Una de las mayores distribuidoras de gas sale a buscar millonarios fondos en los mercados
Apenas una semana antes de que finalice el 2025, una de las principales distribuidoras de gas de la Argentina tomó dos decisiones trascendentales para sostener su estrategia financiera y de negocios durante este año.
Se trata de Camuzzi Gas Pampeana que, junto con Camuzzi Gas del Sur, es propiedad de capitales argentinos a través de Camuzzi Gas Inversora (CGI).
Esta sociedad está compuesta por Alejandro Macfarlane como el accionista mayoritario y figura central de la compañía por su larga trayectoria en el sector energético (ex CEO de Edenor), y quien adquirió el control de la empresa en 2017 a través de su grupo inversor Disvol.
Bajo su gestión, la empresa pasó de manos internacionales (la italiana Camuzzi Gazometri y la estadounidense Sempra) a una administración local de la que también participa Jorge Brito (H), presidente del Banco Macro y es otro de los inversores clave dentro de la estructura de Camuzzi Gas Inversora.
También está presente el Estado Nacional a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), la ANSES, con una pequeña participación en la empresa, así como otros accionistas minoritarios cuyas acciones flotan en el mercado bursátil.
La concesión de Camuzzi Gas Pampeana, en "veremos"
En la actualidad, Camuzzi Gas Pampeana cotiza en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires bajo el símbolo CGPA2m y la empresa se encuentra en plena negociación con el Gobierno nacional para extender su concesión que vence en el 2027, por otros 20 años, luego de haber cerrado ya el plan de Revisión Quinquenal de Tarifas, logrando un nuevo esquema de actualización mensual para garantizar la solvencia de la firma.
La situación de esta distribuidora es similar a la de todas las empresas del sector de gas, con excepción de Transportadora de Gas del Sur (TGS), que logró que el Gobierno nacional le ampliara su concesión por 20 años adicionales, extendiendo su operación hasta el 2047, a partir de la fecha de vencimiento original en 2027.
Lo hizo tras un acuerdo con el Ministerio de Economía y la aprobación de ENARGAS, lo cual le permite a sus accionistas planificar inversiones a largo plazo, asegurando la continuidad del servicio de transporte de gas natural en Argentina.
Hasta ahora, ni Camuzzi no otras transportadoras y distribuidoras, como el caso de Metrogas, siguen a la espera de firmar un acuerdo similar desde el año pasado, sin que desde el Poder Ejecutivo existan por ahora algunas señales al respecto.
Gigante del gas pide préstamo bancario a banco chino
En este contexto y a pesar de esa incertidumbre, el directorio de Camuzzi Gas Pampeana decidió igualmente salir a buscar fondos para solventar sus operaciones durante los próximos años.
En primer lugar, lo hizo mediante un acuerdo de préstamo con el Industrial and Commercial Bank of China (Argentina) por la suma de u$s30 millones.
Según consta en una nota enviada por la sociedad a la Comisión Nacional de Valores (CNV) el 22 de diciembre pasado, el capital será amortizado a los tres meses contados desde la fecha de desembolso.
El acuerdo también permite la posibilidad de renovaciones sucesivas por períodos adicionales, también de tres meses cada uno, hasta un plazo máximo total de 12 meses desde la fecha de desembolso.
En el mismo sentido, la tasa nominal anual aplicable al préstamo es del 8,25%, incrementándose al 8,50% a partir del séptimo mes desde la fecha del desembolso, en caso de renovarse el préstamo.
La sociedad, que brinda servicios a cerca de 1,4 millones de usuarios en la zona pampeana, explica en la nota que destinará los fondos provenientes del préstamo "para el financiamiento de las necesidades propias del giro ordinario de los negocios y del curso habitual de sus respectivas actividades".
También se aclara que la celebración del préstamo no implica la constitución de garantías reales sobre activos de la sociedad, ya que se encuentra alineada con su política financiera.
Para el directorio de Camuzzi, el préstamo "resulta conveniente para sus intereses y coherente con su estrategia de administración financiera".
