Las Pyme también se apoyan en celebridades e "influencers" para dar a conocer sus productos
El poder de las celebridades para operar como "embajadores" de las marcas continúa en pleno auge.
Acuerdos informales con personajes de la farándula suelen ser una opción para las pequeñas y medianas (Pyme) empresas que quieren dar a conocer sus productos.
Esto sucede sobre todo, en una época en la que el minuto publicitario en TV de aire promedia los u$s2.000 y una pauta en autopistas y avenidas se paga entre $70.000 y $150.000 mensuales, según indicó el diario El Cronista. Así que con diversas estrategias las compañías aprovechan la fama de modelos, actores, conductores, e incluso cocineros.
"Solemos hacer acuerdos de modo informal para nuestros clientes. A veces, las Pyme encuentran en alianzas así la única vía posible para fortalecer sus marcas y generar repercusión sin verse obligadas a invertir grandes sumas en canales formales", explicó al matutino Federico Parapar, quien junto a Eugenia Alonso Prieto, son los socios de la agencia Alonso Prieto Parapar Comunicación.
Por identificación o admiración, los famosos son un canal directo para que los consumidores quieran y busquen un producto. "Hay clientas que vienen al local pidiendo ‘el saco de Julieta Prandi’ o ‘el vestido de Nicole Neumann’", apuntó la diseñadora Vero Alfie (en foto).
"No tenemos acuerdos formales con celebrities; no trabajamos a cambio de cachet o por canjes preacordados. Apostamos a generar una relación de ida y vuelta: les ofrecemos algunas prendas como regalos y las ayudamos cuando tienen algún compromiso, y ellas asisten a nuestros eventos y comparten sus looks en redes sociales", afirmó Alfie.
En la misma línea trabajan las firmas infantiles Urbanito y Giocare. "Si la celebridad nos interesa, participamos en sus eventos familiares o sociales. Trabajamos de la mano la event planner Antonella Di Pietro, vistiendo a las familias anfitrionas o con presentes puntuales para los invitados famosos", explicó a El Cronista Alonso Pietro.
Por caso, cuando la conductora Maju Lozano esperaba la llegada de su primer hijo, la marca de productos de lactancia y embarazo Mejor Postura le envió de regalo a su casa un almohadón de embarazo. Al día siguiente, mencionó el producto en el programa que hace con Lalo Mir en radio La 100: "Esa semana, la firma quintuplicó sus ventas. Las compras en su tienda online se dispararon y las clientas se acercaban al showroom buscando ‘la almohada de Maju’", ejemplificaron desde la agencia.
En este tipo de iniciativas, la elección de la celebridad es clave, ya que sus atributos se asocian automáticamente a la marca. "No se trata solo de generar repercusión. Es vital la elección del personaje, que el mensaje que se emita y que la situación de comunicación en la que participa junto a la marca sea acorde con el perfil de sus consumidores o con el nuevo mercado al que quiere llegar", agregó Parapar.
No solo las marcas de indumentaria se nutren de los famosos. Por caso la bodega mendocina Florio buscaba acercar su marca a chefs reconocidos pero no tenía presupuesto para hacerlo formalmente. Con un acuerdo informal, logró que casi todos los cocineros de Utilísima aparezcan durante dos años utilizando sus productos en la realización de sus recetas.
"Casi todos los cocineros estrella realizaron recetas y cocktails con los vinos de Florio durante dos años, sin costo económico. Esto apalancó las ventas de determinados productos y fue muy notorio sobre todo en algunos vinos atípicos que solo Florio produce, como sus Spumanti Rosso’", apuntó Parapar
Pero no solo las celebridades hoy en día pueden dar visibilidad a una marca. También los expertos o "influencers" (influenciadores) pueden multiplicar las ventas.
"Los 'influencers' a las que siguen nuestras consumidoras son teens. Nos permite que las actrices y cantantes a las que le gusta nuestra marca pueden pasar a retirar prendas por los locales. Ellas las suben a sus cuentas personales, como parte de su vida cotidiana. La marca las acompaña en su día a día", dijo Romina Pesenti, jefa de Marketing de la firma MuaA!.
"La repercusión es buena tanto en el punto de venta como en las redes sociales. Las consumidoras miran, comentan y después van a los locales a buscar las prendas", agregó.