Más artículos
Las lecciones vitales que aprendieron los empleados de Lehman Brothers

Las lecciones vitales que aprendieron los empleados de Lehman Brothers

Las lecciones vitales que aprendieron los empleados de Lehman Brothers
La mayoría de ellos eran jóvenes y estaban en las primeras etapas de sus carreras. Cómo siguieron adelante y qué piensan ahora al mirar atrás
Por iProfesional
11.09.2018 08.13hs Management

La estrepitosa quiebra del banco Lehman Brothers cambió la vida de sus empleados más jóvenes, que desde aquel episodio aprendieron a ser prudentes y a no dar por sentado ningún trabajo.

La mañana del 15 de septiembre de 2008, Nadia-Elisabeth Seemuth, analista de la división de renta fija de Lehman, escuchó que su banco se había declarado en quiebra.

El hundimiento cambió la dirección de su carrera. Estudió derecho y entró en el estudio Clifford Chance. Pero su experiencia en Lehman le hizo pensar que pese a ser una gran firma, podía hundirse en un abrir y cerrar de ojos: "No creo que tuviera tanta aversión al riesgo como tengo ahora si Lehman no hubiera quebrado", dijo en declaraciones relevadas por Expansión.

Seemuth no da por sentado ningún trabajo, en ninguna compañía, y es prudente: "La gente dice que hay que ahorrar para cuando lleguen las vacas flacas y yo sé que pueden llegar en cualquier momento. Así que hay que tener siempre un paraguas".

Casi 10 años después de la quiebra de Lehman, el Financial Times habló con algunos analistas del banco que iniciaban sus carreras en 2008 para conocer las consecuencias que la quiebra tuvo en sus vidas laborales.

Una empleada señala que antes de la quiebra hubo montones de despidos: "Estábamos preparados. Nadie pensaba que su trabajo estaba garantizado. Pero la caída de Lehman fue diferente, ya que produjo un gran efecto expansivo, incluso para muchas personas de todo el mundo que no tenían nada que ver con Lehman o con las finanzas".

Aunque sus historias difieren, todas estas personas aprendieron lecciones de la experiencia

- Vinculación

Muchos hablan de camaradería y se sienten agradecidos de haber recibido una buena formación y haber trabajado con personas brillantes. El aspecto de la experiencia compartida fue y sigue siendo importante.

"Hay una red y una comunidad de Lehman. Nos reunimos cada uno o dos años. Nuestro grupo de analistas era el mayor que había tenido el banco", dijo uno de los consultados.

Otro señaló que "debido a que muchas personas fueron despedidas al mismo tiempo, la red de ex empleados de Lehman es relativamente única".

- Impotencia

Moritz Poehl señala que "creía que éramos los mejores", pero después de la quiebra se dio cuenta de que era un pequeño engranaje en una máquina enorme. "No teníamos control sobre alguien que presionaba el botón incorrecto. Nos sentimos totalmente impotentes", añadió en su declaración al Financial Times.

Un hombre que provenía de un entorno pobre, afirmó que consideraba que Lehman era su gran oportunidad y después de la quiebra decidió seguir trabajando en lo mismo: entró en Nomura, que compró las operaciones de banca de inversión y renta variable de Lehman. "Nunca entré en pánico. Era tan ingenuo", le dijo al periódico.

- Currículum

Aunque algunos pensaron en quitar de su currículum que habían trabajado en Lehman, descubrieron que era un tema de conversación.

"Pensé que sería algo malo, pero la gente está interesada: fui testigo de la historia y en las entrevistas me piden que les cuente mi experiencia", dijo Seemuth.

- La juventud a su favor

Los analistas entrevistados eran veinteañeros y tenían mucho menos que perder que sus compañeros mayores.

"Experimentar algo así en las primeras etapas de tu carrera no es malo. Uno es flexible y puede aprender de esa experiencia", aseguró un analista que entró en Lehman en 2007, en declaraciones relevadas por Expansión.

- Vivir con incertidumbre

A los seis meses de entrar en Lehman, Hephzi Pemberton sintió que "las cosas iban mal". Pasó a trabajar en una empresa de cazatalentos cinco semanas antes de la quiebra, pero su experiencia le hizo aceptar la incertidumbre, superarla y hacer planes teniendo en cuenta esa falta de certezas.

- Desconfianza

A un banquero de Lehman la quiebra le provocó desilusión. Otro señaló que su experiencia lo volvió consciente de que "lo que sube tiene que bajar". Y Abhik Das, que trabajaba en el departamento de financiación apalancada y ahora es director de deuda privada de Golding Capital Partners, dijo que le preocupa que "los banqueros y los profesionales del capital riesgo de hoy en día actúen como si Lehman nunca hubiera sucedido".

- Confianza en uno mismo

La quiebra hizo que los empleados de Lehman confiaran más en sí mismos. Charlotte Ravouna, que trabajaba en ventas de mercados de capitales, señaló al respecto: "Te das cuenta de que tu valor eres tú mismo. No puedes depender de una marca o de un banco".

Otros cambiaron de carrera, como Seemuth, o crearon empresas. Nyeko pasó a trabajar para una organización benéfica, estudió y luego fundó una compañía tecnológica.

Enterate lo último sobre economía digital, startups, fintech, innovación corporativa y blockchain. CLICK AQUÍ Convertí a iProfesional en tu fuente de noticias. SEGUINOS AQUÍ