EMPLEABILIDAD

Un experto argentino revela las claves para ser un empleado que las empresas quieran contratar

Gustavo Dos Santos, el autor de "El talento no tiene edad", explica por qué la empleabilidad depende de aprender, desaprender y reinventarse
Por Laura Andahazi Kasnya
MANAGEMENT - 28 de Julio, 2026

La empleabilidad ya no depende únicamente de un título universitario, de una extensa trayectoria o de la permanencia en una empresa. En un mercado laboral atravesado por la inteligencia artificial, la mayor expectativa de vida y la transformación constante de los negocios, el principal activo de un profesional pasó a ser otro; la capacidad de reinventarse. Esa es la tesis que desarrolla Gustavo dos Santos, CEO y fundador de Human Stadium, en El talento no tiene edad (Editorial Temas), un libro que invita a repensar las carreras profesionales.

El especialista sostiene que el paradigma sobre el que se construyeron las carreras laborales durante gran parte del siglo XX quedó atrás. Ingresar a una empresa, ascender de manera gradual y jubilarse en la misma organización ya no representa el recorrido habitual. En su lugar aparece una dinámica mucho más flexible, donde los proyectos reemplazan a los puestos permanentes y la adaptación se convierte en una competencia tan importante como el conocimiento técnico.

"La carrera se convierte en un conjunto de proyectos. Yo hablo de ser dueño de la carrera, no esperar que el plan de carrera me lo arme la empresa", explica dos Santos en una entrevista exclusiva con iProfesional.

Ese cambio de paradigma modifica incluso la definición de éxito profesional. Ya no se trata únicamente de crecer dentro de un organigrama o alcanzar un cargo jerárquico. Muchas veces el desarrollo ocurre mediante movimientos laterales, cambios de industria o experiencias que amplían las capacidades del profesional y fortalecen su perfil para futuros desafíos.

Para dos Santos, la pregunta que cada trabajador debería hacerse frente a una nueva oportunidad no es si representa un ascenso, sino si mejora su empleabilidad.

"Gestionamos nuestras carreras para seguir siendo empleables. ¿Y qué es ser empleable? Seguir siendo competitivo con lo que tengo para aportar y con lo que ese proyecto también me aporta."

La idea de empleabilidad atraviesa todo el libro y funciona como hilo conductor de una reflexión que apunta tanto a jóvenes profesionales como a ejecutivos senior. La responsabilidad sobre la carrera, sostiene el autor, dejó de estar en manos de las empresas y pasó definitivamente a cada profesional. "La construcción de esa carrera depende de vos y es constante.", remarca.

El mercado laboral ya no premia solo la experiencia, también la capacidad de adaptación

Reinventarse es una condición para seguir vigente en el mercado laboral

Uno de los conceptos que dos Santos intenta resignificar es el de reinvención. En los últimos años se convirtió en una palabra frecuente dentro del mundo corporativo, aunque muchas veces asociada a la idea de empezar desde cero. Él propone una mirada diferente.

"Reinventarse no es comenzar de cero. Es capitalizar aquello que hicimos y observar esas experiencias diferenciadoras que tienen valor para este momento."

La metáfora que utiliza es la de una valija. Cada profesional acumula conocimientos, experiencias y aprendizajes a lo largo de su carrera. El desafío consiste en revisar ese equipaje con frecuencia para decidir qué sigue siendo útil y qué conviene dejar atrás. "Hay que aprender a sacar de la valija aquello que ya no suma."

La inteligencia artificial aceleró ese proceso. Tecnologías que hace pocos años parecían lejanas hoy modifican perfiles laborales, redefinen habilidades y obligan a incorporar nuevos conocimientos. Para dos Santos, frente a ese escenario aprender resulta insuficiente si no viene acompañado de la capacidad de desaprender. "Para desaprender primero hay que tener humildad. Tengo que aprender a soltar aquello que caducó."

No habla solamente de herramientas técnicas. También se refiere a formas de liderar, de resolver problemas y de interpretar el propio recorrido profesional. "Si salgo de una empresa para entrar a otra con el mismo traje, estoy en un problema."

El autor propone desarrollar lo que llama inteligencia de contexto, una habilidad que permite leer hacia dónde se mueve el mercado antes de que el cambio se vuelva inevitable.

Para él, esa competencia será decisiva en los próximos años. Quienes logren anticiparse tendrán mayores posibilidades de sostener su empleabilidad que quienes reaccionen únicamente cuando el mercado ya cambió.

Reinventarse no implica empezar de cero, sino aprovechar la experiencia acumulada

El talento sigue enfrentando prejuicios 

Aunque el libro se titula El talento no tiene edad, dos Santos aclara que no quiso escribir una obra sobre edadismo. Su intención fue más amplia; mostrar que el talento no debería clasificarse según la etapa de la vida de una persona.

Durante la investigación para el libro buscó compañías que trabajaran políticas concretas de diversidad generacional. Descubrió que todavía son pocas. "Había más marketing que políticas reales."

El edadismo, explica, ya casi no aparece de manera explícita en los avisos laborales. Sin embargo, continúa presente durante muchos procesos de selección. "Hoy el edadismo está en los extremos. Al joven se lo cuestiona por falta de experiencia. Al senior porque se supone que está de salida."

Por eso propone que en lugar de evaluar únicamente lo que una persona hizo durante su carrera, invita a observar aquello que todavía está en condiciones de aportar. "No pensemos solamente en el pasado de los profesionales. Pensemos en aquello que están preparados para hacer."

La discusión adquiere mayor relevancia si se considera el contexto demográfico. "Tenemos una revolución tecnológica y una revolución demográfica. Vamos a vivir más años y vamos a tener más personas en el mercado laboral." Esa combinación obliga a resignificar el rol del talento senior. No desde una lógica de inclusión, sino desde una perspectiva estratégica. "Tenemos que reconvertir al talento senior, no desplazarlo."

Las carreras profesionales no se administran desde Recursos Humanos

El especialista sostiene que muchas personas todavía esperan que la empresa diseñe su desarrollo profesional con un atractivo plan de carrera. Ese modelo, asegura, perdió vigencia. "Yo no debería dejar en manos de otros el destino de mi carrera laboral."

En su lugar propone asumir una actitud activa frente al mercado. Observar qué sectores crecen, qué habilidades empiezan a demandarse y qué conocimientos dejan de ser relevantes. La carrera, insiste, ya no se define por un cargo, una organización ni un recorrido lineal. Se construye proyecto tras proyecto.

La experiencia sigue siendo valiosa, pero necesita actualizarse frente a nuevos desafíos

"No se trata de estar en carrera. Se trata de seguir con la carrera."

La diferencia parece sutil, pero resume el cambio de época que describe el libro. Las carreraas profesionales y la empleabilidad ya no depende den la permanencia en una empresa ni de una trayectoria lineal. En un mercado laboral atravesado por la transformación tecnológica y los cambios demográficos, lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de reinventarse, de aprender, desaprender y construir una propuesta de valor que siga siendo relevante frente a cada nuevo desafío.

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