Sombrío pronóstico de empresas para una cuarentena extendida en mayo: freno a inversiones y despido de personal

Advierten que si se mantienen las restricciones, el derrumbe de la demanda en producción y servicios será mayor y provocará daños al mercado laboral
Por Andrés Sanguinetti
17/04/2020 - 11,00hs
Sombrío pronóstico de empresas para una cuarentena extendida en mayo: freno a inversiones y despido de personal

Si bien apoyan las medidas tomadas por el Gobierno para combatir el avance del coronavirus, los principales empresarios del país empiezan a advertir que si la cuarentena obligatoria se extiende a mayo, se podría poner en riesgo la capacidad productiva y la estabilidad laboral, y que se frenarán proyectos de inversión.

También anticipan que habrá efectos negativos en el nivel de actividad si el cepo sanitario se amplía otro mes, al igual que caerá todavía más la rentabilidad.

Un escenario que se dará en un contexto macro incierto, con variables clave como inflación y tipo de cambio por ahora difíciles de predecir para el segundo semestre. Tampoco se puede prever el nivel de actividad y la resolución del frente de la deuda externa que el Gobierno intenta negociar a partir de la presentación de su plan de reestructuración anunciado por el presidente Alberto Fernández.

Este preocupante escenario surge de analizar una importante encuesta realizada por la consultora BDO entre más de un centenar de compañías pequeñas, medianas y grandes de las cuales el 80% genera sus ingresos en el mercado interno.

BDO es una de las principales redes internacionales contables, de finanzas, consultoría y asesoramiento empresarial, que presta servicios profesionales en 167 países y emplea a 88.000 trabajadores en todo el mundo. Con ingresos globales por u$s9.600 millones, está considerada como la quinta red de servicios profesionales más grande del mundo, por detrás de las llamadas Big Four.

En el caso del relevamiento exclusivo que acaba de realizar en la Argentina, el universo de la consulta es amplio, ya que el 54,7% de las empresas participantes es calificada como Pyme y un 83,0% realiza más del 70% de sus ventas en el mercado interno. Entre los rubros se incluyen servicios profesionales y financieros, comercios e industrias con niveles de facturación que van de los $50 millones a los $1.500 millones anuales y con entre 25 y más de 500 empleados.

De la encuesta sobresalen una serie conflictos que afectan al sector corporativo en épocas de cuarentena obligatoria. Más que nada si se tiene en cuenta que la mayoría de las firmas consultadas ya viene tomando medidas frente la situación actual de "cuarentena" por el Covid-19, como haber cancelado o llevado a niveles mínimos las operaciones y haber implementado el teletrabajo para sus empleados.

Por caso, un 62,5% de los encuestados manifestó tener dificultades en la continuidad operativa de la producción o de los servicios y otro 60,4% sufre problemas en la cadena de pagos.

La disminución del nivel de demanda afecta al 49,1% de las empresas, mientras que las dificultades en la distribución, logística y cadena de abastecimiento a un 41,5%. Es más, un 30,2% ya vio interrumpida su demanda, al tiempo que solamente un 18,9% manifiesta tener todavía capacidad para cumplir en tiempo y forma con los pagos de las obligaciones financieras.

Entre las empresas que también operan en el exterior, el 68,3% de los encuestados se vio afectado de una manera parcial o en su totalidad.  En este caso, la inestabilidad a la hora de hacer negocios con el resto del mundo se vincula a que además de la Argentina, la actividad regional disminuyó en una forma tan grande que contrajo el PBI regional un 1,8% según la CEPAL, cuando antes de la llegada de la pandemia se preveía un crecimiento de 1,3%.

Pero las operaciones también cayeron en el mercado doméstico, donde al 90,6% de los encuestados se les redujo con distinto grado de impacto. Los sectores más perjudicados son restaurantes, shoppings y comercios no esenciales que se encuentran cerrados.

En tanto, sólo el 9,4% restante incrementó o mantuvo sin cambios su nivel de ventas, destacándose dentro de este grupo las empresas del sector alimenticio. Esta caída a su vez afecta las arcas del Estado, más que nada por la menor recaudación impositiva. En marzo se evidenció una baja por IVA en dólares de un 16,4% con respecto al mismo mes del año anterior, lo que se correlaciona con la baja en la actividad.

Algo parecido ocurrió con Ganancias, siendo que en marzo se observó una caída de la recaudación por este impuesto en dólares de un 12,9% con respecto al mismo mes del año anterior.

