Burnout: la salud mental es la clave del éxito sostenible en ciberseguridad
Durante muchos anÌos, los analistas de seguridad han dado prioridad a su trabajo por encima de su salud mental. Sin embargo, las fisuras estaÌn empezando a aparecer.
Los analistas agotados y abrumados son otra epidemia silenciosa de ciberseguridad que las organizaciones tendraÌn que gestionar.
SeguÌn Gartner, el 50% de los liÌderes en ciberseguridad cambiaraÌn de puesto de aquiÌ a 2025 debido al estreÌs laboral y el agotamiento.
Jinan Budge, analista de Forrester, asegura que gestionar el agotamiento y la salud mental es una prioridad para el equipo de seguridad. Los CISO (Oficiales de Seguridad de la InformacioÌn, por sus siglas en ingleÌs) deben abordar la falta de importancia que se da a la salud mental antes de que sea demasiado tarde.
Efectos adversos de ignorar el cansancio en la seguridad
El agotamiento profesional estaÌ incluido como "fenoÌmeno ocupacional" en la 11a RevisioÌn de la ClasificacioÌn Internacional de Enfermedades (CIE-11).
La OMS lo define como un siÌndrome causado por la gestioÌn inadecuada del estreÌs laboral. El agotamiento energeÌtico, los sentimientos de negatividad o el cinismo hacia el propio trabajo y la disminucioÌn de la eficacia personal son tres siÌntomas enumerados del agotamiento laboral. TambieÌn se le conoce como "burnout".
En materia de seguridad, el agotamiento afecta tanto a los resultados empresariales como a la eficacia individual. En una encuesta realizada por Enterprise Strategy Group e ISSA, dos tercios de los profesionales de la seguridad informaÌtica calificaron su trabajo como "difiÌcil". Casi la mitad de ellos se plantean dejar su empleo.
Esto podriÌa provocar una reduccioÌn continua de los equipos SOC (Centros de Operaciones de Seguridad, por sus siglas en ingleÌs), ademaÌs de la brecha existente entre la oferta y la demanda. Un equipo SOC maÌs pequenÌo podriÌa significar un mayor riesgo de filtracioÌn de datos, ademaÌs de una mayor posibilidad de peÌrdidas financieras y de reputacioÌn.
AdemaÌs de la responsabilidad principal de mejorar la madurez de la seguridad en sus organizaciones, los CISO tienen la tarea de fomentar equipos de seguridad altamente productivos. Esto implica abordar los diversos problemas que afectan a la salud mental de los analistas de seguridad. Entre estos se encuentran el agotamiento, los niveles de motivacioÌn y la falta de automatizacioÌn de la seguridad.
Los CISO pueden abordarlo de cuatro maneras:
1. Reconocer el agotamiento en los equipos de seguridad: la creciente escasez de profesionales cualificados ha llevado a los equipos SOC a realizar tareas que superan su alcance y capacidad. Ante la amenaza constante de los ciberataques, los analistas de seguridad y el personal de respuesta a incidentes se sienten presionados para permanecer alerta 24/7.
Reconocer la existencia del problema a gran escala en lugar de esconderlo puede llevar a debatir posibles soluciones y mejores praÌcticas para todo el sector.
2. Fomentar un entorno de comunicacioÌn abierta: los CISO deben animar a los empleados a dar prioridad a su salud mental, normalizar la peticioÌn de ayuda y utilizar los servicios que ofrece la organizacioÌn.
Proporcionar apoyo a la salud mental en forma de conciliacioÌn de la vida laboral y familiar, tiempo libre adecuado y respaldo a los analistas —en caso de sobrecarga de trabajo— seriÌa un buen comienzo.
Algunas organizaciones tambieÌn ofrecen servicios de salud interna a sus empleados. Por ejemplo, ManageEngine ofrece a sus trabajadores acceso a terapeutas y consejeros internos para ayudarles a sobrellevar el estreÌs laboral.
3. ImplementacioÌn de un plan de recuperacioÌn eficaz: muchos CISO son conscientes de que son responsables de situaciones que pueden ocasionar enormes peÌrdidas a la organizacioÌn.
Medidas correctivas como la inversioÌn en ciberseguros y la implementacioÌn de una estrategia de respuesta a incidentes personalizada y sin errores contribuiraÌn en gran medida a garantizar la existencia de un plan B. TambieÌn es probable que reduzca el estreÌs que enfrentaraÌ un analista de primera liÌnea.
4. Invertir en plataformas de anaÌlisis de seguridad: la llegada de la IA significa que las organizaciones ahora pueden invertir en soluciones de anaÌlisis de seguridad que automatizan las tareas secundarias y repetitivas. TambieÌn libera tiempo y recursos para los equipos SOC. Los analistas pueden priorizar los problemas que requieren su tiempo frente a las alertas de falsos positivos o incidentes menores.
Cualquier miembro, sin importar su nivel, puede experimentar agotamiento. Mientras los analistas lidian con un sinfiÌn de alertas, los CISO y los directores de SOC tienen que enfrentarse al miedo a ser considerados responsables de cualquier incidente repentino de ciberseguridad y sus repercusiones.
Es necesaria una mayor sensibilizacioÌn sobre salud mental en los equipos de seguridad. Los atacantes siguen empleando teÌcnicas sofisticadas para penetrar en las redes de las empresas e idean nuevas formas de desplegar teÌcnicas de ingenieriÌa social.
*Ram Vaidyanathan es IT Security Evangelist en ManageEngine