Desconexión laboral en Argentina: el 61% de los profesionales no trabaja de lo que estudió
El escenario del mercado laboral en Argentina presenta una profunda desconexión entre la preparación académica y el empleo efectivo. Un estudio de la plataforma Bumeran, reveló que el 61% de los talentos en el país no trabaja en un área relacionada con su formación. Esta cifra posiciona a la Argentina en el primer lugar del ranking regional de profesionales que ejercen tareas ajenas a sus estudios universitarios o terciarios.
En el caso argentino, la cifra del 61% marcó una ligera baja respecto al informe realizado en 2025, año en el que el 63% de los encuestados reportó esta misma situación. Al analizar el contexto latinoamericano, el mencionado reporte de abril detalló que a la Argentina le siguen Panamá con un 58% de las personas que no trabajan en su área de estudio, Ecuador con un 57% y Chile con un 55%.
En el extremo opuesto, Perú revirtió esta tendencia de forma drástica, ya que allí el 70% de las personas sí se dedica a una actividad vinculada con su capacitación original.
Federico Barni, CEO de Bumeran, afirmó que los datos muestran de manera contundente la desconexión entre la formación y el desarrollo profesional. El ejecutivo invitó a reflexionar sobre la necesidad y la importancia de trabajar de aquello que genera satisfacción y para lo que la persona realmente estudió. La investigación de la red de empleo abarcó a 2.391 personas de cinco países de América Latina.
El impacto generacional en el empleo
La edad de la fuerza laboral es un factor que altera significativamente la relación entre el título académico obtenido y la ocupación actual. Entre los jóvenes de 18 a 30 años, el 74% indicó que no trabaja en su campo de formación.
Este porcentaje desciende al 59% en la franja etaria de 30 a 50 años y al 52%, entre los talentos mayores de 50 años. La conclusión resultó clara para los analistas de Bumeran: a mayor edad existe una mayor correlación entre la carrera estudiada y la labor diaria.
Al desagregar los datos por género, el 70% de las personas identificadas con otros géneros señaló que no ejerce en su campo de estudio, lo mismo que el 61% de los hombres y el 59% de las mujeres. La diferencia no es estadísticamente significativa pero las mujeres son quienes logran insertarse en trabajos más afines a su trayectoria académica.
El desencanto y la insatisfacción en las oficinas
La vocación de la niñez y la realidad adulta rara vez coinciden en el ecosistema productivo actual. Solo el 20% de la población trabajadora en Argentina se dedica a lo que soñó en su infancia. Este número representa la segunda marca más baja de la región, únicamente superada por Panamá, que registró un 17%. Perú lideró nuevamente la lista de profesionales que cumplen su anhelo temprano con un 41%, seguido por Ecuador con un 24% y Chile con un 22%.
Frente a esta coyuntura, las emociones en los lugares de trabajo varían de forma considerable. El 35% de los individuos consultados manifestó sentir agradecimiento por tener un ingreso económico, incluso cuando su rol no coincide con su área de formación o su profesión ideal. Sin embargo, el 31% sintió frustración por no ejercer lo que estudió o imaginó de joven, y el 12% experimentó insatisfacción franca. Del otro lado del espectro, apenas un 5% encontró felicidad plena por dar con su verdadera vocación profesional.
Al indagar sobre los motivos exactos de esa frustración entre quienes no trabajan de lo que soñaron, Bumeran encontró que el 58% expresó desencanto por no alcanzar sus metas laborales originales. En contraste, el 34% mencionó que superó esa sensación debido a que sus intereses mutaron hacia otras profesiones durante su etapa de crecimiento. Finalmente, un 8% dictaminó no sentir malestar porque asumió que su sueño inicial resultó muy difícil de concretar en la práctica.
No obstante, una señal de alerta es que el nivel de insatisfacción general en el mercado laboral es sumamente pronunciado. El 84% de los talentos en Argentina indicó no sentirse satisfecho con su empleo actual, el nivel de insatisfacción más alto de toda América Latina.
En la misma línea, si se les diera la posibilidad de cambiar su actual puesto de trabajo por aquel que soñaban originalmente, el 85% se cambiaría.
Profesora, médico, futbolista e ingeniero, las carreras que soñaban los argentinos
El informe profundizó también sobre los caminos académicos que tomaron los distintos profesionales. El 53% de los argentinos estudió algo relacionado con lo que anheló ser de niño. Entre las disciplinas más elegidas:
- 22% Ingeniería,
- 16% Profesorado,
- 12% Marketing,
- 10% Derecho
- 8% Periodismo
En categorías secundarias destacaron carreras de la rama económica, ya que muchos profesionales estudiaron Administración de Empresas, Economía o se recibieron de Contador Público.
Al examinar las aspiraciones infantiles segmentadas por género, el 16% de las mujeres quiso ser profesora y otro 16% deseó convertirse en médica. El 9% aspiró a la veterinaria, el 7% miró hacia el diseño y otro 7% imaginó una carrera como policía. En la actualidad, la estructura de ocupación es radicalmente diferente: el 30% trabaja en ventas, el 25% ejerce la docencia y el 21% se desempeña en puestos de caja. Además, muchas de ellas reportaron empleos actuales en atención al cliente, administración general y servicio en casas particulares.
En el segmento de los hombres, el 14% anheló ser futbolista, el 11% proyectó un futuro como ingeniero y el 10% quiso desempeñarse como periodista. Hoy, el panorama operativo indica que el 37% es vendedor, el 17% trabaja de cajero y solo el 9% ejerce la ingeniería de forma plena. Otros trabajadores masculinos mencionaron ocupaciones alternativas como operarios de fábrica, técnicos o personal de seguridad.
Entre las personas que no se identifican con los géneros masculino o femenino, el 22% deseó dedicarse al fútbol profesional, el 12% a las ventas y el 11% a las fuerzas policiales. Actualmente, el 22% de este grupo se encuentra dentro del sector de ventas, el 19% atiende una caja y el 18% pertenece activamente al ámbito de la educación.
Nuevas habilidades y el futuro del empleo
El mercado exigirá un conjunto de competencias completamente diferente para las próximas décadas. Los encuestados estimaron que las habilidades más valoradas actualmente para un trabajo son aquellas vinculadas de forma directa con la informática, tales como el diseño, la programación y la edición, opción que dominó con un 29% de las menciones.
La capacidad humana de trabajar en equipo quedó en segundo lugar con un 25%, mientras que las aptitudes de estrategia y negociación concentraron un 17%. Las habilidades de comunicación también figuraron en el listado con un 14%.
Las nuevas generaciones mirarán de forma predominante hacia plataformas no tradicionales. Los profesionales encuestados dictaminaron que el trabajo ideal de los jóvenes de hoy es el de influencer, categoría que arrasó con el 58% de los votos generales. El rol de "youtuber" (una persona que crea y monetiza contenido en video publicado en YouTube) ocupó la segunda posición con un 17%, y la figura del artista tradicional obtuvo apenas un 6%.
Otras profesiones históricas y fundacionales, como la arquitectura o el rubro de los bomberos, quedaron relegadas al final de la lista de interés con un 1% y 0% de las preferencias, respectivamente. Como puede apreciarse, es muy probable que en el futuro la desconexión entre las carreras más deseadas por los talentos y lo que el mercado laboral de manda, se siga manteniendo.