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Fusión y polémica

De la heroína al glifosato: tres cosas que se deben saber de Bayer y Monsanto

De la heroína al glifosato: tres cosas que se deben saber de Bayer y Monsanto
Algunos datos de las empresas que se unieron generan desconcierto y muchas dudas. Una de ellas arrastra 4.000 demandas por provocar cáncer
14.08.2018 08.56hs Negocios

La sentencia del viernes en Estados Unidos contra Monsanto por no haber informado sobre los peligros para la salud de su herbicida en base a glifosato podría costar caro al grupo alemán Bayer, que adquirió recientemente al gigante estadounidense por u$s63.000 millones.

Sucede que, la compañía tiene varias causas en su contra, y hay tres cosas importantes a saber sobre estos dos grupos de polémica reputación, según Expansión de México.

Agente Naranja y heroína

Monsanto, fundado en 1901 en Saint-Louis, en Missouri, produjo primero la sacarina, un potente edulcorante, y luego en los años 1940 se lanzó a la agroquímica.

Su defoliante llamado "Agente Naranja", conocido por los mortíferos arcoíris que dibujaba en el cielo, fue utilizado como arma de destrucción masiva por el ejército estadounidense en la Guerra de Vietnam (1955 y 1975).

Su herbicida estrella y polémico, el Roundup, fue lanzado en 1976, y Monsanto presentó en los años 1980 la primera célula de planta genéticamente modificada antes de especializarse en los Organismos Genéticamente Modificados (OGM).

Bayer, fundada en Alemania en 1863, inventó la aspirina, pero también vendió heroína a principios del siglo XX, entonces utilizada como sustituto de la morfina, y como medicamento contra la tos.

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Bayer formaba parte como su compatriota BASF del conglomerado químico IG Farben, tristemente célebre por haber suministrado a los nazis el Zyklon B utilizado en las cámaras de gas.

"Monsatán"

En tiempos en que la agricultura se prepara para alimentar una población mundial cada vez más numerosa, Bayer aspiraba desde hacía largo tiempo hacerse con el gigante estadounidense Monsanto y sus semillas OGM, capaces de resistir a los más potentes pesticidas.

Con el objetivo de evitar la hostilidad que provoca en el mundo la sola mención de Monsanto, Bayer decidió hacer desaparecer ese nombre luego de culminar su operación de compra a mediados de este año.

Llamada "Monsatán" o "Mutando" por sus detractores, la firma ha sido cuestionada tanto por los OGM como por los efectos del glifosato, principio activo del Roundup, objeto de estudios sobre su posible carácter cancerígeno.

El gobierno francés se comprometió recientemente a dejar de utilizar esta sustancia en unos tres años, en 2021, aunque sin incluir aún la prohibición en la ley.

La ONG "Amigos de la Tierra" rebautizó la fusión Bayer-Monsanto como "la boda del diablo".

4.000 demandas

La condena por parte de un tribunal de California contra Monsanto, que lo obliga a pagar casi u$s290 millones por daños a Dewayne Johnson, un jardinero estadounidense con cáncer tras la reiterada exposición al Roundup, podría sentar jurisprudencia.

Al menos 4.000 casos similares están siendo procesados ante los tribunales estadounidenses.

Bayer no ha comunicado la envergadura de las provisiones financieras con las que cuenta para poder frenar las consecuencias jurídicas de su nueva adquisición: la polémica Monsanto.

Los analistas estiman que estos procesos podrían costarle a Bayer entre 5.000 y 10.000 millones de dólares.

En 2001, Bayer sufrió un duro golpe en el mercado estadounidense por el retiro de su medicamento contra el colesterol Lipobay/Baycol, sospechoso de haber provocado la muerte de varios pacientes.

Los múltiples juicios le costaron al gigante alemán 4.200 millones de dólares (3,700 millones de euros).

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