El Gobierno invertirá $100.000 M en un ambicioso plan de viviendas para 4 millones de personas

La idea es construir 120.000 nuevas propiedades, urbanizar las comunidades más vulnerables y otorgar créditos a tasas subsidiadas para mejorar 450.000
El Gobierno invertirá $100.000 M en un ambicioso plan de viviendas para 4 millones de personas

El Gobierno invertirá $100.000 millones en los próximos 4 años para un plan de obras que incluirá la construcción de 120.000 nuevas viviendas sociales, urbanizar las comunidades más vulnerables del país y otorgar créditos a tasas subsidiadas para construir o mejorar otras 450.000.

El secretario de Vivienda y Hábitat, Domingo Amaya, terminó de delinear semanas atrás la última versión del proyecto, que tiene el visto bueno del presidente Mauricio Macri y el ministro del área, Rogelio Frigerio.

Amaya firmó 21 convenios con gobernadores y 60 acuerdos específicos con provincias y municipios desde abril, con pautas concretas de la inversión pública en vivienda como plazos de ejecución, montos a desembolsar y la cantidad de habitantes que serán alcanzados.

Todo eso permitirá sacar a cuatro millones de personas de la crisis habitacional que enfrentan, un tercio de los 12 millones que viven en situación precaria, según los números que maneja la cartera.

Los fondos que se destinarán este año serán $12.000 millones, de los cuales una parte se destinará a pagar la deuda que dejó el kirchnerismo y concluir unas 30.000 casas con distinto grado de avance y la otra a iniciar 20.000 unidades.

Aunque el país muestra un déficit fiscal difícil de controlar, Amaya cree que eso no será un problema para hacerse de los fondos que necesita para financiar las obras. "Todo esto está en el presupuesto. Hacienda es el que debe darnos los recursos", explicó.

"La idea es que todo tiene que costar un poco", sostuvo el funcionario, que elaboró el plan junto con Marina Klemensiewicz, titular de Hábitat y Desarrollo Humano, e Iván Kerr, de Desarrollo Urbano y Vivienda.

Otros $8.000 millones se destinarán al mejoramiento del hábitat. El Gobierno parece haber puesto en segundo plano la idea de relocalizar asentamientos precarios, salvo en los casos en que estén, por ejemplo, en zonas inundables.

Según los números no oficiales con los que se manejan en la Secretaría de Vivienda, en el país hay unas 6.300 villas o asentamientos de difícil habitabilidad.

La administración de Macri intentará mejorar esos entornos mediante la creación de espacios verdes, la relocalización de algunas unidades y la apertura de calles a través del tendido de cordones y cunetas.

El último es un punto fundamental, porque esa delimitación le da cierto orden a la construcción de las futuras viviendas y evita la denominada "favelización".

Vivienda puso el foco en 20 proyectos. Hay una inversión de $253 millones para las localidades salteñas Morrillo, La Unión, Rivadavia Banda Sur y Victoria del Este. Están entre las 100 poblaciones más vulnerables de la Argentina.

En Jujuy, en tanto, se retomó la construcción de 1.682 viviendas paralizadas. El Gobierno sostiene que la mayoría estaba a cargo de la Tupac Amaru. Costarán $473,8 millones y abarcarán 17 localidades, incluidas Tilcara, Humahuaca y La Quiaca.

En el conurbano bonaerense, otro foco de vulnerabilidad a nivel nacional, comenzó la relocalización de familias en zonas críticas. En Avellaneda se puso en marcha un plan de $230 millones para la construcción de 440 nuevas viviendas en el barrio La Alianza.

La harán la gobernación de María Eugenia Vidal, la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo y el municipio, en manos del ultrakirchnerista Jorge Ferraresi, uno de los primeros en avisar que Cristina Kirchner volvería al poder en 2019.

El Gobierno promete que en dos años permitirá la relocalización de 440 familias que hoy habitan el asentamiento Villa Inflamable, donde unas 1.800 familias viven en el corazón del Polo Petroquímico de Dock Sud.

El Estado debería haberlas mudado hace años, pero sus futuras casas nunca fueron construidas, informó La Nación.

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