Por qué casi 4 de cada 10 universitarios abandonan la carrera en su primer año
La deserción universitaria es un tema de estudio y de mucha preocupación en el ámbito docente. Las graduaciones no acompañan la tasa de inscripción
En la Argentina la universidad pública se encuentra desfinanciada, y aún así reciben la mayor parte de la tasa de inscripciones de nuevos alumnos en el país. No obstante, la tasa de graduados no acompañó el crecimiento de la matrícula, y muchos estudios de distintos especialistas en políticas educativas resaltan las dificultades que llevan a los estudiantes a abandonar en los primeros años de carrera.
De acuerdo a los últimos datos disponibles de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), citados por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), "desde el año 2000, el acceso a la educación superior presenta en la Argentina, al igual que en la región, una tendencia de marcado crecimiento, debido a políticas de promoción del acceso igualitario a la educación y a la obligatoriedad de la escuela media." Ese movimiento se vio retroalimentado por un crecimiento en la oferta educativa. Para 2020, la matrícula en carreras de pregrado y grado en Argentina fue de 2.318.255 estudiantes, un crecimiento del 49,2% en el período 2005-2020.
No obstante, los datos también señalan que el 38,1% de ingresantes a carreras universitarias en 2019 se desvincularon al año siguiente, es decir durante su primer año de cursada. Y en el año 2020 se registró un total de 122.679 egresados/as, lo cual supone un aumento del 12,2% desde 2011. De este total, solo el 25,1% logró alcanzar la titulación en el tiempo teórico estimado para cada carrera.
Si bien las estadísticas no son nuevas, la problemática es una "vieja conocida": garantizar el acceso no redunda en una mayor tasa de éxito.
Abandono en los primeros años de la carrera
Estudios de políticas universitarias en el país documentan con larga data que parte de los universitarios que desertan lo hacen desde antes de iniciar la cursada de la carrera. En esos casos, la desvinculación se produce por no completar los requisitos para la inscripción, o no superar los exámenes de ingreso o cursos de articulación disciplinar exigidos para comenzar a cursar.
Por otra parte, entre los que completan los dos primeros años de cursada (o menos) antes de desertar, se encuentran múltiples causas, aunque en varios estudios se menciona un rezago de su carrera académica. En algunos casos, se produce por una elección diferente a la carrera de origen, lo que evidencia una problemática vocacional que en muchas oportunidades se soluciona con un cambio de carrera o de institución, en lugar de una mera deserción.
Pero además surgen factores personales, cuestiones didáctico pedagógicas profundizadas por la masificación de la educación superior o por carencias de aprendizaje arrastradas de la educación secundaria.
Otros estudios identifican causas de deserción universitaria alineadas en las siguientes esferas:
- Costos de vida y transporte: cuando los gastos en boletos de colectivo/tren, alimentos, apuntes y materiales se han vuelto un obstáculo crítico para sostener la asistencia.
- Dificultad de compatibilizar trabajo y estudio: Muchos estudiantes deben sumar horas de trabajo para llegar a fin de mes, lo que reduce el tiempo disponible para cursar y estudiar.
- La brecha con la escuela secundaria: Las deficiencias y desigualdades en la formación previa dificultan que los alumnos superen los primeros exámenes de nivel superior.
- Factores institucionales: Carreras muy extensas o poco articuladas con el mercado laboral que terminan por frustrar al alumnado.
Propuestas para disminuir la deserción universitaria
La deserción universitaria es un tema de permanente estudio dentro del área de políticas públicas de educación y no existen respuestas o soluciones unívocas consensuadas.
Algunas de las propuestas que se volcaron en el mencionado informe de CONEAU fueron:
- Sostener y fortalecer los programas de acompañamiento
- Mejorar la duración media real de las carreras
- Diseñar e implementar políticas orientadas a mejorar la contención, el bienestar, la retención, elavance regular de los estudios y la graduación de los alumnos
- Conducir estudios sólidos sobre niveles de deserción, lentificación y desgranamiento de la matrícula en cada una de las unidades académicas
- Diagnosticar los factores que producen fracasos en el ingreso
- Revisar el diseño de los currículos a los fines de permitir una mayor flexibilización que facilite el cursado
- Fortalecer los equipos académicos, con criterios y ejes pedagógicos
Atacar la deserción universitaria con datos certeros y estudios sólidos sobre el fenómeno puede ser el camino a mejorar las tasas de graduación universitaria, una deuda pendiente de la educación superior en la Argentina.