Visas para jubilados: los mejores países para retirarse y cómo se posiciona la Argentina
Nuevo índice de jubilación sitúa a Uruguay, España y Costa Rica entre los cinco mejores destinos del mundo para jubilarse y Paraguay en el sexto
Pocas personas lo saben pero la Argentina ofrece una visa de retiro, un permiso para quienes habiéndose jubilado quieren emigrar para residir en el país. Con este permiso, se posicionó este año en el puesto 16 entre los mejores países del mundo para retirarse, un ranking que lidera nada menos que su vecino, Uruguay.
La empresa encargada de elaborar el ranking es Global Citizen Solutions (GCS), firma global en asesoría de planificación de residencia y ciudadanía, y este año incluyó a Uruguay y Paraguay entre los primeros seis puestos de su clasificación, realizada en base a las visas para retiro de cada país.
El informe replantea la visa de jubilación o de rentas pasivas como una decisión de asignación de activos, y no como un mero trámite, que aporta calidad de vida, optimización fiscal y movilidad.
"Con una población mundial de 65 años o más que casi se duplicará hasta alcanzar los 1.600 millones en 2050, estamos ante una generación de jubilados que vivirá más años, será más numerosa y tendrá más movilidad que nunca. Los países que diseñen sus programas en función de esa realidad marcarán la próxima década de la movilidad en la jubilación", afirmó Patricia Casaburi, CEO de Global Citizen Solutions, en una misiva enviada a este medio.
Ranking de los mejores países para jubilarse
El Informe e Índice Global de Jubilación 2026 de GCS analiza 46 programas de visa de jubilación y de rentas pasivas de todo el mundo según cinco pilares: calidad de vida, movilidad y ciudadanía, impuestos, procedimiento y costos.
En 2026, Uruguay ocupa el primer puesto, seguido de Mauricio, España, Costa Rica y Portugal, en ese orden. El sexto puesto también es relevante en la región: Paraguay.
Cada país está representado por su principal vía de residencia para jubilados o personas con rentas pasivas, como la residencia por ingresos de Uruguay, la visa de residencia no lucrativa de España o la residencia de pensionado de Costa Rica.
La calidad de vida es el factor con mayor peso, seguida de la movilidad y la ciudadanía y, después, de los pilares financieros y de procedimiento, lo que refleja lo que más valora un jubilado típico con movilidad internacional.
Patricia Casaburi explicó: "La principal conclusión del índice es que una visa de jubilación debe entenderse como un activo: una forma de diversificar la exposición fiscal, política y de estilo de vida."
Visa de retiro en Argentina
La visa para jubilados que ofrece a extranjeros la Argentina es por un año, prorrogable, y solo se requiere comprobar ingresos previsionales por un valor equivalente a cinco salarios mínimos registrados al momento de solicitar el permiso. Al cierre de este artículo, ese monto sería de 1.994.000 pesos (1.278 dólares al cierre de cambio oficial vigente), ya que el Salario Mínimo, Vital y Móvil en 2026 es de 398.800 pesos.
Se presenta la solicitud con constancia de ese haber jubilatorio percibido en los últimos dos meses, junto con una nota en español sobre los motivos de emigración, pasaporte válido, foto 4x4, entre otros requisitos de datos personales. El pago del arancel asciende a 250 euros, más 600 euros de la Tasa Retributiva de Servicios.
Argentina, según el análisis de GCS, es una de las vías más rápidas de la región a la visa de retiro: dos años, en lugar de los casi tres años de Uruguay y Paraguay. Además, en movilidad quedó en el sexto puesto a nivel internacional, junto con Brasil. Chile, por caso, quedó en el noveno en esta métrica.
Laura Madrid, investigadora principal de la Global Intelligence Unit de GCS, le dijo a iProfesional que la Argentina es una de las opciones para pensionados o rentistas más interesantes de la región, y que alcanzó el puesto 16 a nivel global tras obtener el sexto lugar en cuánto a movilidad y ciudadanía, el noveno en cuanto al proceso de solicitud, el 21 en cuanto a costos e inversión y el 16 en cuanto a calidad de vida. "Sin embargo, en lo que respecta a la optimización fiscal, cae hasta el puesto 43. Por tanto, se trata de un programa que destaca por una fortaleza muy marcada, pero que presenta una debilidad clara: su régimen fiscal", añadió la analista.
Para Madrid, la mayor fortaleza de la visa para jubilados local es la vía a la ciudadanía: "Argentina permite la naturalización tras solo dos años de residencia, y el tiempo transcurrido bajo esta visa computa para dicho periodo. Esto la convierte en la ruta más rápida hacia la ciudadanía de todos los programas incluidos en el índice; los países que le siguen requieren tres años, mientras que la mediana global es de cinco."
Además, a diferencia de lo que ocurre en otros destinos, en Argentina se permite la doble nacionalidad, y su pasaporte es el tercero mejor de las Américas, solo por detrás de los de Brasil y Chile en Sudamérica. "Para quien tiene como objetivo real obtener un segundo pasaporte y disfrutar de libertad de movimiento a largo plazo, más allá de buscar simplemente un refugio temporal, esta combinación es difícil de superar en toda América Latina", añadió Madrid.
"Además, es un programa accesible. No existe una cifra de ingresos fija establecida por ley; las autoridades exigen ingresos pasivos estables y verificables de entre 1.500 y 2.000 dólares estadounidenses mensuales (una cifra cercana a la mediana de los programas que hemos analizado) y, lo que es fundamental, no requiere una gran inversión inicial ni el depósito de fondos bloqueados. El proceso de tramitación suele durar entre seis y ocho meses", profundizó la analista de GCS.
