La principal láctea del país profundiza su crisis: en tres años acumula pérdidas por $4.350 millones

La principal láctea del país profundiza su crisis: en tres años acumula pérdidas por $4.350 millones
Desde el 2018, no logra salir del rojo, afectada por el congelamiento de precios, la caída del consumo y las medidas sanitarias contra el coronavirus
Por Andrés Sanguinetti
09.03.2021 09.11hs Negocios

La evolución de la pandemia del Covid-19; la recesión de la economía doméstica y las regulaciones impuestas por el Gobierno para congelar precios generaron un impacto negativo en la performance de Mastellone Hnos.

Como el resto de las empresas del sector alimenticio, también la láctea más grande de la Argentina acumula un nuevo balance negativo.

En este caso, se trata de los estados financieros del 2020, que reflejan importantes pérdidas por algo más de $2.287 millones, contra un rojo de $68 millones que registró en el 2019.

Así surge de analizar el balance que la compañía dueña de la marca La Serenísima presentó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) y que refleja los resultados del 2020.

Según el documento al que accedió iProfesional, el directorio responsabiliza del aumento de las pérdidas a las medidas sanitarias tomadas para combatir el coronavirus que "tuvieron una clara incidencia en la performance económico-financiera de la compañía durante el ejercicio anual 2020".

De acuerdo al informe, las medidas tomadas por el Gobierno desde el inicio de la pandemia del Covid-19 tuvieron diferente nivel de impacto sobre la actividad y resultados de la compañía.

Entre las principales medidas negativas destaca la Resolución 100 por parte de la Secretaría de Comercio Interior, dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, como la más relevante.

Se trata de la norma que estableció la creación del programa de "Precios Máximos", retrotrayendo los precios de venta de los productos alimenticios, bebidas, productos de limpieza, de cuidado personal, a los vigentes al 6 de marzo de 2020, congelándolos durante todo el ejercicio anual, excepto por mínimos incrementos aprobados del 3% en julio y un 2% en octubre para las categorías de productos lácteos.

"Todo nuestro portfolio de productos comercializados en el mercado doméstico estuvo afectado por esta resolución, con el consecuente impacto en los números de la compañía", acusan desde el informe en donde se recuerda que las últimas listas de precios actualizadas databan de octubre y noviembre del 2019.

Sus autores advierten que, en el mismo período y hasta el fin de este ejercicio anual, "nuestros costos de producción y distribución se incrementaron fuertemente mientras que los precios de venta solo recibieron incrementos mínimos".

Como el resto de las empresas del sector alimenticio, también la láctea más grande de la Argentina acumula un nuevo balance negativo
La láctea más grande de la Argentina acumula un nuevo balance negativo

Más cuestionamientos a las medidas oficiales

Otro cuestionamiento a medidas oficiales que también afectaron la situación financiera de Mastellone se refiere al establecimiento de distintos protocolos sanitarios como el de las definiciones de grupos de riesgo, que "privaron a la compañía de contar con la totalidad de sus recursos humanos, especialmente en las áreas de producción, situación que obligó a incurrir en costos adicionales que tuvieron su origen en la contratación de personal temporal, abonar horas extraordinarias, todo a efectos de garantizar la provisión de productos lácteos básicos para la canasta familiar".

"En síntesis, la imposibilidad de incrementar los precios de los precios de venta debido al congelamiento generado por "Precios Máximos" frente a los incrementos en nuestra estructura de costos y gastos, más todos los gastos extra generados por la pandemia, han tenido una influencia clave sobre los resultados del año", destaca el directorio de Mastellone en los estados financieros del año pasado.

El trabajo asegura que el resultado neto del ejercicio arrojó una pérdida de $2.287 millones pero agrega que, haciendo un análisis más detallado estima que la ganancia bruta fue de $21.159 millones o un 26,4% sobre ventas.

En el caso del resultado operativo, o sea la ganancia bruta menos los gastos de administración y de comercialización, arrojó una ganancia de $255 millones o un 0,3% sobre las ventas, mientras que el resultado integral del ejercicio anual fue de una pérdida de $1.440 millones.

En el 2019, la pérdida había sido sustancialmente menor, alcanzando los $68 millones, mientras que en el 2018 había perdido $1.995 millones, lo cual refleja que en los últimos tres años la compañía acumula un rojo de $4.350 millones que solamente fue neutralizado por una ganancia de $1.156 millones del 2017.

Ese año, logró aprovechar el achique de su rival SanCor para, por ejemplo, quedarse casi con el control total del mercado de leche fresca de Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Ese año también logró crecer en el segmento del dulce de leche, donde las ventas de sus marcas se duplicaron con respecto al 2016.

Con respecto al futuro, desde Mastellone entienden que la evolución de la pandemia y el desarrollo de las campañas de vacunación de la población tendrán un claro impacto en el desarrollo de las actividades económicas del país y también en el consumo.

En la misma línea, el directorio entiende como otro dato positivo el gradual abandono del programa de "Precios Máximos", hasta su eliminación total. "Este tipo de acciones serán sumamente necesarias para la recuperación del desfasaje de los precios de venta frente a la situación creciente de los costos, generando una expectativa positiva para la compañía", destaca el documento.

Como otro dato positivo, el informe destaca el incremento registrado en los litros de leche cruda procesados durante el año, principal materia prima de la compañía y que le permitieron aumentar sensiblemente los volúmenes de sus exportaciones sin afectar la provisión de productos para el mercado doméstico.

"Continuaremos desarrollando nuestras actividades relacionadas con el comercio exterior, fortaleciendo nuestra participación en los mercados regionales, como así también, la ejecución de embarques para el resto de los países del mundo, manteniendo nuestra presencia en tales mercados y también especialmente en los mercados regionales, exportando nuestros productos lácteos habituales más comoditizados sino también incorporando o aumentando aquellos productos de mayor valor agregado como por ejemplo quesos o derivados lácteos", anticipa el paper.

