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Management

De edadismo a ventaja competitiva: por la IA, contratan seniors con inteligencia "vivida"

Expertos en recursos humanos explican cómo la inteligencia artificial revaloriza el criterio de los líderes de más de 50 años en las empresas

15/09/2026
Actualizado 10:49hs

A diferencia de tecnologías anteriores, la inteligencia artificial (IA) se volvió tan rápidamente manejable y popular, que revalorizó aquellas capacidades humanas que sirven para gestionarla, poniendo en el foco de Recursos Humanos los años de trayectoria que moldean el criterio y la intuición que tienen los trabajadores senior. Este fenómeno, junto con la mayor longevidad profesional, que tiene sus propios motores, termina de dar por tierra los principios edadistas que suelen regir en el mercado de trabajo, y transformaron a la experiencia en un activo valioso a nivel laboral. 

Martín Okoskyn, director de HR de Paradigma, resume brillántemente por qué hoy las empresas contratan profesionales con años de carrera encima: "En una primera etapa, la ventaja parecía estar en quienes sabían "promptear" y tenían mayor fluidez tecnológica, algo que favorecía especialmente a las generaciones jóvenes. Hoy, la IA comprende cada vez mejor el lenguaje cotidiano y la barrera técnica se redujo: el verdadero diferencial pasa por formular buenos problemas, aportar contexto y evaluar la calidad de las respuestas."

En la misma línea, Alejandro Mascó, managing partner de FARO RH, dijo a este medio que "lejos de jubilar saberes, la IA está revalorizando a quienes tienen criterio, experiencia y conocimiento profundo del negocio."

"La paradoja es clara. La IA puede procesar datos a una velocidad inhumana, pero no sabe leer entre líneas, interpretar contextos ni calibrar decisiones con sensibilidad. Y ahí es donde los talentos con trayectoria vuelven a ser protagonistas", afirmó el experto de FARO y mencionó: "La enseñanza es que la IA no desplaza la experiencia, la resignifica. Los trabajadores con trayectoria aportan algo que ningún algoritmo puede replicar: criterio, intuición y capacidad de leer el negocio en clave humana. Y las organizaciones que lo entienden están encontrando un valor inesperado: la combinación de inteligencia artificial con inteligencia real y vivida."

Por otro lado, plantea Okoskyn, si la IA puede generar en segundos decenas de ideas, recomendaciones y planes aparentemente convincentes, el recurso escaso ya no es producir alternativas, sino saber cuáles descartar. "Y los profesionales senior poseen una 'memoria de consecuencias': han visto buenas ideas fracasar por el momento elegido, la cultura, los incentivos o las dificultades de implementación. Su valor no está solamente en encontrar mejores respuestas, sino en reconocer riesgos invisibles y advertir cuándo una propuesta razonable en teoría no funcionará en la realidad." En resumen, cuantas más opciones produce la IA, más valiosa se vuelve la experiencia como filtro.

Impacto de la IA en el talento senior de acuerdo al perfil

Cada nivel de la empresa está implamentando el uso de IA como mejor complementa su tarea. En ese contexto, Mascó distinguió los siguientes usos:

El seniority estratégico y de liderazgo

"Aquellos que llevan adelante los negocios, han atravesado crisis, reconversiones y cambios de paradigma, y que saben cómo guiar equipos en la incertidumbre. La IA les ofrece una nueva oportunidad de ejercer su rol como "orquestadores": no necesitan dominar cada algoritmo, sino entender cómo integrarlo en la estrategia, cómo traducir datos en decisiones y cómo potenciar la cultura organizacional en medio de la transformación."

El managing partner de FARO mencionó que las empresas están convocando perfiles retirados para acompañar directorios y CEOS, para mentorías a mandos medios y jóvenes talentos, o para volver al ruedo y aportar criterio en momentos de transición. "La lógica es clara: cuando el terreno es nuevo y las reglas aún se están escribiendo, contar con alguien que ya atravesó tormentas anteriores puede marcar la diferencia, aun en un contexto tan incierto", afirmó.

El seniority técnico especializado

"Ingenieros, especialistas, expertos en procesos que conocen los detalles finos de la operación. La IA potencia su rol porque automatiza tareas técnicas y libera tiempo para que puedan enfocarse en lo que realmente agrega valor: diseñar soluciones, anticipar problemas, calibrar sistemas. Aquí la experiencia se convierte en un filtro imprescindible: la IA puede sugerir, pero solo quien conoce el negocio sabe si la sugerencia es viable, segura y eficiente", dijo Mascó.

Niveles ejecutivos y mandos medios

"Algunos se sumergen en capacitaciones para entender cómo la IA puede potenciar su gestión; otros prefieren apoyarse en equipos mixtos, donde la combinación de juventud digital y seniority de negocio genera un equilibrio virtuoso. Lo cierto es que la IA obliga a todos a repensar su rol: ya no alcanza con administrar procesos, ahora hay que liderar transformaciones."

