Cómo buscar trabajo en verano y por qué este puede ser el mejor momento del año
El verano suele venir acompañado de una creencia muy instalada: "en enero y febrero no pasa nada". Sin embargo, desde mi experiencia acompañando a personas y líderes en procesos de cambio laboral, puedo afirmar algo distinto: el verano no es un freno, es una ventaja.
Menos ruido, menos competencia y más espacio para pensar con claridad. Buscar trabajo en verano no es correr: es recalibrar.
Comparto, entonces, 5 consejos y herramientas de coaching que pueden marcar la diferencia.
1. Cambiá el foco: no busques trabajo, buscá dirección
Herramienta de coaching: claridad de propósito. Antes de enviar CVs en automático, preguntate:
- ¿Qué tipo de vida quiero sostener con mi trabajo?
- ¿Qué ya no estoy dispuesto/a a negociar?
El verano es ideal para esto porque baja la exigencia externa. Cuando hay claridad interna, las oportunidades correctas aparecen con más fuerza.
2. Ordená tu energía antes que tu currículum
Herramienta: gestión emocional. Muchas personas buscan trabajo desde el miedo, el apuro o la urgencia económica. Eso se percibe.
Mi recomendación: primero regulá tu estado emocional (descanso, rutina, movimiento, conversaciones honestas) y después salí al mercado. La energía con la que te presentás es tan importante como tu experiencia.
3. Usá el networking consciente (no invasivo)
Herramienta: conversaciones de valor. El verano habilita encuentros más humanos: cafés, charlas informales, mensajes genuinos. No pidas trabajo. Pedí conversación.
Un mensaje simple como: "Quería escucharte y conocer tu mirada sobre el mercado" eso abre más puertas que cualquier pedido directo.
4. Aprovechá que hay menos competencia
Herramienta: acción estratégica. Mientras muchos "pausan", vos podés:
- Actualizar LinkedIn
- Repensar tu relato profesional
- Escribir a empresas que admirás
En verano hay menos postulantes activos, y eso te vuelve más visible.
5. Confiá en los procesos (aunque no veas resultados inmediatos)
Herramienta: mentalidad de proceso. Buscar trabajo no es lineal. No todo se activa en el momento, pero todo deja semillas.
Muchos procesos que acompaño se cierran en marzo, gracias a movimientos hechos en enero o febrero.
El verano no es un paréntesis. Es un terreno fértil para sembrar distinto. Cuando el mercado baja la velocidad, tu consciencia puede subir un nivel. Y desde ahí, las decisiones suelen ser más acertadas, más alineadas y más duraderas.
*Santiago Bras Harriott es Coach Ejecutivo & Mentor de Liderazgo Humano - Fundador de Coaching Argentina hace más de 15 años