Por la integración de agentes de IA, disminuyen las perspectivas de creación de empleo en Argentina
Malas noticias para la administración de Javier Milei: incluso en los sectores en los que las empresas son optimistas respecto de su futuro inmediato en el país, se espera reducir o incrementar menos la nómina de empleado. Las compañías en Argentina ya están reemplazando roles completos con inteligencia artificial (IA) agéntica y tienen la mira en una nueva era del empleo, en la que muchas tareas se automatizan 100 por ciento.
Es decir, mientras se promovió una reforma laboral que dice tener por objetivo último el incremento del empleo registrado, y que incliuyó la posibilidad de que los empleadores puedan extender hasta 12 horas la jornada laboral para organizar su producción, las empresas en realidad no tienen el ojo puesto en incrementar su productividad de esa forma sino que avanzan en automatización y robotización.
Los expertos hablan de una nueva era de la integración del empleo en la que muchos roles serán completamente desarrollados por agentes de IA, en tanto que habrá también "empleados digitales" y roles humanos dedicados a tareas estratégicas en lugar de ejecución.
Aumento de personal y de agentes de IA
En su quinta edición, el estudio de Transformaciones del Trabajo en Argentina de Insight 21, el think tank de Universidad Siglo 21, dado a conocer este lunes, indicó que el 40% de las empresas en Argentina proyecta aumentar su personal en los próximos tres años. Para su elaboración se relevaron casos de 400 compañías de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Comodoro Rivadavia, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Rosario y San Miguel de Tucumán, con un nivelde confianza de 95% y un error de muestra de 4,8%.
El estudio, basado en una muestra de 400 empresas de diversos sectores y regiones del país , revela que la transición hacia modelos híbridos entre humanos y máquinas se está acelerando drásticamente. El año pasado, este mismo estudio indicó que solo 17,5% de las firmas estaba al margen de la automatización, cuando en esta quinta entrega solo 13,4% lo está. A la vez, creció la consciencia sobre cómo este tipo de procesos no son solo para ganar eficiencias y mayores retornos, sino que gana fuerza como argumento entregar mayor valor a los clientes.
"Estamos ante un verdadero cambio de era que no solo altera formatos laborales, sino que cambia radicalmente lo que entendemos por trabajo", afirma el Mgter. Andrés Pallaro, Director del Observatorio del Futuro de Insight 21. "Se renueva la esperanza de que nuevos roles y tareas humanas compensen la ecuación, pero esto solo será posible mediante ejercicios de inteligencia colectiva", destaca.
Incluso en esta era en la que muchos roles "humanos" desaparecen a manos de la tecnología, el 39,3% de las 400 empresas encuestadas por Insight 21 cree que su dotación de personal crecerá en los próximos tres años, mientras que un 37% espera mantenerla.
- 39,3% la nómina crecerá
- 37% la nómina se mantendrá en los niveles actuales
- 15,3% la nómina se reducirá
- 8.5% no hay una visión al respecto
No obstante, el informe advierte una tendencia decreciente en estas expectativas de generación de puestos de trabajo en comparación con años anteriores, especialmente en grandes empresas (más de 250 empleados), donde el 34,6% prevé reducciones debido al impacto de la automatización avanzada.
No se trata de un estudio aislado. También la compañía Aditi Consulting, especializada en servicios de ingeniería digital, advirtió que un número creciente de empresas ya está utilizando agentes de inteligencia artificial (IA) para cubrir roles operativos completos, y no solo para ejecutar procesos puntuales.
Este cambio está obligando a las organizaciones a revisar y rediseñar sus organigramas, incorporando modelos híbridos donde conviven personas y agentes de IA: "Esta tendencia marca un cambio de paradigma: la IA deja de enfocarse exclusivamente en tareas puntuales para comenzar a desempeñar funciones completas asociadas a perfiles profesionales definidos. De esta manera, ya no estamos hablando de automatizar acciones aisladas dentro de un sistema, porque estos agentes empiezan a asumir roles completos", explicó Ariel Albornoz, Head of Engineering en Aditi Consulting.