¿Qué pasa entonces con los junior? La IA se quedó en muchos casos con tareas que eran puestos junio de entrada al mercado laboral: los de atención al cliente, los de investigación y documentación, entre otros. La tecnología subió la vara de lo que se espera de los empleados y cambió así las habilidades que incluso los que inician su carrera hoy deben traer a la mesa.

"La IA permite que alguien sin experiencia alcance más rápidamente un nivel básico de producción. Por eso, el valor diferencial del junior ya no está solamente en ejecutar tareas, sino en mirar sin automatismos, preguntar por qué, detectar comportamientos emergentes, experimentar y aprender con rapidez", comentó Okoskyn.

En ese marco, para el director de HR de Paradigma, el rol del junior hoy no es competir con el senior en criterio acumulado, sino que aportan una perspectiva fresca, capaz de cuestionar aquello que la organización hace por costumbre. "La IA puede darle respuestas al junior; su aporte está en hacer las preguntas que los demás dejaron de hacerse", sentenció.

Cómo se adaptan los profesionales senior al uso de la inteligencia artificial

Okoskyn apuntó otra interesante paradoja de la era de la IA: "La IA revaloriza en los profesionales senior el criterio, la intuición y la comprensión del contexto construidos durante años de experiencia, pero para apropiarse de la herramienta les exige recuperar habilidades asociadas al comienzo del camino profesional: curiosidad, juego, prueba y error y disposición a equivocarse."

"El desafío no es solo aprender una tecnología, sino animarse a volver a ser principiante sin sentir que eso pone en cuestión el valor acumulado", mencionó el director de HR de Paradigma.

¿Se terminó el prejuicio del edadismo?

Si las habilidades de los trabajadores senior, que hoy además se encuentran en un proceso de extender la vida laboral activa, están en demanda para operar la IA, ¿se terminó el prejuicio de edadismo en Recursos Humanos? Alejandra Bicocchi, fundadora de The Silver Lab, considera que ese cambio no se está dando de forma automática.

"La edad no determina la capacidad de incorporar nuevas herramientas, lo que sí puede ampliar la brecha es quedar fuera de los procesos de actualización y capacitación. Para el talento senior, aprender a utilizar IA y adaptarse a las nuevas formas de trabajo es cada vez más importante para mantenerse vigente en el mercado laboral", mencionó en una declaración enviada a este medio.

Remarcó que existe una fuerte disposición entre las personas mayores de 50 años a continuar activas: según un relevamiento realizado por The Silver Lab sobre 307 personas de este segmento, el 84,7% manifestó que quiere seguir trabajando, emprender o desarrollar nuevos proyectos.

Un escenario parecido vio la Universidad de Flores (UFLO) que en esta semana organiza la "Semana de la Psicopedagogía" para repensar la adultez, con seminarios y especialistas de distintas disciplinas que analizan el aprendizaje, la memoria, la autonomía y los nuevos escenarios de intervención con personas mayores.

La propuesta parte de una idea central: aprender no es una actividad exclusiva de la infancia o la juventud, sino un proceso que atraviesa toda la vida. Desde esta perspectiva, la Semana buscará poner en discusión las representaciones sociales sobre la vejez y abordar a las personas mayores como sujetos activos, con capacidad para aprender, enseñar, desarrollar nuevos proyectos, incorporar herramientas y participar plenamente en la sociedad.

Pero incluso cuando una persona se capacita, se actualiza y mantiene sus competencias vigentes, puede encontrarse con una barrera que ninguna tecnología puede resolver: ser descartada de una oportunidad por su edad. "En ese punto, el problema ya no es la inteligencia artificial, sino el edadismo que todavía persiste en los procesos de selección y en la cultura de muchas organizaciones", insistió Bicocchi..

También el estudio sobre empleo The Shift Report, que se presenta hoy en el CEC de Buenos Aires, encontró que mientras las carreras se alargan, la contratación todavía no acompaña. El 82,5% de las empresas contrató menos del 5% de personas de 50 años o más en los últimos 12 meses, según el estudio en el que participaron 130 organizaciones de 13 industrias diferentes y de 10 países distintos. Muchas de ellas no contrataron a nadie de ese segmento en el último año relevado. 

"No se trata de señalar a las empresas ni de plantear una discusión entre generaciones. El dato muestra algo más profundo: nuestras vidas y nuestras carreras se extendieron mucho más rápido que los sistemas con los que gestionamos el talento. Esa brecha es una de las expresiones más claras del Gran Desajuste", señaló en un comunicado enviado a este medio Andrea Falcone, directora ejecutiva y cofundadora de THE SHIFT.

"El desafío es que ese interés encuentre oportunidades concretas. La capacitación continua puede hacer que la IA se convierta en una aliada del talento senior, al potenciar atributos como la experiencia, el criterio, el conocimiento del negocio y la capacidad para interpretar contextos complejos", aportó la directora de The Silver Lab.

"La oportunidad está en revisar cómo reclutamos, desarrollamos y retenemos talento para carreras que pueden durar 50 o 60 años. No se trata de contratar por edad, sino justamente de dejar de usar la edad como un atajo para decidir quién puede aprender, aportar o evolucionar", agregó Falcone.