Mayo, con rentabilidad en picada

Teniendo en cuenta lo que  ocurrió el mes pasado y los efectos negativos en la economía que también se manifiestan en abril, para los hombres de negocios la posible extensión del aislamiento en mayo empeorará el escenario. Es así para 78,8% de los empresarios que respondieron la encuesta de BDO, mientras que sólo un 21,2% cree que en el caso de extender la cuarentena hasta fines de mayo mantendrá el nivel de actividad actual.

La rentabilidad es otra de las preocupaciones entre Pymes y grandes grupos, ya que está siendo afectada en forma negativa, registrando deterioro en distinto grado pero afectando mayormente a las pequeñas y medianas empresas. Es más, ninguna de las compañías encuestada mejoró su rentabilidad, aunque en el 7,6% de los casos se mantuvo sin cambios.

Del mismo modo se verán afectadas las inversiones proyectadas y los planes previstos para este año, ya que el 81,1% de las empresas los reducirá parcialmente o directamente los cancelará. Tan sólo el 5,7% de los encuestados mantiene sin cambios los planes de inversión.

Ante la pregunta sobre cómo considera que será la mejor forma de adaptarse para permitir la continuidad de la operación si las medidas de "cuarentena" se extienden con distinta intensidad hasta fines de mayo, el 88,7% de los encuestados optaría por mantener el home office. Otro 11,3% anticipa que no podrá seguir operando bajo estas condiciones, en especial entre las empresas con perfil industrial.

La buena noticia es que un 41,5% dice contar con disponibilidad de fondos que garanticen el pago de los sueldos de marzo y abril, mientras que entre las que no tienen esa capacidad un 75,5% asegura contar con acceso a financiamiento bancario, capital accionario o liquidación de stock.

Estos datos son importantes a la hora de comprender cuál será el impacto de las medidas sanitarias en la ocupación en un país que tiene un 8,9% de desempleo o 1,9 millones de desocupados. Hay estimaciones que indican que la crisis actual implicaría la pérdida de cerca de 450.000 puestos de trabajo netos.

Cifras que podrían incrementarse todavía más a partir de una tercera etapa de cuarentena estricta ya que un 28% de los consultados por BDO anticipa nuevos despidos. Otro 64% optará por reducción de salarios y un 44% por suspensiones temporales.

Oportunidades en la curva de recuperación

Al evaluar los resultados de la encuesta, se advierten cuáles creen los consultados que son los principales desafíos que tienen sus respectivas empresas para salir adelante de la crisis actual:

• El 69,8% ve al nivel de demanda actual como uno de los principales desafíos, ya que sólo el 30,1% cree que recuperará su nivel de actividad en el segundo semestre.

• El 22,6% encuentra el acceso a financiamiento como otro desafío, en donde su principal limitación se observa en la falta de oferta y el elevado costo financiero.

En la encuesta también se analizan las medidas de auxilio y alivio que hasta ahora anunció el Gobierno. En este sentido, el 81,1% de los participantes destaca los beneficios impositivos, como la medida que más ayudaría a salir de la crisis. La segunda más votada, con el 58,5%, es el acceso a financiamiento a tasas subsidiadas del 24% anual para las Pymes.

Entre las conclusiones positivas que los expertos de BDO destacan al analizar el universo de respuestas se destacan:

• En el 98,1% de los casos las empresas cuentan con fondos – totales o parciales – para el pago de los sueldos de marzo y abril. Para el caso de las empresas que no disponen de fondos tienen liquidez parcial, un 75,5% tiene acceso a financiamiento para hacer frente a los mismos.

• El acceso al financiamiento – y en particular a tasas subsidiadas - como determinante para salir airosos de la crisis, junto a medidas o beneficios de tipo impositivo que alivien la carga del flujo de caja en tiempos de demanda restringida.

Para los analistas de la consultora, la particularidad de la crisis actual consiste en el shock gemelo a la oferta y la demanda en forma simultánea, que limita la efectividad de las políticas expansivas monetarias y fiscales. En el caso de la oferta, se relaciona con la capacidad de las personas de asistir a sus puestos de trabajo e impacta negativamente sobre el nivel de empleo lo cual refuerza el shock negativo sobre la demanda.

"En este contexto, consideramos que es estratégico contar con herramientas para el manejo del capital de trabajo, vital para la continuidad de la cadena de pagos y del ciclo operativo de la actividad", resalta el documento de BDO entre sus conclusiones.

Aconseja, además, que las empresas revisen y ajusten sus planes de negocios una vez superado el momento de crisis para adaptarse a la nueva realidad.

Y predice para la segunda mitad del año, oportunidades de inversión para aquellos sectores estratégicos que estén dispuestos a tomar riesgo y capitalizar la curva de crecimiento cuando la economía –local y mundial– empiece a recuperarse.

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