Sobre la desventaja es el aspecto fiscal, Madrid remarcó que Argentina grava a sus residentes sobre sus ingresos obtenidos a nivel mundial, no ofrece un régimen especial para jubilados y aplica una tasa máxima del impuesto sobre la renta del 35%, además de un impuesto anual sobre el patrimonio de entre el 0,5% y el 0,75% para 2026. El impuesto sobre sucesiones es mínimo a nivel nacional, pero puede alcanzar alrededor del 6,6 % en la provincia de Buenos Aires.
"Este perfil fiscal es, precisamente, lo que diferencia a Argentina de los líderes regionales. El continente americano es una de las regiones más competitivas en nuestro índice; los países que se sitúan por delante de Argentina deben su ventaja, en gran medida, a la implementación de sistemas fiscales territoriales, a tasas impositivas bajas (cuando estas aplican) y/o a la oferta de regímenes fiscales especiales para jubilados, lo que permite que los ingresos generados en el extranjero permanezcan, en su mayor parte, sin gravar", dijo Madrid.
"En otras palabras, si se excluye el factor fiscal de la ecuación, la propuesta de Argentina en materia de ciudadanía y movilidad es, posiblemente, la mejor de la región; si, por el contrario, se tiene en cuenta dicho factor, algunos países vecinos logran aventajarla ligeramente", concluyó.
¿Qué ofrecen los mejores países para jubilarse?
Uruguay
Obtuvo un puntaje casi perfecto (99,9) y quedó en primer lugar en 2026, cuatro puestos más arriba que en el ranking 2025, por ser regularmente competitivo en todas las áreas analizadas. Ocupa el puesto 13 en calidad de vida, el 11 en procedimiento, el 20 en impuestos, el 10 en movilidad y ciudadanía y el 17 en costos, sin ningún pilar por debajo del puesto 20. Uruguay ocupa además el primer lugar de América Latina en el Global Peace Index 2026.
GCS destacó que la residencia permanente en Uruguay se concede directamente al amparo de la Ley 18.250, sin fase temporal, y aunque no existe un mínimo legal de ingresos, las autoridades suelen esperar unos u$s1.500 mensuales de un solicitante individual. Con el Tax Holiday 2.0 (Ley 20.446, en vigor desde el 1 de enero de 2026), los nuevos residentes fiscales pueden eximir sus rentas de capital extranjeras durante el año de llegada y los diez siguientes, o optar por una tasa fija del 7%.
Además, aseguran que las normas de Uruguay sobre familiares están entre las más amplias del índice, ya que incluyen a cónyuges y parejas, hijos menores de 25 años y padres dependientes. Y la naturalización es posible tras tres años para parejas o cinco para solicitantes individuales.
España
Con un puntaje de 99,6 este año, el español es el programa europeo mejor clasificado, pese a la carga tributaria. España ocupa el puesto 5 en calidad de vida, el 7 en procedimiento, el 8 en movilidad y ciudadanía y el 29 en costos, pero el último de 46 en impuestos, lo cual le costó el liderazgo del ranking.
Registra la puntuación subyacente de calidad de vida más alta de los 46 destinos y la mayor esperanza de vida de la UE, 84 años.
GCS asegura que desde el cierre de la golden visa en abril de 2025, la visa de residencia no lucrativa es la principal vía para los jubilados de fuera de la UE: exige 28.800 euros anuales para el solicitante principal más 7.200 euros por cada familiar, y no permite trabajar, ni siquiera de forma remota.
Los impuestos son la contrapartida: quienes pasan más de 183 días al año en España tributan por su renta mundial a tasas de entre el 19% y el 47%, con tasas máximas regionales superiores al 50%, y no existe un régimen especial para los titulares de la visa.
"Para los solicitantes latinoamericanos, sin embargo, el camino a la ciudadanía es corto: la nacionalidad por residencia se obtiene en dos años para los nacionales iberoamericanos, frente a los diez del régimen general", agregan desde la mencionada firma de mobilidad global.
Costa Rica
Por su parte, Costa Rica obtuvo un puntaje de 99,5, y se consagra por su costo de entrada reducido. Costa Rica combina un entorno fiscal sólido con unos costos de entrada bajos: ocupa el puesto 6 en impuestos, el 14 en movilidad y ciudadanía, el 15 en calidad de vida y el 23 en costos, aunque el 40 en procedimiento.
La residencia de pensionado exige una pensión vitalicia de al menos u$s1.000 mensuales, y una sola pensión cubre al cónyuge y a los hijos menores de 25 años sin necesidad de aumentar el monto. Su sistema territorial deja exentas las pensiones extranjeras y no existen impuestos sobre el patrimonio ni sobre sucesiones. La tramitación es su principal inconveniente, con un plazo total de 12 a 24 meses. La nacionalidad se obtiene tras siete años de residencia, o cinco para los nacionales españoles e iberoamericanos, y se permite la doble nacionalidad.
Como conclusión, la consultora internacional destaca que Europa está perdiendo lugares en el ranking por "estrechar" las vías hacia la ciudadanía. "España cerró su golden visa en abril de 2025, y Portugal ha duplicado el plazo para la naturalización de cinco a diez años (siete para nacionales de la UE y de países de lengua portuguesa), lo que le ha costado el primer puesto que ocupaba en 2025. Con Italia restringiendo también la ciudadanía por ascendencia, una vía utilizada durante años por solicitantes de toda América Latina, las visas de rentas pasivas se están convirtiendo en una opción cada vez más importante para los jubilados que buscan una base en Europa", cerraron.