La mayor generadora de energía argentina reveló su plan para mejorar su perfil de negocios
A principios del 2025 y luego de haber encarado un plan de ampliación de su core business para ingresar en nuevos negocios, la mayor generadora de energía de la Argentina mostraba síntomas preocupantes sobre su rentabilidad, que sufrió una abrupta caída que en ese momento amenazaba con presionar sobre su estrategia para encarar nuevas inversiones.
Se trata de Central Puerto (CEPU), que es mayoritariamente controlada por el grupo energético Sadesa, que tiene entre sus accionistas a los empresarios Carlos Miguens Bemberg, (33,9%); Guillermo Reca, (22,5%); la familia Escasany, (13,6%) y los hermanos Ruete Aguirre, (7%) y que llegó a contar también a Nicolás Caputo como otro de sus dueños pero que salió vendiendo sus acciones al resto de sus ex socios.
Actualmente, la compañía cuenta con 13 plantas de generación de diversas tecnologías que incluyen centrales termoeléctricas; hidroeléctricas, así como unidades de cogeneración, además de ofrecer servicios relacionados al mantenimiento y reparación de componentes de plantas eléctricas, incluyendo turbinas de vapor y transformadores.
Es también líder en la producción de energía eléctrica en Argentina, cuenta con más de 1.000 empleados y alcanza un 16,2% de market share gracias a su excelencia operativa y rentabilidad.
Y durante el año pasado, sus números reflejaron fuertes variaciones, en su mayoría negativas, al punto que sus ganancias operativas cayeron en $539.317 millones y pasaron de los $736.520 millones del 2023 a $197.203 millones en el 2024.
Central Puerto, con perfil mejorado
Sin embargo, a fines del 2025 la compañía mostraba síntomas positivos, con un EBITDA Ajustado en el tercer trimestre de u$s101.1 millones que marcaba un aumento de 64% contra los u$s61.4 millones de trimestre anterior y del 8% con respecto a igual período del 2024, cuando había llegado a los u$s93.4 millones.
También logró mayores volúmenes totales de generación y venta de energía que la posicionaron en un mejor contexto de cara a los planes de expansión planificados por sus accionistas para desarrollar durante este 2026.
A partir de esas mejoras, ahora la compañía decidió anticipar el pago de una millonaria deuda cercana a los u$s50 millones.
Si bien el plazo de rescate se realiza con pocos meses de diferencia con respecto a su vencimiento original, le permite apuntalar sus robustos flujos operativos, impulsados por la eficiencia de sus plantas térmicas y la incorporación de activos renovables que aportan previsibilidad.
Además, puede reducir su carga financiera, al cancelar deuda antes de tiempo, ahorrando el pago de cupones de interés futuros, mejorando sus ratios de solvencia.
La mayor generadora de energía busca optimizar estructuras
Del mismo modo, y a partir de un balance más limpio, la empresa queda en una posición inmejorable para financiar su expansión, ya sea mediante la adquisición de nuevos activos energéticos o el desarrollo de proyectos de energías limpias.
En este sentido, acaba de informar a través de la web de la Comisión Nacional de Valores (CNV), que rescatará antes de tiempo sus Obligaciones Negociables Clase A para poder optimizar su estructura financiera.
Su intención es cancelar el próximo 16 de enero esta serie de ONs por u$s47 millones y cuyo vencimiento original estaba previsto para marzo de este año.
Esta decisión se enmarca en un contexto de mejora en el perfil de deuda de las empresas energéticas locales y refleja la sólida posición de caja que la compañía ha logrado sostener.
El rescate anticipado de la Clase A, emitida originalmente bajo ley local y denominada en dólares, pero pagadera en pesos al tipo de cambio aplicable, busca reducir el costo financiero y limpiar el balance de cara a futuros proyectos de inversión.
Para lograrlo, la empresa ejercerá la opción de rescate total conforme a las condiciones establecidas en el prospecto de emisión, ofreciendo a los inversores el capital remanente junto con los intereses devengados hasta la fecha efectiva del pago anticipado.
Condiciones favorables
Para el mercado de capitales, esta noticia es vista como una señal de fortaleza institucional en un entorno donde la refinanciación suele ser la norma y en donde el pago anticipado demuestra que la compañía tiene la liquidez necesaria para honrar sus compromisos sin necesidad de estirar plazos.