Volver al mercado de capitales, el objetivo
Siguiendo los mismos preceptos, unos días después de haber concretado este crédito, la sociedad convocó a una asamblea de accionistas para debatir la actualización de su Programa Global de Emisión de Obligaciones Negociables (ON) simples, no convertibles en acciones, por un monto de hasta u$s200 millones.
Además de que la propuesta recibió un fuerte aval, en el encuentro se resolvió emitir y colocar por oferta pública una primera serie de este tipo de títulos por hasta u$s130 millones, en una o más clases y/o series bajo el programa autorizado.
Este proceso representa su consolidación en el mercado de capitales tras más de dos décadas de ausencia y responde a una estrategia de fortalecimiento de liquidez y financiamiento de inversiones en infraestructura.
Si bien todavía no existe una fecha cierta de lanzamiento de nuevas ON, la determinacion del directorio de la compañía llega luego de 20 años sin que Camuzzi Gas Pampeana emita deuda en el mercado de capitales local.
El proceso ahora iniciado dio luz verde a la creación y posterior actualización de su Programa Global, que había lanzado a principios del 2025 y que había sido autorizado por la CNV.
Para qué se usará el crédito en dólares
La decisión de mantener y actualizar este programa de cara al 2026 obedece a tres pilares fundamentales.
El primero es fortalece su plan de inversiones, financiando la expansión y mantenimiento de su red de distribución en siete provincias argentinas.
A esto le suma la necesidad de reestructurar pasivos, reemplazando líneas de crédito bancarias de corto plazo por deuda de mercado de mediano y largo plazo, mejorando así el perfil de vencimientos.
También busca contar con un "paraguas" legal y financiero que le permita salir al mercado rápidamente cuando las condiciones de tasa de interés sean favorables.
La confianza del mercado se puso a prueba con la emisión de la Clase 1 (vencimiento en 2027), donde la empresa buscaba captar u$s70 millones pero recibió ofertas por más de u$s117 millones.
Esa oferta logró una tasa fija del 7,95% anual en dólares, lo que demuestra un sólido apetito inversor a pesar del riesgo regulatorio del sector.
De hecho, agencias de calificación, como Moody’s Local Argentina, han otorgado calificaciones de grado de inversión (AA-.ar) a la compañía, destacando su fortaleza y su nivel de endeudamiento históricamente bajo (0,3x EBITDA a fines de 2024).
Sin embargo, se advierten ciertas debilidades como su dependencia a la Revisión Tarifaria Quinquenal (RTQ) y a la actualización de tarifas para garantizar un flujo de fondos previsible que cubra el servicio de la nueva deuda en 2026.
Esto se relaciona con los nuevos cuadros que rigen desde el pasado 1° de enero y que impactan directamente en el VAD (Valor Agregado de Distribución), un componente de la factura a partir del cual la empresa obtiene su margen genuino.
El nuevo marco también mantiene las categorías de consumo (R1 a R4), con incrementos que buscan cubrir los costos operativos (OPEX) y el plan de inversiones obligatorias para el quinquenio 2025-2030.
Además, el Gobierno ha ratificado el esquema de ajustes mensuales para evitar el retraso real frente a la inflación, lo que proporciona una mayor previsibilidad a los ingresos de la compañía comparada con años anteriores.
El impacto de las tarifas en la capacidad de pago de Camuzzi Gas Pampeana puede resumirse en tres ejes como lo es la sostenibilidad de su margen de EBITDA (beneficio antes de intereses e impuestos) para que cubra con holgura los gastos financieros.
Según calificadoras como Moody’s Local y FIX SCR, la perspectiva se mantiene estable/positiva debido a la baja deuda relativa.
Pero, el principal desafío para 2026 es si el "golpe al bolsillo" de los usuarios, que genera una suba en la morosidad, lo que podría tensionar la liquidez de corto plazo de la distribuidora y poner en riesgo el equilibrio que Camuzzi debe hacer entre el pago de su deuda y el plan de obras exigido por el ENARGAS.
Esto se debe a que los analistas entiende que un incumplimiento en las inversiones podría acarrear multas o afectar futuras revisiones tarifarias, a pesar de que también anticipan que para este 2026, la distribuidora se encuentra en una posición financiera robusta.