Celulosa, la mayor fabricante de papel del país, recorta pérdidas pero sufre una fuerte caída de ventas

La mayor fabricante de papel del país sigue afectada por las consecuencias que la pandemia del Covid-19 generó en sus operaciones locales y del exterior
Por Andrés Sanguinetti
18/08/2021 - 13,25hs
Celulosa, la mayor fabricante de papel del país, recorta pérdidas pero sufre una fuerte caída de ventas

La principal empresa foresto industrial del país sigue acumulando resultados negativos, afectada por el impacto que la pandemia de Covid-19 tuvo en la economía y en el mercado donde opera.

Se trata de Celulosa Argentina, que en los primeros seis meses del año generó pérdidas por $1.449 millones que, de todos modos, fueron mucho mejores al rojo por $3.320 millones que había informado en igual período del 2020.

La compañía, que es controlada por Tapebicuá Investment Company con el 66,4% del capital, logró reducir sus resultados negativos principalmente, por una mejor posición de la diferencia de tipo de cambio y menores egresos financieros que, sin embargo fueron afectados por una desvalorización de sus activos.

En su último informe enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la compañía informó ingresos por $20.857 millones, que representan una disminución del 10% sobre el ejercicio anterior.

La caída se debe a menores ventas producto de la pandemia del Covid-19 que ni siquiera pudieron ser compensadas por la parada por mantenimiento de la planta que la empresa posee en la localidad santafesina de Capitán Bermúdez.

En este contexto, la facturación de papel para impresión y escritura de su controlada Fanapel también fue menor ya que ascendió a $ 1.563 millones contra los $ 1.907 millones del mismo semestre del 2020, lo que evidencia una reducción del 19 % medida en dólares, consecuencia de la retracción general del mercado.

En el caso de su subsidiaria Forestadora Tapebicuá, la facturación mostró un incremento del 50% gracias a la reactivación de la actividad de la construcción luego de un período de recesión de la actividad general como consecuencia principalmente de la pandemia.

El cambio de escenario repercutió positivamente en las ventas netas de la firma que totalizaron $2.092 millones hasta mayo pasado. La línea de compensados mostró una crecimiento en su facturación de un 33%, mientras que la de madera sólida registró una suba del 94% especialmente, por la mayor demanda de productos aserrados.

En tanto, en TC Rey, la variación mostró también un crecimiento del 64%, a partir de un mayor volumen de despachos forestales, con una facturación que llegó a $448 millones gracias a una mayor demanda de productos aserrados a partir de la reactivación de la construcción y del crecimiento de las exportaciones.

Celulosa Argentina logró además mejorar sus costos de distribución y gastos de administración que disminuyeron $200 millones por menores gastos de entrega por fletes y derechos de exportación.

Sus egresos financieros arrojaron una pérdida de $2.010 millones, mientras que en el ejercicio anterior representaron un rojo de $2.333,4 millones, disminución que obedece a mayores cancelaciones de pasivos financieros y menores tasas en los préstamos en pesos.

A esto le suma una pérdida por exposición monetaria neta de $150 millones contra los $417,2 millones del año pasado con una caída generada por el impacto de la inflación sobre la posición monetaria neta de la sociedad, expuesta a los cambios en el poder adquisitivo de la moneda.

De este modo, logró reducir su pasivo total en $610 millones, principalmente, por la baja en los préstamos y otros pasivos financieros compensados en parte por un incremento en las cuentas por pagar.

Sin reparto de dividendos

En función de estos resultados negativos; de las restricciones contractuales y de la necesidad de contar con fondos para administrar sus negocios, el directorio de Celulosa Argentina propuso que no se distribuyan dividendos este año dada la existencia de resultados no asignados negativos totales por $11.123 millones.

También propuso que la pérdida del ejercicio se mantenga en la cuenta Resultados no Asignados, y que se pague a los tenedores de acciones preferidas el dividendo básico anual, para lo cual ya se ha contabilizado una provisión de $12.000 millones.

Las operaciones en las plantas de Celulosa se vieron afectadas por  la pandemia del Covid-19 

Con respecto a sus operaciones, desde la empresa entienden que han puesto el foco en las áreas que fabrican productos "esenciales" con el objetivo de mantener abastecido el mercado de Tissue (higiene: papel y pulpa celulósica); packaging (envoltorios para alimentos y medicamentos) y papel obra.

Agregan que en noviembre del año pasado se lanzó una línea nueva de productos, Kraft liner blanco (Kliner Plus) y Kraft Liner marrón (Kliner Terra) destinados a la fabricación de packaging para corrugar con miras a un sector en crecimiento, fundamentalmente por el incremento del comercio electrónico y el consumo de alimentos, tanto para el mercado local como para exportar.

El papel tissue extra blanco mantuvo sus niveles de demanda para la producción de papel higiénico, rollos de cocina y servilletas. También se continuó comercializando en el mercado externo, en más de 15 países, principalmente en Estados Unidos y la región, permitiendo equilibrar su mix de comercialización y asegurar el ingreso de divisas.

"Las decisiones estratégicas y adecuaciones operativas, conjuntamente con la versatilidad de nuestro proceso productivo y diversidad de productos, permitieron al grupo seguir operando en este complejo contexto, abasteciendo tanto el mercado local como el de exportación, manteniendo resultados y flujo de caja operativos positivos", asegura el informe de Celulosa Argentina enviado a la CNV.

El documento recuerda también que el 4 de junio pasado se concretó la venta a Afo Tape GmbH (propiedad del grupo austriaco SPS Waldholding GmbH) del 100% del paquete accionario de las sociedades Rudaco; TC Rey e Iviraretá y de activos forestales que eran controlados por Forestadora Tapebicuá.

La operación se concretó por un valor de u$s21.3 millones que el holding destinó a reducir el nivel de endeudamiento financiero y a fortalecer el capital de trabajo.

Sin embargo, y dada la incertidumbre respecto de la evolución de la pandemia y sus consecuencias macroeconómicas, en Celulosa Argentina esperan tener que enfrentar nuevas situaciones conflictivas. Sin embargo, sus ejecutivos estiman que habrá datos positivos a partir de un proceso de recuperación de precios a nivel internacional, traccionado por la demanda de China, primero en el segmento de pulpa y luego en las diferentes especialidades de papel.

"Con una recuperación económica de nuestro país, estos precios deberían impactar también en el mercado local", entienden los ejecutivos de Celulosa Argentina quienes también esperan que en los próximos meses, se produzca un repunte de la actividad económica al normalizarse paulatinamente todas las actividades debido a la inmunización de la población contra el coronavirus.

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