El motivo por el cual 1 de cada 3 argentinos quiere cambiar de trabajo este año
El 33% de los trabajadores argentinos tiene intención de cambiar de trabajo este año, y el 10% lo hizo efectivamente en el último semestre, según datos del estudio Randstad Employer Brand Research 2026.
Los resultados muestran que este comportamiento se mantuvo bastante estable durante los últimos años en Argentina, y que la intención de cambiar de trabajo descendió solo un punto respecto de 2025. Quienes concretaron un cambio laboral también son 2% menos respecto de la medición del año pasado (10% vs. 12%), mostrando una relativa estabilidad en los niveles de movilidad laboral.
Probablemente, el contexto de incertidumbre, la inflación y otros componentes de la macroeconomía local de los últimos años explican en parte una actitud más conservadora de los trabajadores, con menor intención de cambio y toma de riesgos en momentos en que la actividad económica y la demanda laboral no muestran señales de crecimiento sostenido.
Sobre estos resultados, Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, afirmó: "Aunque los niveles de movilidad laboral muestran estabilidad, una parte considerable de los trabajadores continúa evaluando nuevas alternativas de desarrollo profesional. Esto representa una oportunidad para que las organizaciones revisen y fortalezcan su propuesta de valor, atendiendo las expectativas y necesidades del talento para generar mayores niveles de compromiso y fidelización".
El salario bajo, el principal motivo del cambio
El Randstad Employer Brand Research 2026 también profundiza sobre los factores que impulsan las decisiones de cambio laboral del talento. Así, la baja remuneración se consolida como la razón principal para renunciar a un trabajo para los argentinos encuestados (50%). Es decir que de quienes están en búsqueda activa, a la mitad los moviliza el deseo o necesidad de un sueldo mayor.
Completan el listado de las principales razones que llevan a los trabajadores a buscar otro trabajo:
- falta de oportunidades de desarrollo profesional (36% de los encuestados lo mencionaron)
- balance insuficiente entre el trabajo-vida personal (27%)
- ambiente de trabajo negativo (26%)
- falta de interés en el trabajo (18%)
- temor a perder el empleo (18%)
- remuneración no equitativa (18%)
- mala relación con la gerencia o dirección (16%)
- falta de inversión en tecnología e innovación (11%)
- el trabajo no es de fácil acceso (9%)
- mala reputación de la empresa (8%)
- sin contribución ambiental o social (5%)
Creció la brecha salarial de género
Al analizar los motivos de renuncia por géneros, las mujeres indican el salario como motivo de renuncia con mayor frecuencia que los hombres (52% vs. 48%), mientras que los hombres son más propensos a renunciar por falta de interés en el trabajo o por un liderazgo deficiente.
No es solo una percepción: en el Informe de Evolución de Ingresos del primer trimestre de 2026 que relevó esta semana el Instituto de Estadística y Censos (INDEC), el ingreso medio de varones a nivel nacional fue de $1.352.247 mientras que el de las mujeres fue de solo $959.030, lo que representa una brecha de género del 29,1% (1,2% más que un año atrás)
También a la hora de buscar trabajo la diferencia persiste. El último Bumeran Index, el indicador mensual de la plataforma de empleo para mayo ultimo, encontró que la brecha salarial se ubicó en un 6,38% a favor de los postulantes varones. El salario promedio requerido por los hombres se fijó en 1.847.842 pesos por mes, mientras que las mujeres solicitaron una remuneración media de 1.736.998 pesos mensuales.
La evolución intermensual arrojó que el sueldo promedio solicitado por el público masculino avanzó un 1,37%, en tanto que la pretensión de las mujeres registró una aceleración más pronunciada, con una suba del 4.22% frente al mes anterior. Al evaluar la diferencia según el seniority de las búsquedas, la brecha de género se estructuró de la siguiente manera:
- En las posiciones de nivel junior, la diferencia se estableció en el 4,63%, con requerimientos salariales promedio de 1.346.166 pesos para los hombres y de 1.286.570 pesos para las mujeres.
- En las categorías senior y semi senior, la disparidad subió al 6,88%, registrando remuneraciones pretendidas de 1.876.889 pesos por mes para el segmento masculino y de 1.756.026 pesos para el femenino.
- En las jefaturas y puestos de supervisor, la brecha alcanzó el 6,17%, con sueldos solicitados de 2.599.813 pesos mensuales por parte de los varones y de 2.448.824 pesos por mes de las postulantes mujeres.
Es decir, si bien se sigue cumpliendo la premisa de que la brecha salarial de género es mayor a mayor jerarquía de la posición laboral, el Bumeran Index de junio 2026 muestra cierto achatamiento de esas diferencias en cuanto a los pedidos salariales para aceptar un nuevo empleo. La tendencia acompaña la reducción general de las pretensiones de sueldo en relación al avance de la inflación en Argentina a nivel macroeconómico.
Un deseo multigeneracional
Al analizar la intención de cambio por generaciones,Randstad encontró que los trabajadores más jóvenes muestran una mayor predisposición a buscar nuevas oportunidades laborales.
Así, el 39% de los integrantes de la generación Z (nacidos entre 1997 y 2010) tiene planificado cambiar de empleo en los próximos meses, seguido por el 35% de los millennials (quienes nacieron entre 1980 y 1996). Entre los trabajadores de mayor edad, la intención de cambio desciende al 23% entre los integrantes de la generación X y al 19% entre los baby boomers.
Al analizar los motivos que llevan a los trabajadores argentinos a dejar un trabajo por grupos etarios, las generaciones más jóvenes consideran más importante mejorar el balance trabajo vida personal (29% vs. 24% de los grupos de mayor edad) mientras que las generaciones mayores son más propensas a renunciar cuando se sienten insuficientemente remuneradas y perciben falta de equidad en los salarios e incentivos laborales (22% vs. la media de 18%).
Brecha entre expectativas y realidad
Más allá de las particularidades observadas según edad o género de los participantes, los resultados del estudio muestran una estrecha relación entre los factores que impulsan la intención de cambio laboral y los atributos que los trabajadores consideran más importantes al momento de definir a un empleador ideal.
En este sentido, los argentinos señalan mayoritariamente al salario y beneficios atractivos como el principal atributo del empleador ideal (70%), seguido por un ambiente laboral agradable (67%) y oportunidades de desarrollo profesional (63%).
Sin embargo, el estudio evidencia una brecha entre las expectativas de los trabajadores y la percepción sobre sus empleadores actuales. Mientras que el factor salario y beneficios se posiciona como el atributo más valorado a la hora de definir al empleador ideal, su peso relativo desciende significativamente cuando los trabajadores evalúan a sus empleadores actuales. Del mismo modo, el factor oportunidades de desarrollo profesional, que se ubica entre los atributos más valorados por el talento, no logra igual performance cuando los encuestados analizan la propuesta de valor de su empleador actual.
"Es importante ver a estos factores como un todo, como un mix donde cada empresa, en base a sus valores, su cultura, su estructura organizacional y los estilos de liderazgo que promueve, arma la combinación que mejor la representa. Y estos factores son apenas el principio, ya que el talento tiene hoy expectativas multifacéticas y mucho más amplias y personales, por eso, cuando hablamos del trabajo, en las organizaciones empezamos a hablar de realización personal, de bienestar e incluso de felicidad", puntualizó Andrea Avila.