Douglas Tompkins apoyó la Ley de Tierras y criticó la megaminería
El Salón Félix del hotel Four Seasons, en la Capital Federal, se convirtió en una suerte de set televisivo para recibir al polémico empresario conservacionista nacido en los Estados Unidos, Douglas Tompkins.
Ángel o demonio, según quién lo defina, fue la estrella de un evento que tuvo al actor Carlos ‘Boy’ Olmi como presentador, y nada menos que al ex baterista de Soda Stereo, Charly Alberti, que tiene su propia fundación contra el cambio climático, llamada R21, sentado en primera fila y organizando la ronda de preguntas.
Bajo el título “La próxima economía”, el hombre que fundó hace veinte años la ONG “The Conservation Land Trust”, que compra y recupera tierras en la Argentina y Chile, disertó ante poco más de 250 personas, mientras otras tantas seguían el evento online.
En un encuentro donde sobraron los elogios para Tompkins, que se contradicen con muchas de las opiniones de algunos de los vecinos de sus estancias, el empresario explicó su mecanismo de conservación de los suelos de la erosión a través de buenas prácticas agrícolas.
Estos procesos excluyen agroquímicos y transgénicos y se basan en la planificación de los cultivos por ambientes.
Según publica en la web de su fundación, el empresario junto con su mujer, Kris, cuenta con más de 60.000 hectáreas en Entre Ríos y Corrientes, justo donde se ubica la mayor reserva mundial de agua dulce, el Acuífero Guaraní. Además, posee otras tantas hectáreas en Chile, en la región de los lagos del sur.
Al cabo de su disertación, Tompkins dialogó con El Cronista. Y expuso, respecto de la Ley de Tierras que "como extranjero, yo pienso que es una buena idea, me gusta. No es perfecta, pero en otros países tienes el mismo tipo de leyes que funciona bien, como Canadá, México y Suiza".
¿Qué es lo bueno de la ley?, se le preguntó. "Fue promulgadas por varias razones, entre ellas políticas, pero tiene el efecto de que no están entrando corporaciones con grandes extensiones sin pensar en la salud del suelo. Un Hedge Fund en Nueva York que compra 500.000 hectáreas de buen campo agrícola para exportar las ganancias no da beneficio a la Argentina ¿Y qué posibilidad hay de que esa gente este cuidando los suelos? Pero los argentinos tampoco son muy buenos en cuidar sus propios suelos. Llegando de Laguna Blanca (Entre Ríos) saqué fotos. Tengo miles de fotos de erosión de suelo y la mayoría de los campos que sobrevolé eran de argentinos", dijo.
–¿Qué opina de la minería en la Argentina?, fue otra consulta que atendió el cuestionado Tompkins.
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Su respuesta: "No hay un modo cortés de decir que la minería está destruyendo el mundo. Los impactos de la minería son terribles en cualquier parte y hasta ahora la Argentina no es un país minero, pero quiere entrar en este campo y tenemos mucha evidencia de esto. Preveo que las luchas ambientales en el futuro tienen que estar en la precordillera y la cordillera en la Argentina."