Cada vez hay más mujeres argentinas que eligen ser emprendedoras para su desarrollo personal

Muchas mujeres emprenden por necesidad económica y sobre todo para lograr un mejor balance con su vida personal. Pero eso está cambiando en la Argentina
Por Paula Krizanovic
31/05/2022 - 09,04hs
Cada vez hay más mujeres argentinas que eligen ser emprendedoras para su desarrollo personal

Un desafío que tienen las emprendedoras en todo el mundo es que su compañía trascienda la mera necesidad de subsistencia y se convierta en una compañía sostenible y rentable. 

Sucede que la mayoría de las mujeres que lideran o comienzan su propio negocio lo hacen por necesidad económica o de mayor fleixibilidad horaria para atender a sus familias, y no por vocación, por lo que suele no haber detrás de sus firmas un plan de negocios cuidadosamente desarrollado y escalable, al menos en el inicio. 

Pero eso poco a poco podría estar cambiando en la Argentina. Según un informe reciente de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA) y Amazon Web Services (AWS), en el país donde hay casi dos decenas de "unicornios" (empresas valuadas en más de USD 1.000 millones) la mitad de las mujeres emprenden por vocación o desarrollo personal, mientras que la otra mitad lo hace por necesidad económica. 

El reporte se presentó a principio de mes en la Embajada de Chile en Buenos Aires, y fue realizado a partir de una encuesta masiva y anónima a emprendedoras locales. Participaron también de la iniciativa organizaciones que impulsan profesionalmente a las mujeres, como Chicas en Tecnología, Endeavor, GEMA, INICIA, Media Chicas, Mujeres LAC, Voces Vitales, WED y WISE. 

Radiografía de las emprendedoras argentinas

Las 370 emprendedoras relevadas por ASEA tenían en promedio unos 26 años de experiencia laboral, la mitad en relación de dependencia. El 36% tiene más de un emprendimiento, y el 64% tuvo otras compañías antes de la que lidera actualmente.

Cuáles son los principales problemas que denuncian las emprendedoras argentinas
Cuáles son los principales problemas que denuncian las emprendedoras argentinas

Asimismo, 7 de cada 10 emprendedoras tienen personal a cargo en la organización, pero de esas 7, cuatro comparten la jefatura con su actual pareja

El 80% viven en Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fé y Mendoza y el restante 20%, entre otras 16 provincias. El 32,7% tiene entre 41 y 50 años, 27,6% tiene entre 31 y 40 años, y el 25,1%, entre 51 y 60. Las menores de 30 años son menos del 9%, en tanto que las mayores de 61% son alrededor de un 6 por ciento. 

Respecto de los emprendimientos que lideran estas mujeres, un 50% de ellos cae en los rubros de diseño de indumentaria, comercio o gastronomía. Solo un 20% de las firmas fundadas por mujeres son de base científico-tecnológica, y el restante 30% de otros rubros. Al iniciar el negocio, le dedican unas 15 horas semanales y ese tiempo va creciendo hasta 40 horas a medida que la empresa crece y se consolida.

Son un 20% las emprendedoras que emprenden en áreas de base científico-tecnológica
Son un 20% las emprendedoras que emprenden en áreas de base científico-tecnológica

Las que alcanzan mayores niveles de formación académica son las que tienen empresas de base científico-tecnológica, y de ellas, cerca de la mitad tiene entre 18 y 40 años. Emprenden en segmentos como e-health, adtech y fintech (con 15% en cada una de esas áreas)

"Para las emprendedoras tecnológicas la vocación, el interés en el rubro, la flexibilidad horaria y el poder administrar sus tiempos tienen una mayor significancia que en las emprendedoras de otros rubros, mientras que la necesidad económica sólo fue mencionada en el 6% de los casos", indica la entidad. 

Por último, no es un dato menor remarcar que 4 de cada 5 emprendedoras argentinas relevadas por ASEA obtienen ingresos de menos de 100.000 pesos mensuales de sus empresas. Solo el 6% logran generar ingresos superiores a los 500.000 pesos mensuales.

Este último dato es el que indica que son pocos los emprendimientos fundados por mujeres con el expreso objetivo de convertirse en grandes empresas o de ser escalables. Muchas de estas firmas logran el objetivo de subsistencia. 

Barreras y apoyo a emprendedoras 

La encuesta mostró que  9 de cada 10 emprendedoras quieren seguir ampliando y profundizando sus conocimientos en materia económica, ya que esa área está considerada como uno de los principales obstáculos para sostener y desarrollar sus negocios. Entre las emprendedoras de base científico tecnológica, es el primero.

Presentación del informe de ASEA en la embajada de Chile en Buenos Aires
Presentación del informe de ASEA en la embajada de Chile en Buenos Aires

"Muchas de ellas quieren recibir asesoramiento financiero para poder conocer y comprender los riesgos que implica cada alternativa porque consideran que sus conocimientos en dichos temas son medios o bajos, evaluándose hasta un 25% menos que en otras capacidades", se lee en el informe de ASEA.

