Repsol y el gobierno de Bolivia descubren nueva reserva de gas
El envío de gas boliviano a la Argentina, una de las soluciones que adopta el país para paliar la escasez del fluido en invierno, se verá reforzado en los próximos años como consecuencia de dos hechos conocidos el lunes. Por un lado, el gobierno de Evo Morales y la empresa española Repsol anunciaron el hallazgo de un importante yacimiento de gas que servirá para reforzar las reservas de Bolivia y permitirán sostener las exportaciones a Brasil y la Argentina. Por el otro, la presidenta Cristina Kirchner anunció que para mayo próximo estará construido el Gasoducto de Integración Juana Azurduy (GIJA), que permitirá ampliar la capacidad de exportación de gas boliviano. El nuevo yacimiento boliviano está ubicado unos 55 kilómetros al sudeste de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y tendría reservas por un billón de pies cúbicos (TCF, según las siglas en inglés). Ese volumen equivale a aproximadamente medio año de consumo total de la Argentina.La operación fue hecha por el consorcio YPFB Andina, que está participado en un 50,4% por el Estado boliviano y en un 48,9% por Repsol. La prueba de producción inicial arrojó 6 millones de pies cúbicos diarios de gas y 160 barriles de condensado. "Esto nos permite seguir cumpliendo los compromisos con el mercado interno y los contratos con la Argentina y Brasil", dijo el presidente de la petrolera estatal boliviana YPFB, Carlos Villegas. Del emprendimiento en Bolivia participa la petrolera española sin el concurso de sus socios argentinos en YPF, el grupo Petersen. Según el ex secretario de Energía argentino Daniel Montamat, este hallazgo "viene bien porque la situación del gas en Bolivia está bastante complicada". Explicó que, si bien antes del proceso de nacionalizaciones se decía que Bolivia tenía reservas por 27 TCF, el nivel real de reservas ascendería hoy a 10 TCF, según trascendidos de funcionarios bolivianos. La cifra exacta de las reservas se conocerá el mes próximo, cuando se presenten los resultados de la auditoría encargada a la compañía estadounidense Ryder Scott. La semana pasada, el ministro de Energía e Hidrocarburos boliviano, Fernando Vincenti, anticipó que las reservas son de no menos de 19 TCF. En cualquier caso, el hallazgo difundido el lunes comienza a revertir el proceso de deterioro de los últimos años. La Argentina, que en los últimos 10 años perdió más de la mitad de sus reservas, tiene hoy aproximadamente 14 TCF. "Nos estamos confiando de importar de Bolivia cuando la situación allí no es tan holgada. Bolivia tiene serios problemas para cumplir los compromisos de venta al mercado externo, tanto de Brasil como de la Argentina -dijo Montamat-. Todavía falta descubrir muchos yacimientos si los bolivianos quieren ser proveedores regionales de gas." De acuerdo a La Nación, Bolivia destina aproximadamente 31 millones de metros cúbicos (aproximadamente 1000 millones de TCF) diarios a Brasil, 7 millones a la Argentina y 6 millones al consumo interno.