Según el ejecutivo, la rápida maduración de las herramientas de IA en los últimos meses permitió avanzar hacia la creación de gemelos digitales funcionales de roles, entrenados a partir de documentación, decisiones previas, criterios de actuación y experiencia acumulada. "Estos agentes no solo ejecutan instrucciones: pueden replicar cómo un rol evalúa una situación y qué acciones toma frente a distintos escenarios", detalló, y ejemplificó: "Hemos diseñado e implementado un Network Operations Center (NOC) basado en agentes de IA en una operadora de telecomunicaciones líder a nivel mundial, donde estos agentes cubren roles completos de monitoreo y operación de red 24/7, con mejoras concretas en tiempos de respuesta y continuidad del servicio para el cliente", añadió.
El impacto será desigual según el tipo de rol: los agentes de IA tenderán a ocupar funciones tácticas o de ejecución, mientras que los roles estratégicos, que son aquellos que están vinculados a la definición de rumbos, objetivos y visión de negocio, seguirán requiriendo una fuerte intervención humana.
Para Albornoz, "no se trata de reemplazar personas ni de eliminar puestos existentes, sino de resolver necesidades de capacidad. Muchas empresas están cubriendo nuevos roles con agentes de IA en lugar de abrir vacantes tradicionales", señaló el especialista.
¿Qué pasa con los empleados en las empresas que implementan IA agéntica?
El efecto sustitución de tareas humanas por dispositivos inteligentes, aunque en distintas proporciones, ya se registra en casi el 75% de las empresas, mientras que en el año anterior no llegaban al 50%, de acuerdo al think tank argentino. A la vez, una proyección a 3 años revela que el 87% de las tareas se sustituirían.
¿Pero en qué nivel se sustituyen?:
- el 51% considera que ello ha sucedido en un nivel inferior, al 10% de las tareas totales de un rol;
- un 17,8% lo ha experimentado en una franja que va del 10% al 30% de las tareas totales
- sólo un 5,3% en más del 30%.
No todo son malas noticias. Un 45% de empresas respondió que en los últimos 2 años registraron tareas humanas nuevas o revalorizadas en un nivel inferior al 10% del total, un 29,5% en una proporción mayor (entre 10 y 30% de las tareas totales) y un 8,8% en más del 30% de todas las tareas que componen el trabajo de la organización. Es decir, más del 85% ha experimentado eventos de novedad o recreación del trabajo humano, plasmado en tareas concretas incorporadas en los últimos 2 años.
A la vez, el estudio de Insight 21 revela una notable falta de preparación en las estructuras internas de las organizaciones argentinas para acompañar a sus colaboradores en esta transición.
- Un rotundo 64% de las compañías relevadas admite no haber iniciado ningún camino concreto para sensibilizar, explicar o acordar cómo se integrará la IA en sus procesos de trabajo.
- Sólo un escaso 8,3% de las organizaciones dispone de espacios o procesos regulares para tratar estos temas , mientras que un 25% lo hace únicamente a través de iniciativas esporádicas.
- El 36,5% de las empresas percibe que su personal tiene expectativas diversas y confusas , mientras que en el 14,3% de los casos el temor es la emoción dominante. Un 21,3% de los líderes ni siquiera puede definir con claridad las sensaciones internas de su equipo.
Como contracara, el informe destaca una correlación directa entre la gestión activa y la actitud del personal: en el segmento de empresas que sí generan espacios regulares de conversación, el entusiasmo por las nuevas tecnologías trepa al 48,5 por ciento.
"Los datos confirman que estamos ante un cambio de era donde la construcción de una ‘inteligencia colectiva’ es el único camino para que la automatización deje de ser percibida como una amenaza y se convierta en un motor de evolución para el trabajo masivo. La estrategia de transformación digital debe trascender lo técnico para convertirse en un imperativo de gestión humana y cultura organizacional", concluye Pallaro.
