EL FUTURO DE LA AABE

El sciolismo y La Cámpora controlarán el organismo encargado de subastar los bienes de la corrupción

Martín Cosentino, ex vicejefe de gabinete de Scioli; y Juan Debandi, integrante de la agrupación K, fueron designados al frente de la AABE
NEGOCIOS - 20 de Enero, 2020

El presidente Alberto Fernández decidió ceder al sciolismo y a La Cámpora el control sobre el organismo del Estado que, entre otras funciones, tiene a su cargo la venta de bienes recuperados de la corrupción.

Se trata de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), ente que el gobierno anterior utilizó para generar una millonaria caja a partir de la puesta en valor y cesión a inversores privados de una gran cantidad de predios, lotes y terrenos estatales en desuso.

De hecho, por esas operaciones entre el 9 de marzo de l2017 y el 16 de agosto del año pasado, acumuló ventas por u$s1.046 millones en concepto de licitaciones de terrenos.

Pero también tiene a su cargo una gran cantidad de bienes confiscados por la justicia en varias causas de corrupción que involucran a varios asesores, testaferros y ex funcionarios del kirchnerismo.

La AABE además debe resolver qué se hace con importante lista de inmuebles que no se lograron subastar por la crisis financiera y económica del país y que en su totalidad están valuados en u$s150 millones.

Y a esto se le suman las negociaciones con el gobierno porteño por la cesión de otra cantidad de predios que fueron traspadados al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires por Mauricio Macri unos días antes de tener que dejar la presidencia.

El elegido por Alberto Fernández para llevar adelante todas estas tareas es Martín Cosentino, quien será oficializado en los próximos días como el nuevo presidente de la AABE. Reemplazará a Ramón Lanus, quien manejó el ente durante toda la gestión de Cambiemos y se retira con un denuncia penal en su contra presentada por Leonardo Salom, secretario general adjunto e Interior Ferroportuario de APDFA, para impedir la transferencia de los terrenos del Puerto de Buenos Aires a la Ciudad.

En el caso de Cosentino, se trata de un diputado provincial y titular del PJ de Vicente López, además fundador de la agrupación sciolista La Dos que hace referencia a las iniciales del nombre completo de Daniel Osvaldo Scioli.

En el ámbito político, es considerado como uno de los principales hombres de confianza del actual embajador argentino en Brasil al punto que ocupó el cargo de vice jefe de gabinete de la gobernación bonaerense en la gestión del ex motonauta. En la actualidad se lo liga al intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, gracias a quien habría llegado a la titularidad de la AABE.

Pero no desembarca sólo ya que lo secundará un dirigente de La Cámpora, Juan Debandi, también diputado provincial por Unidad Ciudadana y quien pasará a ocupar la vicepresidencia del ente.

Está involucrado en escándalo con préstamos para pymes cuando se desempeñó como director del Fondo Fiduciario de Capital Social (FONCAP) que conducía el polémico José Ottavis.

Desde el acuerdo con Sergio Massa y el resto de las agrupaciones políticas peronistas que dieron vida al Frente de Todos, se transformó en la cara de esa alianza en el municipio de Tres de Febrero.

Allí intentó desbancar al intendente Diego Valenzuela, quien a pesar de los resultados nacionales de las elecciones, logró sobrevivir a Cambiemos y sigue en su cargo.

Ahora, fue premiado con su nuevo cargo junto con Cosentino. Ambos deberán resolver varios temas complicados que la AABE heredó de la gestión macrista, siendo el principal el destino que tendrán los bienes recuperados en causas de corrupción. Aunque Macri intentó apurar ese proceso, los tiempos electorales y el recambio de gobierno conspiraron con ese proceso y todos los remates quedaron pendientes.

En especial a los que varios jueces ordenaron enajenar para que sean subastados y que pertenecieron a Víctor Manzanares y Daniel Muñoz, ex contador de la futura vicepresidenta de la Nación y ex secretario privado de Néstor Kirchner respectivamente.

Ambos figuran en varios expedientes judiciales vinculados a las rutas de fondos que se volcaron a operaciones de blanqueo y diferentes transacciones comerciales como la creación de empresas fantasmas y compra de inmuebles para "esconder" el verdadero origen de esos fondos que, en realidad, habrían pertenecido a los Kirchner.

Con Manzanares libre desde mayo pasado y Muñoz fallecido en el 2016, la justicia ordenó a la AABE subastar bienes de ambos ubicados en Río Gallegos, la capital de Santa Cruz, bastión del kirchnerismo y "el lugar en el mundo" de la esposa de Néstor Kirchner.

En esa ciudad donde pasa los días Manzanares, encerrado en su viviendo y usando una tobillera electrónica, están ubicados una serie de complejos habitacionales y viviendas que el organismo que pasará a dirigir Cosentino debe analizar qué hacer y que por eso por ahora no tienen fecha de subasta confirmada ni valuación.

