Ante un consumo más cauto, crece la pelea entre bancos y súper por imponer descuentos en góndolas
Cuando los argentinos pisan el supermercado, ya tienen en mente cuáles son los beneficios que pueden aprovechar para pagar un poco menos al momento de llegar a la caja.
Esta intención de ahorro se acentúa en un contexto en el que el incremento de precios no da tregua, algo que quedó reflejado en los últimos datos del IPC Congreso, que arrojaron una inflación del 4,3% para febrero, la suba más alta en 23 años para ese mes.
Si bien a marzo aún le quedan unos días, ya circulan datos -como los difundidos por el consulto Héctor Polino- que señalan que la canasta básica de alimentos registró una suba de casi 2,8% en la primera quincena.
Estos números no pasan inadvertidos para los argentinos a la hora de tener que llenar el changuito. El encarecimiento de la mercadería los impulsa a adoptar una actitud más cuidadosa en el manejo de sus pesos.
En este escenario, el uso de descuentos y promociones se transformó en un hábito para todos aquellos que deben enfrentar las góndolas.
Incluso, hasta muchos sienten que si hacen las compras sin que las mismas estén atadas un beneficio están pagando un "sobreprecio", ya que las promociones se convirtieron casi en una suerte de "derecho adquirido" para buena parte de la sociedad, lo que genera una presión adicional para las empresas.
"No sólo son un factor de gran ayuda sino que también son muy esperadas por las personas", apunta en diálogo con iProfesional Fernando Comendeiro desde la consultora especializada en consumo Kantar Worldpanel.
Y agrega que "los beneficios que se proponen por día se fueron complejizando y hay cada vez más opciones".
En este contexto, tanto supermercados como bancos se disputan las compras de los argentinos, más atentos a los precios y a las promos.
Inclusive, "redoblan la apuesta", otorgando a quienes paguen con sus plásticos importantes rebajas que este año vienen con un "extra" con respecto a 2013 y llegan hasta un 20% -frente al 15% que era moneda corriente el año pasado-.
Es así que las alternativas para cuidar el bolsillo en el súper hoy no sólo incluyen a las tarjetas de crédito tradicionales, sino al mayor protagonismo de las llamadas "de fidelización".
Es que los retailers refuerzan la "batalla de descuentos" con sus plásticos propios, para quitarle así algo de share a las entidades bancarias.
Las grandes apuestas de las cadenas de supermercados se centran en los fines de semana, días en los que lanzan mayores descuentos para aumentar las ventas y reducir el stock de aquellos productos que menos venden.
En este caso, "se imponen las rebajas del estilo del 3x2 y 2x1 en los establecimientos de mayor tamaño", dice Fernando Aguirre desde la Cámara Argentina de Supermercados (CAS).
En tanto, las promociones con plásticos bancarios tienden a jugar su batalla principalmente de lunes a viernes.
Cada "jugador", sus descuentos
La "pelea" de beneficios que se ofrece al consumidor para que ahorren en el supermercado cuenta con múltiples actores. Y los argentinos hoy se muestran especialmente predispuestos a aprovecharlos.
"Los consumidores están más expectantes que antes ante cualquier mecanismo que les permita pagar menos", remarca Comendeiro.
En su búsqueda por ahorrar unos pesos en el súper aprovechando las promociones que algunas entidades financieras ofrecen con sus plásticos, los argentinos hoy pueden acceder a un 20% de descuento (ver imagen):
Para disfrutar de este tipo de beneficios, los consumidores tratan de adaptar su agenda para concurrir los días en que puedan pagar menos por los mismos productos.
"Las promociones ayudan a definir el momento y el lugar", resume Comendeiro.
Otra de las alternativas para ahorrar en el súper -que ha crecido en estos últimos años- son las tarjetas de fidelización de algunos diarios, que permiten aprovechar rebajas de hasta un 15%.
En tanto, las grandes cadenas tratan de no quedarse atrás en su pelea con los bancos y apuntan a incentivar sus plásticos propios.
Es el caso de Carrefour, los supermercados de Cencosud -Jumbo, Vea, Easy y Disco- y Coto -que cuenta con la tarjeta CTI-, con descuentos que rondan el 15%:
Las "fichas" en el fin de semana
La "batalla" de promociones entre unos y otros, (bancos vs. grandes cadenas) no se limita a los descuentos que se obtienen por pagar con un plástico determinado.
Los argentinos también pueden aprovechar los "ofertones" de fin de semana que otorgan los retailers sobre ciertos productos o categorías puntuales.
Habitualmente, este tipo de acciones se extienden de viernes a domingo y se aplican a aquellos artículos que los supermercados quieren "rematar", ya que disponen de suficiente stock -tales como congelados, lácteos y algunos artículos de limpieza-.
Dentro de estas rebajas, las más habituales son aquellas que apuntan a la compra de dos productos iguales o más. En este sentido, se destacan las del 70% en la segunda unidad, las del 3x2 y las de 4x3.
Se impone la "entrega condicionada"
Según explican desde el sector, los productos "cuidados" se volvieron un problema para muchos retailers por dos motivos: los jugadores más chicos deben "negociar" su entrega y su venta deja menos ganancias a los súper que la del resto de la mercadería.
"Cada vez es mayor la brecha entre los valores de los productos de la nómina oficial en relación con otros", apunta Aguirre desde la CAS.
A pesar de que es necesario para los retailers contar con los artículos monitoreados por el Gobierno, desde los súper más chicos reconocen que la llegada de este programa les generó fuertes complicaciones.
De hecho, "en el interior está costando mucho implementar este plan, porque los proveedores prefieren abastecer de estos productos a las grandes cadenas", cuenta Aguirre.
Y explica que, ante un menor poder de negociación, los players más pequeños se ven obligados a aceptar las condiciones de venta que les imponen los fabricantes.
"A los súper más chicos se les retacea más la entrega o se la hace más condicionada", apunta el ejecutivo de la CAS.
En palabras del supermercadista, la "modalidad" funciona de la siguiente manera: "Les dicen: ´te dejo la yerba común sólo si además me comprás una determinada cantidad de té o de yerba saborizada'".
El resultado para estos puntos de venta es predecible. Como lo describe Aguirre, "se llenan de mercadería que tienen menos salida y se quedan con alto inventario en determinados productos".
Por supuesto, los proveedores también sufren complicaciones dado que, dice el experto, "tienen que fabricar más de aquellos artículos que gozan de mayor demanda, pero les dejan menos ganancias".
La apuesta por los electro
Otro de los rubros en el que las cadenas de supermercados se ha ido fortaleciendo es el de la electrónica y electrodomésticos.
Para algunos argentinos se ha vuelto habitual hacerse de un aire acondicionado, heladera, televisor o celular en las góndolas de un súper.
De hecho, 3 de cada 10 artículos del hogar que se comercializan en el país se adquieren en un supermercado.
Para esta categoría, los retailers también tienen promociones específicas. Principalmente, se trata de descuentos puntuales sobre algún producto o planes de hasta 12 cuotas.
En este terreno, el otorgamiento de planes de pago también se vuelve vital para "dar batalla" contra los locales especializados.