La campaña en las redes sociales: ¿qué rol tiene el nuevo cacerolazo a 3 días de las urnas?
En la actualidad, las redes sociales juegan un papel cada vez más importante a la hora de opinar sobre algún tema, manifestar conformidad o -contrariamente- elevar un reclamo.
A través de ellas las personas reflejan qué piensan, tal como puede suceder con un consumidor frente a la propuesta de una marca o luego de adquirir un cierto producto, y una simple frase puede llegar a ser el disparador de un sinnúmero de voces a favor o en contra y hasta convertirse en el punto de partida para un cambio al plantearse que una determinada necesidad que no está siendo debidamente atendida.
Y esto no está circunscripto al ámbito comercial. Las redes, además de ser herramientas para las empresas, también son un canal clave de comunicación que se caracterizan por su efecto viral y pueden constituir tanto una oportunidad, para hacer conocer a los candidatos y sus plataformas, como así también pueden transformarse en un arma de doble filo dependiendo de lo que en ellas manifiesten los usuarios. Es decir, aparejan un riesgo pero no dejan de ser tentadoras.
Por eso, con las P.A.S.O. como objetivo, muchos políticos apostaron a Facebook y Twitter para potenciar sus mensajes en los días previos a los comicios del 11 de agosto.
Según explica Javier Piñeiro, director comercial de Google Argentina, "en estos espacios, los partidos encuentran un termómetro del pulso de la campaña".
Y agrega que "allí pueden comprender en tiempo real cuál es la conversación que circula, la agenda política del ciudadano y qué se dice de cada candidato en medio de la contienda".
En la misma línea, Lorena Amarante, presidente de la consultora especializada en marketing online Om Latam indica que "las conversaciones públicas que se generan en torno a diferentes temas de interés hacen de Internet un escenario para la interacción, en el cual las organizaciones partidarias pueden tener un alcance real en el electorado".
En el caso puntual de las elecciones del domingo, los nuevos canales tendrán un lugar de lujo en lo que respecta a los resultados de la votación.
Este tipo de canales son sumamente importantes en un escenario como el actual y esto se pone en evidencia por el hecho de que "escapan" a la veda electoral, por lo que su rol será central en la difusión de las "bocas de urna" el próximo domingo.
Al respecto, Piñeiro comenta: "Estamos convencidos de que este año Internet tomará mucho más protagonismo como el terreno en donde se definirá la disputa por el voto".
Sucede que las redes van mucho más allá de la difusión y propagación veloz de los videos de campaña de los distintos precandidatos. Es que los ciudadanos también encuentran allí un lugar a través del cual pueden expresarse y organizarse.
Esto se pudo ver claramente a lo largo de los distintos "cacerolazos" que tuvieron lugar en lo que va del año.
En este sentido, el "8A" -así se hace referencia en las redes sociales al 8 de agosto- no parece ser la excepción.
A sólo tres días de acercarse a las urnas, los argentinos -de alguna manera- ya "dan sus votos" a través de Facebook y Twitter apoyando una "campaña" a favor de lo que consideran justo.
Un espacio para las voces ciudadanas
Así como los precandidatos tuvieron a lo largo de las últimas semanas la oportunidad de difundir sus propuestas, ideas políticas y proyectos a través de los canales establecidos por la Dirección Nacional Electoral, en estos días los ciudadanos también se hicieron un tiempo para difundir sus opiniones a favor o en contra de las distintas propuestas.
Y para aquellos que no están conformes con ciertos aspectos clave de la gestión K, Internet y las redes sociales resultaron la forma elegida para manifestarlo e, incluso, para convocar a la protesta que tendrá lugar este jueves.
El nuevo "cacerolazo" fue promovido, entre otros sitios, desde una página web en la cual se informan detalladamente cuáles son los puntos de encuentro para los manifestantes que quieran adherirse al "8A", tanto en la Argentina como en otros países.
Inclusive, hasta se creó una aplicación que permite estar al tanto de los horarios y posibles reprogramaciones de la marcha.
De acuerdo con Amarante, la expresión de los ciudadanos a través de las redes sociales no se limita a "la previa" de este tipo de manifestaciones, sino que también tiene lugar en el momento mismo de los hechos.
"Las protestas son, además, difundidas en primera persona por sus protagonistas, que comparten los sucesos en tiempo real, jugando un poco el rol de cronistas al mostrar los hechos desde sus celulares o tabletas dando su visión sin intermediación", sostiene.
El ruido de las cacerolas en plena campaña
Si bien el "8A" no es el primer cacerolazo que tiene lugar en el año, esta manifestación tiene una característica que la diferencia del resto: su cercanía con el proceso electoral.
En este punto, los expertos coinciden en que, más allá de la convocatoria que tenga la marcha, es posible que los distintos partidos opositores tomen esta protesta a su favor, resignificándola en el marco de la campaña.
