BOLETÍN OFICIAL

El Gobierno da un paso más a la "eliminación" definitiva de los subsidios a las tarifas de luz

Se publicaron dos resoluciones que obligan a Edesur y Edenor a aplicar nuevos cuadros tarifarios, con aumentos atados al menor aporte que fondos estatales
NEGOCIOS - 06 de Febrero, 2023

Mediante dos sendas resoluciones publicadas en el Boletín Oficial de este lunes 6 de febrero, la Secretaría de Energía aprobó el nuevo cuadro tarifario para las tarifas de electricidad que comenzarán a regir para los usuarios del AMBA desde este mes y hasta abril próximo. La norma respeta los nuevos valores, que a partir de la segmentación, se trasladan a los usuarios con distintos precios, según cada nivel, pero que no llegan a las arcas de las distribuidoras ya que se trata de costos que se incrementarán a partir de la reducción de subsidios que estableció el ministro de Economía, Sergio Massa, cuando asumió su cargo en agosto del año pasado.

Por caso, para los llamados Grandes Usuarios con potencias mayores a 300 kW (GUDI), el precio de referencia de la potencia es 738.753 $/MW-mes; el estabilizado para cada banda horaria es: pico, 13.102 $/MWh; valle, 13.090 $/MWh; y resto, 13.096 $/MWh. Para los Grandes Usuarios con potencias mayores a 300 kW (GUDI), identificados como Organismos y Entes Públicos de Salud y Educación, es 80.000 $/MW-mes; el estabilizado cada banda horaria es: pico, 9.846 $/MWh; valle, 9.706 $/MWh; y resto, 9.776 $/MWh.

En el caso de los usuarios no residenciales, el precio de la potencia es 80.000 $/MW-mes; el estabilizado para cada banda horaria con demandas se abren en dos subcategorías como son las de Demanda General Distribuidor no residencial de 800 kWh/mes, cuyos precios son pico, 7.556 $/MWh; valle, 7.327 $/MWh; y, resto, 7.441 $/MWh. 

El segundo, de Demanda General Distribuidor no residencial excedente a 800 kWh/mes es pico, 9.774 $/MWh; valle, 9.632 $/MWh; y, resto, 9.703 $/MWh.  

¿Qué pasa con los usuarios residenciales?

En cuanto a los usuarios residenciales Nivel 1 (grandes ingresos), el precio de referencia de la potencia es 80.000 $/MW-mes; el estabilizado para cada banda horaria es pico, 9.365 $/MWh; valle, 9.257 $/MWh; y resto, 9.311 $/MWh.

Los residenciales Nivel 2 (ingresos medios), el precio potencia es 80.000 $/MW-mes; el precio estabilizado es pico, 3.129 $/MWh; valle, 2.832 $/MWh; y resto, 2.981 $/MWh.

Y para los de Nivel 3 (de menores recursos), el de referencia de la potencia es 80.000 $/MW-mes; el estabilizado es para las demandas de 400 kWh/mes: pico, 3.943 $/MWh; valle, 3.568 $/MWh; y resto, 3.756 $/MWh; y para las demandas excedentes a los 400 kWh/mes es de 9.365 $/MWh; valle, 9.257 $/MWh; y resto, 9.311 $/MWh.

Traducido en términos de porcentajes, los aumentos que llegarán a las facturas rondarán entre el 17% y el 29% mientras que la quita de subsidio seguirá recorriendo el camino trazado por el titular del Palacio de Hacienda que comenzó en septiembre del año pasado y que para los usuarios de ingresos altos (superiores a $533.802) la quita fue del 20% en octubre; del 40% enero y será de otro 40% en marzo. 

En el caso de la clase media (ingresos mensuales totales del hogar de entre $152.515 y $533.802) tienen subsidiada la tarifa hasta los 400 kWh mensuales a partir del cual deberán abonar sin subsidios. En tanto, los sectores del Nivel 2, (ingresos mensuales totales del hogar no superan los $152.515) mantienen la ayuda oficial.

Recortes que no recomponen

Sin embargo, este esquema de menor ayuda oficial y mayor tarifa está lejos de los reclamados por Edenor y Edesur, las principales distribuidoras del servicio en dicha zona, necesarios para recomponer sus ecuaciones financieras y de caja que hasta ahora son deficitarias y hasta llevaron a la controlada por el grupo italiano Enel a ponerle el cartel de venta.

Ocurre que, en ningún caso, el organismo que dirige Flavia Royón tomó en cuenta los reclamos acercados por las distribuidoras en las audiencias públicas para que se les permita recomponer el llamado Valor Agregado de Distribución (VAD).

El índice refleja el costo marginal de la prestación del servicio, e incluye los costos de desarrollo e inversión en las redes, de operación y mantenimiento y de comercialización, así como también las depreciaciones y una rentabilidad justa y razonable.

En cambio, las resoluciones 177 y 179 de Energía, publicadas este lunes 6 de enero en el Boletín Oficial muestran el nivel de recorte de subsidios que el Gobierno estableció para este período de tres meses y que se suma a la caída de los últimos años, cuando pasaron de representar el 33% de la factura en 2018 a sólo el 20% en la actualidad.

Desde el primer minuto de febrero empezó a correr una suba en el precio de la energía eléctrica del 30% al 40%

La quita de subsidios

La quita de subsidios tanto a las tarifas de luz, gas y agua comenzó a implementarse en septiembre del año pasado y en el caso de los clientes de altos ingresos desde mayo pasarán a pagar la tarifa plena. Los de ingresos medios mantendrán la ayuda si no superan un consumo de hasta 400 kilovatios hora (kWh) por mes, mientras que los de bajos recursos no sufrirán quitas. El año pasado, los subsidios a la energía llegaron a u$s11.862 millones con lo cual subieron un 8% con respecto a los del 2021, y un 51% medido en pesos corrientes, de acuerdo a un estudio elaborado por la consultora Economía y Energía, que dirige Nicolás Arceo.

El sitio Chequeado, que accedió a estos números, reflejan que dichos valores se ubicaron por debajo de las previsiones que se realizaron a comienzos de este año, cuando se pronosticaba un crecimiento más significativo del monto total de los subsidios a la energía.  El informe aclara que la diferencia responde a tres factores como son que durante los últimos meses hubo un retraso en el pago de los subsidios por parte del Estado. 

Por otro lado, hace referencia a un detalle técnico como la mejora en la hidraulicidad superior a la prevista, que redundó en un menor costo monómico de generación.  Y en el tercer caso se destaca una situación que proviene del escenario internacional como la caída de los precios de los hidrocarburos respecto de los inicialmente previstos, lo cual permitió disminuir el nivel de subsidios al sector energético.

Es decir, los mayores subsidios del 2022 se vincularon a los mayores costos de importación de la energía a partir de la suba de precios de los commodities energéticos (como gas) provocada por la guerra entre Ucrania y Rusia. Pero, durante este año y gracias a la segmentación energética, el Gobierno estima una merma del porcentaje de subsidios de hasta el 70%.

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