Cómo son y en qué barrios está la oferta de departamentos y edificios "kosher friendly"

Para la colectividad judía observante, en el sector llevan adelante proyectos en sintonía con las normas religiosas. Dónde están y de qué se tratan
Por Victoria Aranda
25/07/2022 - 18,45hs
Cómo son y en qué barrios está la oferta de departamentos y edificios "kosher friendly"

Pese a que todavía no aparecen en las películas de Daniel Burman, el cronista del Once por excelencia en lenguaje cinematográfico, los departamentos y edificios "kosher friendly" ya son parte del barrio, aunque por la fachada sea difícil decir que tal o cual construcción satisface los requerimientos de la comunidad judía observante. Pero, precisamente, es la presencia de esta parte de la colectividad la que asegura una oferta inmobiliaria en línea con los preceptos de la religión.

Los carteles de obra, por caso, en la calle Jean Jaures al 800, anticipan una iniciativa que contempla la Sucá, cabaña que requiere de un espacio descubierto, emulando aquellas que utilizó el pueblo hebreo en su éxodo de Egipto. "Es para la celebración de Sucot, cuando durante por espacio de una semana comemos fuera de la casa, y no pueden estar en el balcón ya que el techo tiene que ser de vegetación", introduce Alex Blanca, director de ABRE, la desarrolladora que lleva a cabo el proyecto.

Con otra iniciativa muy cerca de allí, en Anchorena al 700 y otra en Felipe Vallese al 2000, de similares características --departamentos grandes, con cocheras, para familias numerosas, el desarrollador apunta que la idea pasa por facilitar la vida judía a la familia. "Hay preceptos que cumplir y un edificio puede hacerlo más simple o más complicado", remarca.

Departamentos con cocinas duplicadas y ascensores especiales

¿Qué implica exactamente un edificio de estas características? Además del ya citado espacio para sucá –en algunos emprendimientos con terrenos acotados destinan terrazas o patios comunes para la cabaña-, durante el shabat, el período que va desde la salida de la primera estrella del viernes hasta la noche del sábado, el religioso no puede usar electricidad.

 

"Para esos casos, contamos con un ascensor especial, que para en todos los pisos del edificio como si fuese un subte, evitando el contacto", ilustra Blanca.

El arquitecto Rubén Machta, titular del estudio homónimo y que está trabajando en un proyecto de estas características en avenida Avellaneda y Granaderos, apunta que los edificios "kosher" friendly instalan una doble cerradura, eléctrica y manual, precisamente, para poder abrir la puerta sin romper las reglas durante el shabat.

"Por lo menos uno de los baños del departamento debe estar compartimentado, separando el lugar destinado al lavado de manos del resto de los sanitarios, para llevar a cabo un rezo durante el momento del aseo", continúa Machta en referencia a los diseños, indicando que también para la plegaria debe haber dentro del departamento un espacio con esa finalidad mirando hacia el este, hacia Jerusalén.

Párrafo aparte merecen las cocinas. "A diferencia de las integradas, tan presentes en los nuevos proyectos, las de los edificios kosher friendly deben ser amplias y ventiladas", distinguen en ABRE, explicando que para no mezclar los alimentos cárnicos con los lácteos como exige la religión son necesarias dos mesadas y dos bachas, además de heladera, horno, alacenas y vajillas también duplicadas.

 

"Son dos cocinas en una", define y completa la arquitecta Carina Dana desde Kotel Group, empresa que cuenta con emprendimientos en la calle San Luis, y, en Morón y Nazca, ambos en eje con la categoría que nos ocupa. "El proceso de lavado y cocción deben ser independiente uno del otro", agrega, en referencia a los requisitos a cumplir a la hora de diseñar los edificios y de cocinar según las normas.

Once, Flores y Palermo, barrios con edificios "kosher friendly"

Además de Once y Flores como se vio hasta aquí, la oferta de departamentos "kosher friendly" se concentra en una parte de Palermo, muy cerca del Ecoparque, entre avenida del Libertador y Las Heras. Nada es casual: se trata de barrios con templos, escuelas y clubes de la colectividad, presente históricamente en las zonas citadas.

¿Cuánto más oneroso es el m2 kosher friendly que el de un edificio corriente en esas zonas puntuales? "Para los desarrolladores, si bien es un poco más caro hacer este tipo de edificios por la duplicación, tampoco representa un impacto representativo", responde la arquitecta Dana.  "Lo importante es que hay un segmento cautivo", afirma y complementa Machta. "Cuanto mucho -finaliza- el m2 puede estar un 5% más arriba".