Resumen del año: la mayor caída de salarios y alza de la pobreza desde 2002
En 2018 la Argentina vivió uno de los mayores deterioros de la calidad de vida y de poder adquisitivo de la sociedad desde 2002.
SeguÌn las estimaciones del Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), el salario real se hundiraÌ alrededor de 13% interanual en diciembre y cerca de 7% en el promedio anual en 2018, muy por encima de las caiÌdas de 2014 y 2016.
Ese desplome es la principal causa del ingreso de maÌs de 2 millones de personas a la categoría de pobreza a lo largo del anÌo, recordó BAE Negocios.
Asimismo, la medicioÌn del Observatorio de la Deuda Social de la UCA mostroÌ que en el tercer trimestre el porcentaje de personas que no alcanzan a cubrir la canasta de bienes y servicios baÌsicos se disparoÌ 5,4 puntos, al pasar en un anÌo del 28,2% al 33,6%.
Los analistas de ambas entidades coinciden en la magnitud del aumento de la desigualdad y la pobreza, y advierten que en el cuarto trimestre el salto seraÌ auÌn mayor.
¿Cómo acordar el sueldo en una entrevista de trabajo?
El IET y CEPA apuntaron que para fin de anÌo el aumento de la pobreza seraÌ de entre 6 y 7 puntos, lo que llevariÌa la medicioÌn del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) del segundo semestre a alrededor del 32% anual.
“Este anÌo hubo un gran deterioro del poder, que llevoÌ a una suba muy fuerte de la pobreza. La caiÌda del salario real es la mayor desde 2002 y la suba de la pobreza entre puntas (4° trimestre de 2018 vs 4° trimestre de 2017) va a ser probablemente la maÌs alta desde 2002”, senÌaloÌ el analista Daniel Schteingart.
El deterioro de los ingresos fue incluso mayor para los sectores de menores recursos. En 2018 la canasta baÌsica total (CBT), que marca la liÌnea de la pobreza, subioÌ muy por encima de la inflacioÌn general: mientras que en noviembre el IPC saltoÌ 48,5%, la CBT se disparoÌ 57,3%, casi 9 puntos maÌs.
“Cuando hay devaluacioÌn, el precio de los alimentos se dispara por encima del resto, y por tanto el precio de la canasta baÌsica sube maÌs raÌpido que le de la inflacioÌn general”, explicoÌ un informe del IET.
A eso se suma una caiÌda del salario miÌnimo, vital y moÌvil, seguÌn el CEPA, de 11% interanual y 10% en el promedio anual en teÌrminos reales, que impacta en la recomposicioÌn de los programas sociales (atados a las variaciones del SMVM) y en los asalariados informales, que lo toman como referencia.
Para Mara Ruiz Malec, economista del ITE-FGA, hubo cuatro grandes motores del deterioro de las condiciones de vida:
- la subestimacioÌn de la inflacioÌn con una primera tanda de paritarias en torno al 15%;
El 2019 tendrá 19 feriados y tres días "puente"
- el cambio de foÌrmula de movilidad a traveÌs de la reforma previsional, que hizo que “a lo largo del anÌo jubilados, y ninÌos, ninÌas y adolescentes fueran perdiendo mes a mes contra la foÌrmula anterior”;
- la falta de un programa macroeconoÌmico que fomente la creacioÌn de empleo, ya que “la idea de que bajar impuestos ‘al trabajo’ genera empleos (como la rebaja de contribuciones patronales vigente) hace agua si al mismo tiempo el resto de los costos aumenta brutalmente y no hay demanda que justifique aumentar la produccioÌn”;
- y la “devaluacioÌn abrupta y la feroz recesioÌn, que vinieron a apuntalar todo lo anterior”.
Ruiz Malec explicoÌ a BAE Negocios que “los salarios, que ya iban a perder poder de compra contra la inflacioÌn proyectada por cualquier consultora antes de la crisis, se terminaron enfrentando a una inflacioÌn mucho mayor. Lo mismo les sucedioÌ a los beneficiarios de la seguridad social. Y los sectores que ve- niÌan compensando al menos parcialmente la destruccioÌn de puestos de trabajo en la industria (construccioÌn, comercio) e incluso el sector informal, de repente se encontraron en crisis”.