Otra de las barreras a sortear mencionada por las encuestadas es la de género: 6 de cada 10 mujeres declara que no tuvo acceso a un mejor puesto de trabajo por cuestiones vinculadas al género, mientras que encontraron menores dificultades a la hora de ser trabajadoras independientes.

La capacitación en comercialización online y las oportunidades de networking para la generación de redes de apoyo y comunidad, fueron algunos de los alicientes mencionados. Lo que les interesa es generar una red de acompañamiento con otras emprendedoras que atravesaron situaciones similares las ayuda en la gestión, generación de contactos y difusión de su emprendimiento. Entre las encuestadas, 7 de cada 10 mujeres dicen pertenecer a alguna red o comunidad emprendedora y el 90% la considera útil.

Los principales problemas para emprender para las mujeres argentinas
Los principales problemas para emprender para las mujeres argentinas

Cada vez más emprendedoras por vocación

A pesar de estos obstáculos, ASEA asegura que "son cada vez más las mujeres que deciden dejar sus trabajos en relación de dependencia para lanzarse de lleno al mundo del emprendimiento".

Entre los principales motivos que motorizan esa decisión, se registraron los siguientes:

  • vocación personal o por el interés al rubro que eligen (26,5%) 
  • desarrollo personal (14,7%)
  • necesidad económica (21,9%),
  • necesidad de tener mayor flexibilidad horaria o administrar mejor los tiempos (13%)
  • combinar con tareas de cuidado o domésticas (8,1%).
La mayoría de las emprendedoras argentinas se dedica a indumentaria, comercio o gastronomía
La mayoría de las emprendedoras argentinas se dedica a indumentaria, comercio o gastronomía

La buena noticia que mostró este estudio de ASEA es que está creciendo la cantidad de emprendedoras que eligen este camino motivadas por la búsqueda de desarrollo personal. Es una motivación que crece de forma significativa a lo largo del tiempo, y pasa del 14,7% al comenzar la empresa al 23% actual.

"Es interesante destacar cómo la estabilidad emocional o la motivación va decreciendo como obstáculo con el paso del tiempo, pasando de ser un obstáculo relevante en la juventud a no tener relevancia a partir de edades más avanzadas", apuntó ASEA al respecto.

Motivaciones de las mujeres para emprender en la Argentina
Motivaciones de las mujeres para emprender en la Argentina

En sus emprendimientos, las mujeres que respondieron la encuesta ponen en juego diferentes capacidades, valores y cualidades, entre las que se destacan: un liderazgo más abierto y participativo (41,6%), empatía con el trabajo en equipo (20,2%), vocación y propósito (13,6%), la comunicación (7,4%) y la inclusión de distintas minorías (7,4%), y un mejor clima organizacional (6,6%).

Políticas de apoyo a emprendedoras

Como conclusión final se destaca que al 90% de las emprendedoras le interesa el asesoramiento sobre financiamiento para su compañía. Sucede que la principal fuente de financiamiento de las emprendedoras fue vía recursos propios, con un 70% de mujeres utilizando esta forma, y luego le sigue el financiamiento de familiares y/o amigos, con un 21% de emprendedoras. Al financiamiento vía gobierno solo accedieron un poco más del 10% de las encuestadas.

ASEA indicó que se vuelve necesario promover el financiamiento con enfoque de género como política pública, para que más mujeres emprendedoras puedan continuar creciendo y generando nuevos puestos de trabajo con sus proyectos como lo vienen haciendo hasta ahora.

Las emprendedoras encuestadas por ASEA indican que necesitan capacitarse en economía y finanzas
Las emprendedoras encuestadas por ASEA indican que necesitan capacitarse en economía y finanzas

"Este informe evidencia los aprendizajes como también las oportunidades de tomar acción por parte de los gobiernos en todas sus dimensiones a través de nuevas políticas de apoyo, del sector privado especialmente en el acceso al crédito y del tercer sector en el acompañamiento comprendiendo las principales necesidades detectadas; herramientas y acompañamiento en el crecimiento y sostenimiento del negocio, acceso al financiamiento y al crédito, capacitación en comercialización online, posibilidad de networking para la generación de redes de apoyo y comunidad, promoción y apoyo de los emprendimientos de base científica y tecnológica liderados y con participación de mujeres en los equipos", destacó Cecilia Ribecco, Vicepresidenta de ASEA.

Respecto a la expectativa de cara a futuro remarca: "Actualmente hay muchas más mujeres emprendiendo en nuestro país pero aún la profesionalización de los negocios y el acceso a la información de calidad, a las redes de apoyo, al financiamiento público y privado y a la tecnología para hacer crecer los emprendimientos sigue siendo un desafío".

Este informe demuestra las iniciativas y soluciones que se pueden tomar desde distintos sectores para que más mujeres emprendedoras puedan profesionalizar sus negocios y tener un mayor acceso a información de calidad que les permita seguir creciendo en sus emprendimientos. El sector privado puede tomar acción facilitando el acceso al crédito y al financiamiento, así como el sector público y los gobiernos pueden promover nuevas políticas de apoyo que beneficien al sector, mientras que el tercer sector puede dar acompañamiento comprendiendo las necesidades detectadas.