De hecho, entre la oposición se supone que con la llegada de Alberto Fernández y Cristina Kirchner a la Casa Rosada, este tipo de subastas de bienes de la corrupción confiscados por la justicia para ser vendidos y que el Estado pueda recuperar parte de lo robado por ex funcionarios y empresarios kirchneristas, podrían quedar en la nada.

Otro caso en estudio es el de un departamento ubicado en el complejo Chateau del barrio porteño de Puerto Madero que está a nombre de Sergio Todisco, uno de los testaferros de Daniel Muñoz.

Una vivienda que la AABE ya intentó subastar sin éxito en varias oportunidades a un monto cercano a los u$s489.123 que incluye una cochera, una baulera y una unidad de 99,80 metros cuadrados compuesta por una habitación amplia, cocina, dos baños, dos balcones y un living, y se encuentra completamente vacío.

El organismo recibió este inmueble de parte del juez Bonadío quien ordenó decomisarlos ya que fueron adquiridos por Muñoz como resultado de operaciones de blanqueo de dinero recibido como producto de pagos de sobornos y coimas.

En la misma nebulosa se encuentran dos aviones que eran propiedad de Lázaro Baez y que se intentaron vender también sin éxito en tres oportunidades anteriores.

La AABE recibió el encargo de la venta de parte del Tribunal oral en lo criminal Federal N° 4 de la Ciudad autónoma de Buenos Aires, que investiga al contratista por lavado en "la ruta del dinero K".

Durante la gestión de Lanús, la AABE sólo logró subastar otros bienes que pertenecieron a Lázaro Báez y que también fueron decomisados por la justicia como 24 departamentos ubicado en el barrio porteño de Coghlan, propiedad de Austral Construcciones y cuyos valores oscilaron entre los u$s99.000 y los u$s230.000, según la superficie de cada unidad.

Pero más allá de los bienes heredados por causas de corrupción, a Cosentino le espera también la tarea de reflotar una serie de subastas de otros terrenos e inmuebles que el año pasado fueron ofrecidos a los inversores y que no tuvieron el atractivo necesario como para cambiar de manos.

Se trata de una lista de predios valuados en casi u$s150 millones que salieron a remate sin éxito y cuya recaudación debería destinarse a financiar la construcción de nuevos viaductos en Capital. Se trata de terrenos que ocupan 27.375.314 m2, la mayoría ubicados en la Capital Federal y otros tres en la provincia de Córdoba.

Las últimas licitaciones exitosas que llevó a cabo la AABE fueron en agosto del año pasado, cuando subastó el complejo denominado Palermo Green, en el barrio porteño del mismo nombre, ubicado junto a las vías del ferrocarril San Martín, que fueron vendidas al grupo Inversa por u$s7,4 millones.

En este caso, lo recaudado fue a parar a las arcas de la Sociedad Anónima Playas Ferroviarias de Buenos Aires, creada a fines de 2014 durante el gobierno de Cristina Kirchner para dedicarse a la venta de terrenos ferroviarios en Palermo (tren San Martín), Liniers y Caballito (tren Sarmiento), cuya gestión fue transferida a la AABE en el 2017.

Luego, no pudo sostener las licitaciones que habían arrancado el pasado 3 de octubre con un terreno de 5.233 m2 en Puerto Madero, sobre Avenida de los Italianos 365, aledaño a la Torre YPF.

Algunos de estos terrenos forman parte de un contrato firmado entre Horacio Rodriguez Larreta y el ex presidente Mauricio Macri por el cual la Nación le vendió a la Ciudad de Buenos Aires una serie de terrenos vip ubicados en varios barrios porteños por alrededor de $8.000 millones.

Los lotes fueron puestos en valor e intentado subastar sin éxito a través de la AABE para destinar lo recaudado a financiar las obras de viaductos ferroviarios que se están llevando a cabo en Capital Federal.

En concreto, son ocho predios, en su mayoría ubicados en terrenos ferroviarios en los barrios de Retiro, Constitución, Colegiales, Villa Urquiza y Nuñez, con superficies que van desde los 954 m2 a los 16.219 m2 y en conjunto suman 40.686 m2. Cuando fueron ofrecidos en subastas, sus precios de base oscilaban entre los u$s5 millones y los u$s40 millones y englobaban un total de u$s129 millones.

Ahora, la tarea de Cosentino será la de estudiar si el contrato es legalmente viable y respetar los traspasos o si se da marcha atrás con esta operación. De hecho, ya existen negociaciones entre funcionarios nacionales y del gobierno porteño que se vienen sucediendo aún antes de conocerse el desembarco de Cosentino en la AABe.

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