Todos quieren dólares de China: el polémico acuerdo para producir cerdos activa "lucha" entre provincias

La intención de volverse destino de los u$s3.700 millones que prometen los asiáticos activó una competencia feroz entre distritos. Los cuestionamientos
Por Patricio Eleisegui
17/08/2020 - 11,50hs
Todos quieren dólares de China: el polémico acuerdo para producir cerdos activa "lucha" entre provincias

Nadie quiere quedarse afuera. Desde el Gobierno nacional, que motoriza la iniciativa más allá de la multiplicidad de críticas que acumula el emprendimiento, hasta los mandatarios provinciales, que buscan a toda costa integrar la nómina de distritos que recibirían desembolsos multimillonarios. La posibilidad de cerrar un acuerdo por 3.700 millones de dólares para proveerle carne de cerdo a China ya activó una competencia acelerada entre los gobernadores y sus respectivos planteles de ministros.

Sólo en la última semana, casi una docena de provincias salieron a ofrecer infraestructura, mano de obra de bajo costo y hasta la posibilidad de fijar determinadas exenciones impositivas con tal de garantizarse al menos una parte de las eventuales inversiones.

Se trata de una propuesta a desarrollar en el lapso de 6 años mediante la cual China apunta a recuperar el stock de carne que perdió a partir de la matanza de cerdos que llevó a cabo el año pasado tras un brote de peste africana. Las autoridades sanitarias de ese país aniquilaron al 40 por ciento del ganado porcino y la posterior escasez de productos derivó en la decisión de salir a buscar superficies en el mundo para criar los animales que necesita la potencia asiática.

Si bien Brasil es el socio comercial predilecto en esta región, las sucesivas devaluaciones argentinas redireccionaron el interés de los chinos, que en Asia producen un kilo de carne de cerdo a razón de los 2 dólares de inversión mientras que aquí podrían generarlo por apenas 70 centavos de la misma moneda.

A la par, la ausencia de inversiones provenientes del exterior por efecto de variables que van desde el status de país de riesgo financiero que ostenta la Argentina hasta el parate económico mundial, han hecho de este proyecto prácticamente una obsesión para el gobierno y un pelotón cada vez más grande de provincias.

En esa dirección, en los últimos días sendos ministros de Agricultura y Producción de Chaco, Tucumán, Formosa, Corrientes, Misiones, Jujuy, Salta, Santiago del Estero, La Rioja y Catamarca, mantuvieron conversaciones con Jorge Neme, mano derecha de Felipe Solá en la Cancillería y actual secretario de Relaciones Económicas Internacionales de esa misma dependencia, con el fin de oficializar el interés por ser parte del requerimiento chino.

Según confiaron a iProfesional fuentes ligadas a la Cancillería, cada uno de los funcionarios detalló "distintos aspectos de las provincias en cuestión con la idea de convencer a Neme". A su turno, los representantes de esos distritos "ofrecieron desde instalaciones en las que ya se cría y faena ganado porcino hasta la posibilidad de empezar a construir granjas por su cuenta con tal de recibir la inversión, como se propone desde Tucumán".

El acuerdo que se pretende cerrar con China contempla desembolsos a concretar en 6 años.
El acuerdo que se pretende cerrar con China contempla desembolsos a concretar en 6 años.

La Pampa, Santa Fe y Córdoba se muestran

A la competencia interprovincial también se sumó La Pampa. "Estamos formando parte de la Mesa Argentino-China, y La Pampa está representada por productores pampeanos para estar definiendo la radicación y las posibilidades concretas de llevar adelante este proyecto porcino", se anotó Ricardo Moralejo, ministro de Producción de esa provincia.

"La Pampa es productora de soja y de maíz. Más del 70 por ciento del maíz se va a afuera de la provincia, lo que nos da una posibilidad importante para estimular la cadena de valor tanto del maíz como de la soja y generar nuevas actividades en ese valor agregado. Este tipo de actividad está cerca de los lugares de producción de granos, con lo cual tenemos que ubicarlo en el noreste y centro este de La Pampa", añadió, en otra muestra de auto postulación directa.