Ocurre que la compañía, cuyo capital accionario mayoritario está en manos del grupo cordobés Arcor en un 49%, debe mejorar su situación financiera para, entre otros objetivos, también hacer frente con la cancelación de una deuda en dólares a mitad de este año. Más precisamente, en julio próximo cuando tiene que cumplir con el vencimiento de las Obligaciones Negociables (ON) serie F emitidas en julio del 2014.

"Confiamos plenamente en que podamos refinanciar dicho pasivo. Para ello consideraremos todo el set de alternativas disponibles buscando alcanzar el objetivo de una forma favorable para la compañía como también para todas las partes interesadas", detalla de manera generalista el directorio de Mastellone.

Desde el 2018, no logra salir del rojo, afectada por el congelamiento de precios, la caída del consumo y las medidas sanitarias contra el coronavirus
Desde el 2018, no logra salir del rojo, por el congelamiento de precios, la caída del consumo y las medidas sanitarias 

Las variantes que manejan los ejecutivos de Mastellone van desde la posibilidad de refinanciar dicho pasivo por medio de un canje por un nuevo bono emitido en el mercado de capital internacional; la emisión de una Obligación Negociable en el mercado de capitales doméstico o la utilización de algún otro instrumento de financiamiento disponible.

Sin embargo, en el informe presentado por Deloitte, la firma auditora de sus estados financieros, se advierte una Incertidumbre importante relacionada con que la empresa pueda continuar en funcionamiento debido al peso de esta deuda que asciende a casi u$s200 millones.

La consultora llama la atención "sobre la información incluida en la nota 4.d) a los estados financieros separados adjuntos, donde se manifiesta que en vista del vencimiento en julio de 2021 de la deuda financiera por u$s199,7 millones descripta en detalle en la nota 14 a los estados financieros separados adjuntos".

Para Deloitte se trata de un hecho que "no puede asegurarse hasta que dicha negociación se encuentre finalizada y debidamente formalizada, razón por la cual, de conformidad con la NIC 1 corresponde manifestar que las presentes condiciones respecto de dicha deuda indican la existencia de una incertidumbre importante que puede generar dudas significativas sobre la capacidad de la sociedad para continuar como una empresa en funcionamiento".

Sin embargo, la respuesta de Mastellone a esta duda planteada por su empresa auditora rechaza de plano la existencia de dicha incertidumbre que pueda generar dudas significativas sobre la capacidad de la sociedad para continuar como una empresa en funcionamiento.

"Es importante y conveniente aclarar que dicha definición no implica bajo ninguna circunstancia práctica, que en caso que la compañía no solucione financieramente el próximo vencimiento de sus Obligaciones Negociables esto automáticamente imponga o represente una restricción o limitación para seguir desarrollando sus actividades productivas y comerciales en una forma normal y continua, tal como lo viene haciendo desde hace ya más de 90 años", aclara el informe.

Por esos motivos, también se incluye un apartado reservado a identificar las "Perspectivas y proyectos para el año 2021", en el cual se incluye, por ejemplo, la finalización de la ampliación del sector de procesado de crema para incrementar la capacidad de almacenamiento. También, las mejoras de productividad y reducción de mermas de proceso, disminuyendo también los vuelcos al sistema de tratamientos de efluentes.

Otro proyecto al que se hace referencia es al que le permitirá ampliar considerablemente la capacidad de fabricación de fat filled.

O el proyecto para ampliar tanto capacidad como flexibilidad en sus líneas de leche estéril, producto de un incremento de la demanda durante el 2020.

"Continuamos con una gran cantidad de proyectos tendientes a consolidar el plan de uso eficiente de energía, reducción de desperdicios y mermas, trabajos alineados con el plan de sustentabilidad de la compañía", agrega el trabajo de la empresa cuya actividad principal es la industrialización y comercialización de productos, subproductos y derivados de leche bajo diferentes marcas, incluida La Serenísima, La Armonía, Ser y Finlandia, entre otras.

La empresa opera en un mercado en el cual la producción nacional del 2020 creció un 7% respecto del 2019 y que, a partir de la fuerte recuperación del precio que lograron los productores en el primer semestre del 2019 le permitió recomponer su situación financiera y empezar a invertir tanto en tecnologías como en alimentación del ganado vacuno.

Esta situación se combinó con una recuperación en la cantidad del rodeo de vacas en producción debido a que se dio un menor descarte de animales. Todas estas acciones, tuvieron como resultado una mayor cantidad de vacas produciendo con un mejor estado corporal y en mejores condiciones de confort animal que se expresaron con una mayor producción de leche sobre todo en el primer semestre del 2020, cuando la producción creció un 10% versus el 2019.

Sin embargo, durante el segundo semestre del año pasado, la industria se vio afectada por la devaluación de la moneda que impulsó un incremento de los costos de producción y sobre todo, la fuerte suba de los precios de los granos que se utilizan como fuente de alimentación (el maíz, subió casi el 100% en su valor de junio a diciembre).

Todo esto se dio en un contexto de condiciones climáticas adversas con sequías en las principales cuencas lecheras del país, factores que redujeron notablemente la rentabilidad de la actividad y que provocaron una baja importante que redujo el diferencial de 10% logrado en el primer semestre del año de manera significativa.

Con estos datos, que figuran en el informe de Mastellone, se puede concluir que la producción de leche cruda en 2020 tuvo un comportamiento diferenciado entre su primera mitad y la segunda, arrojando en total números positivos respecto a 2019.

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