existe la tecnología para hacerlo", afirmó la directiva global de KPGM.
Mencionó además diversos acuerdos que permiten a países y gobiernos intercambiar información con mayor rapidez que antes.
Respecto de cómo las empresas manejan estos casos, el control regional de la migración -que es la modalidad por la cual cada país receptor es responsable de las personas que entran a esa locación- está dejando lugar a un proceso de control más centralizado.
Asimismo, son cada vez menos frecuentes las asignaciones internacionales en las que se relocaliza a la familia entera de los "expats". Las compañías, sobre todo las de ingenierías o tecnologías de la información, prefieren trabajar por proyectos y envían a sus ejecutivos al exterior en misiones con rotaciones por las que vuelven a quedarse en sus casas.
"La mayor parte son compañías que se manejan así, por proyectos, ahí es donde está el volumen. De esta forma las familias permanecen en sus hogares. Eso también es importante porque en algunos países los permisos de trabajo para las parejas pueden tramitarse en conjunto, y en otros es difícil conseguirlos para la persona que acompaña", aclaró de Lint.
Camino al éxito
Desde KPMG mencionaron varios puntos que deben ser tenidos en cuenta por las empresas que tengan intenciones de efectuar movimientos de sus talentos a nivel global.
"Es muy importante para las compañías que empiezan a hacer negocios fuera de sus mercados pensar en la inmigración como un componente necesario y no accesorio, desde el principio del proceso", recomendó de Lint, en primer lugar.
Una vez tomada la decisión de enfocarse en esa estrategia, es crucial encontrar una persona que sea responsable de esta área dentro de la organización. "Siempre tiene que haber alguien que pueda mirar el paquete de movilidad como un todo y pensar qué se necesita hacer", afirmó.
Luego es conveniente identificar el tipo de visa adecuado para el caso. Por ejemplo, al venir a la Argentina no siempre es lo más aconsejable tener una visa de trabajo permanente, ya que en algunos casos eso impide obtener una exención en los pagos de seguridad social.
"Por ejemplo, cuando vienen técnicos por menos de dos años, hay una posibilidad de estar exceptuado de pagar seguridad social en la Argentina, si estuvieran abonándola en su país de origen. Pero si sacan una visa permanente, pierden esa posibilidad", dijo Adriana Laurino, socia del área de Impuestos de KPMG en el país, y remarcó que "las tasas de seguridad aquí son del 27% sin tope, que es un costo altísimo".
Otro consejo es tramitar, cuando sea necesario, los permisos de trabajo correspondientes, y averiguar cuáles son los requerimientos impositivos del caso.
La socia del área legal e impuestos de KPMG insistió en que es necesario cambiar la percepción cultural que tienen muchas empresas de este tipo de requerimientos: "Tenemos una mentalidad por la cual pensamos que si alguien viene por poco tiempo, da lo mismo y es mejor que venga como turista. Pero esto puede generarle sanciones a la empresa que los trae, más allá de que a la persona la pueden mandar de vuelta".
En este punto de Lint comentó que hay empresas que han llegado a recibir multas de más de 40 millones de euros por no tener en orden los documentos impositivos de los expatriados. También hubo casos en donde entran en "listas negras" y se les imposibilita hacer negocios en determinados países.
"Las infracciones están llegando a la atención de las autoridades de distintas maneras. Lo que estamos viendo alrededor del mundo en términos de inspecciones es que en muchos países están aumentando, así como la cantidad de multas", apuntó.