El escándalo Ueno Bank ya golpea a una empresa argentina: suspendió a parte del personal
Tras la caída del banco Ueno en Paraguay, la firma tecnológica Itti se queda sin recursos y suspendió a parte de su plantilla de empleados
Itti, la empresa tecnológica del Grupo Vázquez, empezó a comunicar este jueves suspensiones a parte de sus 940 empleados en Argentina. La medida llega como consecuencia directa del escándalo financiero que sacudió a Paraguay: la intervención de Ueno Bank, el banco para el cual Itti desarrollaba sistemas.
La compañía notificó suspensiones de 30 días sin goce de sueldo a una parte de su plantilla. Al resto le ordenó seguir trabajando desde casa.
La empresa admitió por escrito que no tiene los fondos para pagar los salarios de octubre. Tampoco tiene asegurados los recursos para afrontar noviembre.
La situación marca un giro brutal respecto a los planes que la compañía había anunciado poco más de un año atrás. Cuando inauguró oficinas en Buenos Aires, destacó el potencial argentino como centro de desarrollo tecnológico. Por entonces empleaba a unos 850 profesionales y proyectaba seguir creciendo.
Qué pasó después de la intervención del banco paraguayo
El Banco Central del Paraguay (BCP) dispuso esta semana el "proceso de resolución" de Ueno Bank. Los motivos: deterioro de indicadores de solvencia y presuntas irregularidades en operaciones con empresas vinculadas.
Esa decisión dejó en el aire la actividad del centro tecnológico argentino. Durante los primeros días de la crisis, los empleados dejaron de recibir instrucciones. Tampoco obtuvieron respuestas de sus superiores.
"Hubo un silencio total. Literalmente, dejaron de responder desde Recursos Humanos hasta el directorio. Ni siquiera los responsables de los equipos sabían qué estaba pasando", relató un empleado cuya identidad se mantiene en reserva.
Los trabajadores siguieron conectados a sus sistemas. Lo hicieron para que no pudieran acusarlos de abandonar sus puestos. Pero del otro lado no había nadie dando instrucciones.
Finalmente, este jueves por la mañana llegaron los correos. Ahí la empresa comunicó las decisiones adoptadas frente a la crisis.
Los dos mails que recibieron los empleados de Itti
Una parte del personal recibió notificaciones de suspensión de 30 días sin goce de sueldo. Otros trabajadores, en cambio, fueron instruidos a continuar prestando servicios de manera remota. Se trata de quienes desempeñan funciones consideradas esenciales.
Hasta el momento no se conoce cuántos empleados quedaron comprendidos en cada situación.
En uno de los correos, Kaitel SRL SEE, la sociedad a través de la cual opera Itti en Argentina, atribuyó las suspensiones a una situación de fuerza mayor derivada de la intervención de Ueno Bank. Según explicó, las restricciones operativas y financieras afectaron los mecanismos habituales de financiamiento.
"Las restricciones operativas y financieras derivadas de dicha medida han afectado los mecanismos habituales de financiamiento de la Compañía, provocando la paralización temporal de sus actividades", señala la comunicación.
La empresa estableció que las suspensiones se extenderán desde el 5 de noviembre hasta el 4 de diciembre, inclusive. Durante ese período, los trabajadores afectados no percibirán remuneraciones.
Para justificar la medida, invocó los artículos 218, 219 y 221 de la Ley de Contrato de Trabajo. Esos artículos refieren a suspensiones laborales y situaciones de fuerza mayor.
No obstante, aclaró que las relaciones laborales continuarán vigentes. Los empleados deberán reincorporarse el 5 de diciembre, salvo que reciban una comunicación en contrario. También se comprometió a mantener a su cargo la cobertura de medicina prepaga de los trabajadores y sus grupos familiares.
Qué pasa con los empleados que deben seguir trabajando
En paralelo, otros empleados recibieron una comunicación diferente. La compañía les informó que debían continuar trabajando por considerar que sus funciones eran esenciales para atender necesidades operativas y administrativas.
En esos casos, dispuso que las tareas se desarrollaran exclusivamente desde sus domicilios.
Sin embargo, la empresa reconoció en el correo que todavía no tiene los recursos necesarios para afrontar los salarios de octubre y que tampoco tiene garantizado el pago de noviembre. Esa confesión generó alarma entre quienes deben seguir activos.
"La Compañía se encuentra realizando todas las gestiones y esfuerzos a su alcance para obtener los recursos económicos necesarios que permitan afrontar el pago de los salarios correspondientes al mes de octubre", señala el correo.
Respecto de noviembre, agrega que continuará trabajando para conseguir los fondos necesarios y procurar garantizar el pago de las remuneraciones.
Es decir: les piden seguir trabajando sin garantía de cobro. Una situación que genera bronca y preocupación entre el personal que permanece activo.
La particularidad del sistema de pagos que complica todo
La estructura de contratación y remuneración presenta, además, una particularidad que complica el panorama. Una parte de los salarios se abonaba localmente, con los correspondientes aportes y cargas sociales.
Pero otra porción se pagaba a través de Deel. Se trata de una plataforma internacional utilizada para contratar y remunerar trabajadores de manera remota.
Esta modalidad genera interrogantes sobre cómo se resolverán las obligaciones laborales. Especialmente en caso de que la crisis derive en el cierre definitivo de las operaciones.
"Nosotros cobrábamos a través de Ueno Bank. No nos pagaron octubre, no nos van a pagar noviembre y tampoco sabemos qué va a pasar con el aguinaldo o las indemnizaciones. Estamos en la lona", resumió el empleado consultado.
A diferencia de Paraguay, donde el Ministerio de Trabajo comenzó a intervenir para atender la situación de los empleados afectados, en Argentina todavía no hay precisiones. No se sabe qué ocurrirá con los ingresos pendientes ni con la continuidad de los puestos de trabajo.
De la expansión a la crisis en menos de dos años
La historia reciente de Itti en Argentina refleja un cambio de escenario brutal. En agosto de 2025, la tecnológica inauguró sus oficinas en una torre ubicada sobre la avenida del Libertador, a la altura de Juramento, en Belgrano.
El espacio tenía unos 1500 metros cuadrados y capacidad para más de 250 personas. Había sido concebido para que los empleados alternaran entre la presencialidad y el trabajo remoto.
Hasta entonces, buena parte de los profesionales contratados en Argentina trabajaba exclusivamente desde sus hogares. La apertura de las oficinas buscaba consolidar la presencia local de la compañía y acompañar sus planes de crecimiento regional.
En una entrevista publicada durante la inauguración, Miguel Vázquez, presidente del Grupo Vázquez, explicó que Itti era la empresa con mayor cantidad de trabajadores del conglomerado. Contaba con cerca de 3000 colaboradores sobre un total de 5300 empleados del grupo.
Poco más de un año después, esos planes de expansión quedaron sepultados. Los trabajadores argentinos enfrentan ahora la incertidumbre de no saber cuándo volverán a cobrar ni si sus empleos tienen futuro.