Primer empleo sin experiencia: qué pueden hacer los jóvenes y revisar las empresas
Buscar el primer empleo implica enfrentar inseguridades, falta de experiencia y un mercado laboral con altos niveles de informalidad
Buscar el primer trabajo suele combinar entusiasmo, incertidumbre y una pregunta difícil: ¿cómo demostrar capacidad cuando todavía no existe una experiencia laboral formal? Aunque cada recorrido es distinto, existen aprendizajes y habilidades que cuentan y pueden convertirse en un punto de partida.
Los datos muestran la magnitud del desafío. Según la Encuesta Permanente de Hogares (INDEC, cuarto trimestre de 2025), la desocupación general alcanzó el 7,5%. En la categoría de 14 a 29 años fue del 16,8% entre las mujeres y del 16,2% entre los varones. A su vez, el 43% de las personas ocupadas trabajaba en condiciones de informalidad. Estas cifras muestran que la inserción laboral juvenil no depende únicamente del esfuerzo individual: también interpela a las empresas, al sistema educativo y a las políticas públicas.
Recomendaciones para conseguir el primer empleo
En este escenario, la primera recomendación es definir un rumbo posible, aunque no definitivo. El primer empleo no determina la carrera, pero sí abre un camino. Empezar con claridad , saber si se busca estabilidad, experiencia o aprendizaje, permite orientar mejor la búsqueda y evitar frustraciones tempranas.
La segunda es reconocer las propias fortalezas y entender que la experiencia no se limita a un empleo formal. Quienes todavía no cuentan con experiencia pueden mostrar capacidades desarrolladas en estudios, proyectos académicos, deportes, actividades comunitarias, cursos o responsabilidades familiares. Organización, aprendizaje, trabajo en equipo y manejo de herramientas digitales también aportan información relevante para una entrevista. El desafío está en traducir esas experiencias en ejemplos concretos dentro del currículum y durante la entrevista.
También es importante ganar visibilidad. Un perfil digital claro, un currículum actualizado y una red de contactos pueden ampliar las oportunidades. Esa red puede empezar en la escuela, la universidad, un curso, una actividad comunitaria o el entorno cercano. Para acompañar este recorrido, existen portales de empleo que permiten registrar un perfil, acceder a oportunidades y postularse a búsquedas acordes con la formación y las habilidades de cada persona.
Cómo encarar la entrevista y las etapas avanzadas de la búsqueda
La entrevista es una oportunidad para mostrar interés, capacidad de aprendizaje y preparación. Investigar a la empresa, comprender la posición, pensar ejemplos concretos y preparar preguntas permite llegar con mayor seguridad. No se trata de tener todas las respuestas, sino de demostrar interés genuino y disposición para aprender.
Una búsqueda para un puesto inicial no debería evaluar al candidato con los mismos parámetros que una posición que requiere experiencia previa. El desafío para las empresas es contar con procesos capaces de identificar el potencial, las habilidades y la capacidad de aprendizaje de quienes están dando sus primeros pasos. Porque la experiencia se construye trabajando, y generar oportunidades para comenzar ese recorrido también es parte de construir un mercado laboral más inclusivo.
El primer empleo no define toda una carrera, pero puede abrir una oportunidad. Para que eso ocurra, los jóvenes necesitan herramientas para mostrar lo que pueden aportar y las empresas, procesos capaces de reconocer el potencial detrás de un currículum.
*Cecilia Tonelli es Supervisora de Reclutamiento y Selección de Grupo Gestión.