A tono con la carrera que activaron las provincias, el gobierno pampeano incluso convocó a empresarios ganaderos de localidades como Catriló con el fin de convencerlos de que promuevan cuanto antes desde nuevos criaderos hasta la reactivación de frigoríficos para, de esa forma, asegurarse participación en la iniciativa que impulsa Nación.

Por supuesto que Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos tampoco quieren quedar abajo del tren de los dólares chinos.

"Las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba, que integran el bloque productivo de la Región Centro, tienen el potencial y la capacidad para generar las condiciones necesarias que viabilicen este proyecto, lo hagan sostenible y sustentable para nuestras provincias", declaró al respecto Candelaria González del Pino, secretaria de Gestión Federal de Santa Fe.

"En nuestro territorio hay una importante producción de maíz y soja que se puede transformar. Y Santa Fe, además de tener el alimento, debe tener un status sanitario que se debe preservar y mejorar. Este proyecto se articulará desde la Provincia y la región en coordinación con el Gobierno nacional pero necesita de la confianza del sector privado", completó Daniel Costamagna, ministro de producción santafesino, al final de una reunión virtual con actores de Cancillería que se llevó a cabo hace poco más de una semana.

Jujuy también se anota

Por último, también Jujuy hizo explícito su intento por ser sede de la producción intensiva de cerdos para China.

"Estos criaderos generan mejoras para la economía regional donde se instalan no sólo mano de obra en el funcionamiento del criadero, sino también en materia prima nutricional como el grano y el transporte de los productos. El esquema de incremento de la producción se planteó sobre la base del desarrollo de 25 unidades integradas de 12.000 madres cada una", expresó Patricia Ríos, secretaria de Desarrollo Productivo de ese distrito.

"Esta inversión debe apuntar netamente a beneficiar a las economías regionales, por lo que se pusieron condiciones a los inversores como que deben haber socios argentinos en los núcleos, y que las inversiones deban ser en el interior del país donde no exista un gran número de inversiones para no saturar otras zonas", añadió.

Si bien el Gobierno aún no ha develado el grado de avance de las tratativas con China, los gobiernos provinciales ya juegan su partido aunque no exista precisión alguna respecto de las zonas que finalmente recibirían la inyección de capital que prometen los asiáticos. El lobby se agiganta semana a semana.

Organizaciones advierten que eleva la posibilidad de que surjan nuevas enfermedades y transmisiones vía zoonosis como el actual Covid-19
Organizaciones advierten que las granjas intensivas elevan la posibilidad de que surjan nuevas enfermedades como el Covid-19.

Controversia a la vista

El aspecto ambiental resulta el factor desde el cual se incrementan día a día las críticas al proyecto. China pretende establecer en la Argentina 25 granjas pobladas con hasta medio millón de madres -duplicaría el stock nacional actual- las cuales, por año y cada una, podrían parir una veintena de cerdos.

Estos puntos de cría, entonces, promoverían en muy poco tiempo un caudal de nacimientos cercano a las 10 millones de cabezas anuales. Semejante volumen, exponen distintas organizaciones sociales y ambientalistas, derivará en un nivel de contaminación inédito en agua y suelos.

En países de producción porcina intensiva como México los establecimientos como los que pretende promover el Gobierno generan emisiones diarias de gases letales -dióxido de carbono y metano, entre otros- en un rango similar al funcionamiento, en simultáneo, de millones de vehículos.

Al mismo tiempo, la concreción de estas granjas de producción intensiva también eleva la posibilidad de que surjan nuevas enfermedades y transmisiones vía zoonosis como el actual Covid-19.

Hay más: de concretarse en territorios como Santiago del Estero, Formosa, Chaco, Salta y Corrientes, advierten desde distintos ámbitos que cuestionan el eventual emprendimiento, lo que viene es una profundización de los desmontes -en Argentina se destruyen algo más de 210 hectáreas de bosques por día- tanto para la instalación de los criaderos como para la producción de los transgénicos de soja y maíz sobre los que se basa la alimentación "feedlot".