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Sin AUH ni Tarjeta Alimentar, la indigencia infantil sería del 16,4% y la pobreza del 47%, según la UCA

La pobreza infantil alcanzó su máximo histórico en 2024 (70,4%) y, si bien descendió, en 2026 aún afecta a más de 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes
Por Paula Krizanovic
MANAGEMENT - 14 de Agosto, 2026

En la "era de la motosierra" que obtuvo un amplio consenso en las urnas, el recorte de planes sociales como Potenciar Trabajo fue una política de Estado. No obstante, no se cuestionó la Asignación Universal por Hijo (AUH) o la Tarjeta Alimentar, y además en el primer año de gobierno de La Libertad Avanza se incrementaron los montos destinados a esos programas sociales destinados a proteger a la niñez y la adolescencia de entornos más vulnerbles. 

Pero hoy en día la AUH no ayuda a combatir la pobreza sino que los efectos de la vulnerabilidad socioeconómica se traducen en aspectos como el aprendizaje y las amistades de los niños y niñas más carenciados. 

Un informe difundido hoy por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), que analiza la evolución de la pobreza infantil entre 2018 y 2026, revela que, si bien la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar (TA) logran contener las situaciones más extremas -sin ellas, la indigencia infantil pasaría del 9,5% al 16,4%-, su capacidad para sacar a los hogares de la pobreza es mucho más limitada: la tasa de pobreza infantil aumentaría del 42,5% al 47,8% si no existieran estos programas.

"Las transferencias sostienen un piso mínimo frente a la indigencia, pero no alcanzan para superar la pobreza en todas sus dimensiones", señalaron Valentina González Sisto e Ianina Tuñón, autoras del informe.

La pobreza e indigencia golpean con más fuerza a la infancia

La pobreza infantil alcanzó su máximo histórico en 2024 (70,4%) y, si bien descendió, en 2026 aún afecta a más de 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes (42,5%), siempe según el informe de ODSA-UCA. 

La indigencia, por su parte, afecta a 1 de cada 10 (9,5%). En toda la serie, los hogares con niñas, niños y adolescentes registran tasas sistemáticamente más altas que los hogares sin niños/as, un fenómeno que el informe denomina "infantilización de la pobreza" (los hogares con más niñas,niños y adolescentes suelen tenermenos ingresos por integrante)

Pobreza Infantil - ODSA-UCA, agosto 2026

En ese marco, la AUH y la Tarjeta Alimentar explican más del 90% de la reducción estimada de la pobreza infantil y alrededor del 97%-98% de la reducción de la indigencia en la infancia, muy por encima de otras ayudas públicas o de organizaciones sociales, calcularon los analistas del ODSA.

El poder de compra de estas transferencias fluctuó fuertemente a lo largo del período: de cubrir entre el 12% y el 28% de la canasta básica alimentaria en el peor momento de 2024, se recuperó hasta alcanzar entre el 39% y el 62% en 2026.

Vale la pena recordar que, en agosto 2026, por AUH los padres o tutores perciben en bruto $150.848 por cada menor, en tanto que la Tarjeta Alimentar cubre montos que arrancan en $72.250 por mes y alcanzan los $149.425 para las familias con tres o más hijos.

El Observatorio de la UCA entiende que, aunque la pobreza disminuyó entre 2024 y 2026, la "brecha" -la distancia promedio entre el ingreso de los hogares pobres y el valor de la Canasta Básica Total- se mantuvo prácticamente sin cambios. Esto indica que quienes continúan siendo pobres no están más cerca de superar esa condición que en los peores momentos de la crisis económica.

Indigencia Infantil - ODSA-UCA, agosto 2026

Empleo, territorio y familia: los factores que más pesan

El riesgo no se distribuye equitativamente. La calidad del empleo del adulto a cargo es el factor que genera las brechas más amplias: en 2026, hay más de 50 puntos porcentuales de diferencia en la tasa de indigencia entre hogares con jefe/a asalariado formal y aquellos con jefe/a no ocupado.

Los hogares monomarentales y la residencia en la región del Noreste Argentino (NEA) también multiplican las probabilidades de caer en la pobreza o indigencia, de acuerdo al mencionado análisis.

El informe analiza también privaciones no monetarias a partir de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) 2025. Los datos muestran que:

  • 37,5% de los niños, niñas y adolescentes (NNyA) no puede comprar ropa o calzado por motivos económicos.
  • 36,8% presenta dificultades en el aprendizaje escolar.
  • 27,3% tiene pocos amigos o dificultades para hacer amigos.
  • 18,1% sufre malestar emocional (tristeza, ansiedad).

En todos los casos, estas privaciones se agravan cuanto más bajo es el nivel socioeconómico del hogar, indica el ODSA-UCA.

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