Es por eso que Gonzalo Fonseca, director estratégico de Havas Media, advierte que necesariamente "va a tener algún tipo de impacto".
Y señala que "el Gobierno buscará la forma de capitalizarla y tratará de minimizar su alcance".
En esta línea, el experto pronostica que la actitud que tomará el oficialismo al respecto será "similar a la que tuvo con la visita del Papa" en el sentido de "aprovecharla para su campaña".
En cuanto a la postura que se espera de la oposición en relación con el 8A, los expertos consideran que es posible que también le "saquen el jugo" por la cercanía con el domingo, aunque de una forma sutil para no quedar muy expuestos.
"Es probable que los partidos también busquen de alguna manera disimulada quedar pegados al cacerolazo y lo hagan jugar a su favor", dice el ejecutivo de Havas Media.
Como un acto de campaña
Algunos especialistas consideran que, en el escenario actual, el cacerolazo cumplirá un rol similar al de los actos de los precandidatos.
En esta línea, Daniel Ivoskus, analista de Marketing Político, indica que "funciona como una especie de acto de campaña vinculado con los sectores de la oposición al oficialismo".
Y agrega que la manifestación cumplirá un papel reafirmante: "El cacerolazo lo que va hacer es volver a confirmar el voto anti K".
De hecho, en los spots difundidos por los distintos partidos para las P.A.S.O., se advierte que algunos de ellos incluyeron fragmentos tomados de los cacerolazos previos.
Aunque, por supuesto, quienes se oponen al Gobierno mantendrán su postura, más allá de la manifestación que pueda tener lugar el jueves.
No obstante, advierte el experto, "el 8A no va a definir ni afectar el voto duro que ya tiene el oficialismo".
El efecto viral
La razón por la cual las redes funcionan como un amplificador de las convocatorias sociales se vincula con un concepto puntual: la viralización.
En esta línea, Amarante apunta que los nuevos canales "extienden el alcance de una llamada formal o tradicional por las repercusiones que allí pueden generarse".
Además, dice la experta, "el boca a boca en Internet es ampliado y los usuarios en este medio pueden llevar la voz, influenciar a otros, ser evangelistas y fanáticos".
Por eso, agrega, "muchos hacen de conectores y difunden información de causas en las que creen o apoyan".
Y, dentro del abanico de redes sociales que existen actualmente, dos llevan la delantera cuando se trata de promover este tipo de convocatorias a las manifestaciones: Facebook y Twitter.
Sobre este punto, la ejecutiva de Om Latam remarca que "ambos son los escenarios sociales con mayor alcance y penetración en la sociedad y que instalan la agenda ciudadana, de modo que lo que les interesa a los votantes pueda llegar a escucharse".
El riesgo de la cercanía del 8A con el 11 de agosto
Si bien en estos días de campaña electoral el fervor de los ciudadanos por las cuestiones políticas parece estar en alza, los expertos señalan algunas desventajas de haber elegido para la manifestación el jueves previo a los comicios.
En este sentido, afirman que la proximidad con las votaciones puede volverse en contra de la marcha y restarle participación.
Es que, en estas ocasiones, "el ciudadano quiere ser protagonista de la protesta y en el contexto actual algunas personas pueden sentir que se las va a utilizar políticamente", apunta el analista de Marketing Político Gustavo Santiago.
Y agrega que éste es un elemento que distingue a la manifestación actual de sus antecesoras.
"Las otras protestas estaban completamente alejadas del partidismo, mientras que ésta cae en plena campaña por las P.A.S.O.", compara Santiago.
El error de la evidencia
La cercanía entre el 8A y las elecciones no sólo actúa sobre la convocatoria, sino que también modificó la actitud de los precandidatos en relación con la protesta.
Como lo indica Santiago, "a diferencia de ocasiones anteriores, los políticos en este caso casi no hacen referencia al cacerolazo porque si lo hicieran sería muy obvio que lo estarían usando para hacer campaña".
En esta línea, el experto afirma que utilizar la marcha políticamente de una forma muy evidente sería un grave error en términos de marketing.
"El que intente aprovecharla a su favor de una forma muy obvia va a quedar muy mal parado", sostiene.
Y ejemplifica: "Es como que alguien saque provecho de una fiesta que él mismo no organizó".
Sin embargo, Santiago no descarta que la concurrencia de este jueves pueda llegar a beneficiar o perjudicar a determinado sector de la política nacional.
En este punto, apunta: "Si asiste poca gente, el Gobierno va a decir que el nivel de queja bajó. Pero si la protesta se vuelve masiva, esto puede jugar indirectamente a favor de la oposición".
El resultado de las estrategias de los distintos partidos saltará a la vista el próximo domingo. Aunque, por supuesto, los primeros boca de urna serán los que circulen a través de las redes sociales.