Empleo en Argentina
El cambio político iniciado hace más de dos años en la Argentina, con un modelo de "déficit cero", incluyó también un modelo económico con dos ritmos. Algunas áreas de la economía se encuentran estancadas, como el comercio y la industria manufacturera, mientras que otras reciben grandes inversiones, como la Energía y la Minería. Los expertos ya advierten que este país con dos velocidades de desarrollo económico presenta problemas para el empleo, ya que aquellos rubros con mayores facilidades para desarrollar su actividad no son intensivos en demanda de mano de obra.
Los resultados están a la vista. El empleo registrado cayó en enero -2.253 puestos respecto de diciembre 2025. La contracción mensual se explicó principalmente por los asalariados (-2.667 puestos en el sector privado y -4.464 en el sector público), parcialmente compensados por el crecimiento de los independientes. No obstante, dentro de esta categoría, el único segmento en expansión fue el de monotributistas (+8.878 puestos), que compensó las caídas en monotributo social (-3.579 puestos) y autónomos (-1.186 puestos).
En términos interanuales, el empleo se redujo en 38.916 puestos (-0,3%), con caídas en todas las modalidades excepto monotributistas (+93.724 puestos). Se destacan las bajas en el empleo asalariado privado formal (-94.189 puestos) y en el empleo público (-29.372 puestos), según analizó la consultora Labor, Capital, Growth (LCG). Es decir, por el momento el resultado sugiere reemplazo de puestos de trabajo asalariados por otros de menor calidad.
La propuesta del Gobierno para atacar este retroceso del empleo fue la reforma laboral, aprobada por el Congreso de la Nación a principios de este año, y que plantea como objetivo generar un espacio propicio para que las empresas brinden empleo registrado. Pretende atacar de esta manera otro de los grandes problemas del mercado laboral local: la informalidad.
"Las cautelares judiciales que enfrenta la reforma laboral acompañan, a su vez, este deterioro del mercado laboral. Si bien es probable que la ley termine operativizándose, su impacto sobre el empleo sería acotado en el corto plazo. (...) un aumento del empleo podría darse sólo con una actividad económica en expansión; en un contexto de bajo dinamismo, los efectos de la reforma sobre el empleo son limitados. Con proyecciones de una actividad económica débil, no esperamos cambios significativos en el mercado laboral, y es posible que se vean nuevas bajas. Esto es consistente al considerar un patrón de crecimiento heterogéneo, donde los sectores más intensivos en empleo son los más afectados, mientras que los sectores más dinámicos presentan una menor capacidad de generación de puestos", mencionó LCG.
"En el corto plazo, esta dinámica parece confirmarse en la encuesta de expectativas EIL, que muestra un aumento en el porcentaje de empresas que prevén una reducción de su dotación de personal (de 2,2% en enero a 3,9% en febrero)", añadieron.
En ese contexto, esta transformación del trabajo humano a manos de la IA agéntica, que ya se da en todo el mundo, es otro de los factores que impacta en las posibilidades de que este nuevo marco normativo efectivamente genere un incremento del empleo formal en el país. Las grandes compañías enfocan sus esfuerzos en generar mayores eficiencias mediante la aplicación de tecnologías, y no necesariamente a través de la incorporación de talentos, incluso con habilidades avanzadas.
Aún así, los expertos son oprimistas sobre esta nueva era del empleo con agentes de IA. "Hacia adelante, algunas vacantes se cubrirán con personas y otras con agentes de IA, dando lugar a esquemas híbridos donde humanos y sistemas inteligentes convivirán dentro del mismo organigrama", pronosticó Albornoz. Para Aditi Consulting, el principal desafío estará en la capacidad de adaptación de las personas. "Esta evolución obliga a revisar qué tan replicable es lo que hacemos y a desarrollar un valor diferencial a partir de la combinación inteligente de las herramientas disponibles", concluyó el experto.
Por su parte, Pallaro consideró que "no es apropiado abordar este proceso con ideas o consignas simplistas. Estamos ante un fenómeno de gran complejidad, inusitada profundidad y creciente velocidad. Tenemos una ventana de oportunidad para diseñar futuros posibles para el trabajo humano, pero no hay tiempo que perder y solo puede lograrse mediante exitosos ejercicios de inteligencia colectiva".