Farmacias y puestos de diarios también operarán como videoclubes
Con los videoclubes cada vez más cerca de transformarse en una especie en extinción y Blockbuster, la cadena nacida en Estados Unidos y que es todo un ícono del rubro a nivel mundial, al borde de la desaparición en la Argentina, las distribuidoras preparan caminos para seguir de pie.
Y si los centros de venta o alquiler de películas tradicionales ya no funcionan como una alternativa válida, entonces la consigna es idear nuevas vías de comercialización.
En poco tiempo, para comprar una película habrá que ir al puesto de diarios o la farmacia. "Si la industria no busca formas de supervivencia la situación será complicada", declaró Aldo Ferrari, presidente de la Unión Argentina de Videoeditores (UAV).
Según publica El Cronista, una de las opciones sobre las que más se avanzó es la de transformar a los puestos de diarios en centros de ventas de películas cada vez más avanzados. Hoy tienen disponible una oferta de films legales -que en algunos casos conviven con los piratas-, aunque lo cierto es que cuentan con un stock muy limitado.
"Queremos que amplíen su oferta de películas. Comenzaremos con la implementación de exhibidores apropiados para esos lugares, aunque la idea es que en el futuro todo sea más complejo, de modo de mejorar el sistema", explicó Fernández.
En esa instancia, señala el matutino, se implementaría un mecanismo similar al de los supermercados, que permite determinar online cuándo es necesario la reposición de la mercadería. De todos modos, para llegar a este punto faltará dilucidar quién se hará cargo de esos costos tecnológicos.
Hoy en muchos puestos de diarios y revistas se consiguen películas originales, aunque muchos otros cuentan con una gran cantidad de ejemplares "truchos". La idea de la UAV es ir "limpiando" ese mercado, para que de a poco se vendan ejemplares legales.
El otro nuevo centro de ventas será la cadena de farmacias Farmacity. La empresa del grupo Pegasus desde hace tiempo es mucho más que un lugar de expendio de medicamentos y artículos de perfumería -incorporó golosinas, bebidas, discos y hasta artículos electrónicos, entre otros-, y en breve comenzará a comercializar películas provistas por las distribuidoras, consigna El Cronista este martes.
Esto ya está acordado entre ambas partes y será anunciado en breve, aunque en una primera etapa arrancará sólo como una prueba piloto, en la que se comprobará la aceptación que podría tener este punto de ventas en caso de que se determine implementar en forma definitiva.
Tanto para el caso de los puestos de diarios como para el de Farmacity, la idea es que las películas cuesten unos $25, aunque habrá precios inferiores, de modo de competir fuerte con las copias ilegales, por las que se pagan unos 10 pesos.
Aunque todavía en etapa de análisis, también se piensa en instalar mecanismos de autoservicio, de gran éxito en mercados como Estados Unidos.
El éxito que tengan las variantes que busca la industria no implicarán sólo una mejora en las ventas de las empresas, sino su supervivencia.
Según la UAV, la venta de películas "truchas" mueve en el país $1.000 millones, nada menos que el 80% de lo que maneja el sector en general. Incluso, el 90% de las copias que circulan son "piratas".