Los analistas sugieren que este movimiento también podría anticipar una nueva salida al mercado de deuda, pero bajo condiciones más favorables o para propósitos específicos de adquisición.
El documento enviado por CEUP a la CNV destaca que la compañía "ha resuelto anunciar el rescate anticipado de las ON Clase A emitidas el 14 de septiembre de 2023 y de las ON Clase A Adicionales emitidas el 20 de octubre de 2023 por un valor nominal conjunto de u$s47.232.818".
Los títulos devengan una tasa de interés fija del 7% con vencimiento el 14 de marzo próximo, y el rescate se producirá el 16 de enero respecto a las ON Clase A en circulación a dicha fecha".
El procedimiento tendrá como agente de pago a la Caja de Valores y el período que abarcará el pago de intereses va del 14 de septiembre de 2025 al 16 de enero de este año.
En tanto, el precio del rescate será del 100% por cada u$s1 del valor nominal de cada ON Clase A vigente y en circulación, que se abonará en dólares a una tasa de interés nominal anual del 7% y un pago adicional de intereses por u$s1.123.235,23.
Inversiones millonarias
A partir de esta estrategia financiera, CEPU mantendrá los lineamientos de su plan de negocios para este año, buscando posicionarse como un actor central en la reconfiguración energética de Argentina.
Su estrategia incluye inversiones que superan los u$s500 millones, con el foco puesto en la diversificación tecnológica, la resiliencia del sistema eléctrico y la expansión hacia sectores estratégicos como la minería.
Un ejemplo es la incorporación de un sistema de almacenamiento de Energía que se conoce como BESS y con el cual intentará mitigar los cuellos de botella en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) mediante la instalación de baterías de gran escala en sus centrales de Puerto Nuevo y Costanera.
El plan es inyectar 205 MW de potencia que se usarán durante las cinco horas de mayor demanda con un mecanismo que se espera que entre en operación comercial plena durante este 2026.
La inversión aproximada es de u$s130 millones y la compañía apunta a ser el mayor generador renovable del país, aprovechando el mercado entre privados (MATER).
Por eso también tiene en carpeta el Parque Solar San Carlos (15 MW en Salta), que ya estará operando a capacidad total, sumándose a la reciente adquisición del Parque Solar Cafayate (80 MW).
Le sumará el Parque Eólico Alamitos, ubicado cerca de la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, con 111 MW de potencia y que estará en fase crítica de construcción durante todo este año, con el objetivo de entrar en servicio en 2027.
El desarrollo representa una inversión de u$s140 millones que se suma a otros proyectos en minería y transmisión, como una línea de transmisión de 140 km para abastecer con energía limpia a proyectos mineros en el noroeste, con una capacidad potencial de hasta 400 MW.
Expansión forestal, entre las claves del plan de negocio
Otro de los hitos operativos para este año es el proyecto de eficiencia térmica a partir del cierre de Ciclo en Brigadier López en Santa Fe.
El plan le permitirá adicionar 140 MW de potencia sin consumir combustible extra, aprovechando el calor de las turbinas existentes y con una inversión de u$s180 millones.
Esto permitirá a la planta alcanzar una capacidad total de 432 MW, mejorando significativamente los márgenes de rentabilidad por eficiencia.
Pero Central Puerto no solo invertirá en "fierros" eléctricos, sino que continuará su expansión en otros sectores como el forestal, a través de su controlada Forestal Argentina, con la que gestiona más de 160.000 hectáreas.
Para este año, se espera que la compañía también consolide nuevos modelos de negocio basados en la descarbonización y la exportación de madera.
En el área de Minería (Litio y Metales Preciosos), nantendrá su participación en proyectos como 3C Lithium (Catamarca) y el proyecto de plata/oro Diablillos (Salta), integrando la provisión de energía con la extracción de recursos.
En el aspecto financiero, Central Puerto proyecta que para este 2026 sus ingresos por venta de energía denominados en dólares crezcan más de un 60%, apoyados en la entrada de nuevos proyectos contratados (PPAs) y la cobranza de las cuotas del FONINVEMEM que se extienden hasta 2028.