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Lo peor no pasó: por qué el verano podría ser el final para más de la mitad de los hoteles, bares y comercios de la Ciudad

Lo peor no pasó: por qué el verano podría ser el final para más de la mitad de los hoteles, bares y comercios de la Ciudad
La facturación sigue por el piso y el nivel de endeudamiento de los empresarios es dramático. Preocupación por el fin de los ATP y la falta de turistas
Por Patricio Eleisegui
19.11.2020 11.56hs Negocios

La pandemia no deja de mantener en situación de asfixia a casi la totalidad de los emprendimientos comerciales de la Ciudad. Y en el sector de los locales, bares y restaurantes alertan que la falta de repunte en las ventas, sumado al nivel de endeudamiento que ostentan los empresarios porteños, sigue incrementando la baja de persianas. A este combo se le añade ahora la cercanía del verano, que las entidades del rubro ya anticipan será de nuevos cierres a partir de un turismo inexistente, la recesión económica, y la falta de herramientas financieras que sostengan al sector.

Desde organizaciones como FECOBA, la federación que integra al comercio y la industria en esta zona del país, aseguraron a iProfesional que cerca de 70.000 emprendimientos podrían cerrar de forma definitiva entre enero y marzo si no se flexibiliza el acceso al crédito en el corto plazo.

"Más de la mitad de los comercios de la Ciudad no podrá sobrevivir a los meses de enero, febrero y marzo si no hay un auxilio sostenido. Estamos facturando un 35 por ciento menos que hace un año, que ya había sido un período muy negativo. La afectación es enorme y para colmo el virus está teniendo un rebrote fuerte en todo el mundo. Si ocurre una segunda ola y no estamos preparados a nivel financiero, el sector se apagará por completo", vaticinó ante iProfesional Fabián Castillo, titular de la entidad.

Una visión similar acercaron a este medio desde la AHRCC, la asociación que nuclea a los hoteles, restaurantes, bares, cafés y confiterías de la Ciudad.

"Perdimos cerca de 2.000 restaurantes desde que comenzó la pandemia hasta ahora. Y el verano será terrible porque los que continúan están muy endeudados. Enero y febrero son meses muertos para la gastronomía en Buenos Aires. A este ritmo tendremos un tope de cierres en los próximos meses", dijo a iProfesional Ariel Amoroso, presidente de la AHRCC.

Comercios y restaurantes apuntan a alzars
Comercios y restaurantes apuntan a alzarse con moratorias y eximiciones de impuestos.

Tanto FECOBA como la AHRCC apuntan a obtener una moratoria en el abono de impuestos como el ABL, cartelería y uso del espacio público, además de la eximición del pago de Ingresos Brutos, entre otros aspectos. También apuntan a alzarse con la continuidad de los ATP para el pago de salarios durante el verano. Los empresarios reconocen que, sin ayuda oficial, se les hará imposible cumplir con estos compromisos de manera completa.

Sigue el desequilibrio

"Los números están muy lejos de alcanzar el equilibrio y la apertura con cupo en los salones y mesas afuera si bien representa una ayuda, hasta ahora sólo le permitió recuperar el 50 por ciento de la facturación a los restaurantes y bares que pudieron implementar esto. El endeudamiento es un problema generalizado y para colmo se viene el fin del congelamiento de los alquileres. Son factores que alentarán nuevos cierres si no hay moratorias o eximiciones", dijo Amoroso.

El directivo sostuvo que la hotelería transita un momento "mucho peor que el de la gastronomía", y anticipó nuevos cierres a partir de la ausencia de turismo.

"Los visitantes recién empezarán a venir con cierta normalidad a partir de mediados del año próximo. Los brasileños, que marcan el ritmo del turismo en Buenos Aires, no volverán en lo inmediato también por las pautas vigentes para quienes arriban al país. Sin flujo del exterior y con el movimiento interno restringido, a la hotelería se le viene un verano dramático", auguró.

Comerciantes piden medidas que alienten el consumo con vistas al verano.

Por su parte, Castillo sostuvo que la supervivencia de los locales comerciales también se encuentra atada a la voluntad oficial de incentivar de alguna forma la demanda.

"Dependemos de que también se impulse algún tipo de subsidio al consumidor. Se amplíen opciones como los planes en cuotas. Sin moratoria, es difícil pensar en una continuidad. Pero si sólo tenemos eso y no aumenta el ritmo de las ventas, el verano se cobrará la vida comercial de los que con mucho esfuerzo sortearon este 2020 de pandemia", concluyó.