Tras la suba de precios de YPF, las petroleras preparan otro aumento en las naftas
Luego de los aumentos que YPF aplicó la semana pasada en el precio de sus combustibles, el resto de las petroleras líderes se prepara para seguir el mismo camino.
Algunas todavía cuentan con margen para aplicar subas sin incumplir los topes establecidos por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. En tanto que otras aguardan al 25 de noviembre, porque ese día termina la vigencia de la fijación de los precios máximos. En el sector comenzaron a trabajar en distintos esquemas más flexibles para presentarlos ante el secretario de Comercio Interior.
YPF aumentó el viernes el precio de sus combustibles un 4% y achicó la brecha respecto de las estaciones de otras marcas. La compañía dirigida por Miguel Galuccio contaba con margen para subir los precios sin incumplir los topes establecidos por Moreno. Y la petrolera estatal, al ser la más grande del mercado, suele señalar el sendero que seguirán los precios de las otras firmas.
La mayoría de las marcas no podría, según los parámetros de Moreno, aplicar más subas, pero hasta el lunes a la noche en una de las compañías líderes analizaban retocar las pizarras a partir de este martes a la mañana, según publica el diario Clarín. Incluso en algunas estaciones del interior se encontraron el viernes pasado con que Axion (que adquirió Esso) les aumentó el precio: la Súper trepó 4%; la Premium se mantuvo; el diésel común se encareció 2,58% y el euro-diésel 2,62 por ciento.
"Algunas ya lo trasladaron y otras no pueden porque superarían los topes aplicados por el Gobierno", manifestó una fuente del sector.
Desde la compañía aseguraron que los precios finales sugeridos se mantienen en el mismo nivel y resaltaron que ellos no son los formadores de precios.
El sector está expectante sobre qué hará Guillermo Moreno el 25 de noviembre cuando venzan los topes a los combustibles.
La medida había sido impulsada en abril y después fue prorrogada a comienzo del mes pasado. El funcionario tiene previsto reunirse en los próximos días con algunos referentes y, según pudo averiguar este diario, el empresariado ya analiza distintos esquemas para presentarle a Moreno y poder acordar algún instrumento más flexible que el actual. El argumento que esgrimen desde el sector es que el Gobierno impulsó topes para los precios finales de los combustibles, pero no para los costos.
"Estamos en una situación difícil porque los topes deberían ser igual para la venta minorista como para los costos", manifestó Rosario Sica, presidenta de la Cámara de Expendedores de Combustibles Nacional.
"Lo lógico sería terminar con los topes pero hay que esperar", agregó Raúl Castellano de la Cámara de Expendedores de Combustible Nacional.
Manuel García, de la Asociación de Estaciones de Servicio Independiente, fue el más escéptico de sus colegas y resaltó que en 2004 había 1.500 estaciones "blancas" y ahora hay cerca de 500. Los dirigentes también argumentan que en los últimos días recibieron un pedido del Sindicato para otorgarles una suma de $800 a cada uno de los trabajadores de las estaciones de servicio.