Proveedores bonaerenses ponen en jaque a la provincia
Como el Ejecutivo provincial está en desacuerdo con la fijación de una cláusula que permita incrementar el valor de bienes y servicios en las licitaciones públicas y privadas ante aumentos salariales, la Femape salió ayer mediante su titular, Daniel Amato, a advertir posibles aumentos en los precios que determinarán los proveedores en 2006.Amato consignó que "ésta es una de las probabilidades, la fijación de precios especulativos que contemplen hipotéticos aumentos salariales del año que viene. Otro caso puede ser el de las empresas que no se animen a encarecer sus servicios y no fijen precios especulativos, pero que vean resentida la calidad de su trabajo si el año que viene se les aumentan los gastos; esto puede ser recorte de personal o de calidad de los servicios".El presidente de la Femape expresó que "el problema de las licitaciones en la provincia es que cuando se produce una conquista salarial por parte de un sector gremial, los costos son absorbidos por las empresas proveedoras y dentro del monto inicial que fue fijado en la licitación".En consecuencia, según narró el dirigente empresario, las 1.500 firmas proveedoras de bienes y servicios deben absorber los hipotéticos aumentos para sus respectivos empleados, pero "sin la oportunidad de elevar el precio que se le ofreció al Estado, lo cual es evidentemente muy injusto". Precisamente, en un año convulsionado por la conflictividad laboral, la Femape pretende reunirse con el gobernador para que el Ejecutivo permita un eventual encarecimiento en los servicios de proveedores, si se concretan incrementos en los costos laborales, como derivación de la suba salarial.Pero desde el gobierno adelantaron que es muy improbable que el tema sea abordado este mismo año.De acuerdo con un relevamiento de la entidad, el Ministerio de Salud, encabezado por Ismael Passaglia, es una de las áreas más problemáticas por la puja salarial que lideran los gremios que nuclean a trabajadores de limpieza, seguridad privada e insumos hospitalarios.Dentro del universo de las 1.500 firmas proveedoras del Estado, aquellas que se adjudican licitaciones en las carteras de Salud y Educación son las que en este momento enfrentarían un panorama muy complejo."í‰sta es una lucha histórica; hay que encontrar soluciones para que el empresario no absorba permanentemente los aumentos en los costos laborales, y al mismo tiempo, fije precios que deben mantenerse durante un año", explicó. Amato.
Las contrataciones directas piierden terrenoEl temor de los empresarios también se funda en el hecho de que, como anticipó Infobae, comenzará una etapa normalizada de la economía provincial, donde las contrataciones directas dejarán el terreno progresivamente a favor de las licitaciones públicas y privadas.Las contrataciones directas eran el mecanismo más utilizado por el Estado provincial pero Solá bajó claras directivas, decretos mediante, para la limitación de las contrataciones directas, hasta 40 mil pesos, como señala la Ley de Contabilidad, por considerar finalizada la emergencia económica."Comenzaron a reemplazarse las contrataciones directas por las licitaciones públicas, como marca la Ley de Contabilidad, y esto define un precio de oferta al Estado que no se puede sostener en forma rentable durante un año ante la presión gremial por más aumentos salariales", dijo el titular de la Femape.A su vez, de acuerdo con una resolución de la Contaduría General de la provincia, el organismo favoreció el proceso licitatorio por encima de las contrataciones directas, por considerar, en función de los decretos de Solá, que no hay razón alguna para adquirir bienes o servicios en forma continua. FRANCISCO MARTIRENA fmartirena@infobae.com(c) Infobae Diario