• 13/1/2026
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Arcor estaría en la mira de un gigante mundial de la alimentación

El grupo cordobés de la familia Pagani sería el objetivo de uno de los mayores fabricantes de golosinas y otros alimentos que tiene sede en Europa
13/01/2026 - 11:24hs
Arcor estaría en la mira de un gigante mundial de la alimentación

Este 2026 será un año de cambios de propiedad en varios grupos empresarios importantes con actividad en Argentina, a partir del cierre de operaciones que se anunciaron en el 2025 pero que todavía no fueron cerradas oficialmente. Los casos de Carrefour Argentina; Movistar y Mastellone Hnos son los más destacados y el traspaso de estas empresas a sus nuevos dueños debería comenzar a transitarse en los próximos meses.

En lo que respecta a los activos locales del grupo supermercadista francés todo indica que a fines de este mes de enero o a principios de febrero se daría a conocer si finalmente Francisco De Narváez es el elegido, o si hay una sorpresa de última hora con Alfredo Coto y sus socios del fondo norteamericano Klaff Realty.

Con respecto a la subsidiaria del operador de telecomunicaciones español, la demora en su traspaso a Telecom Argentina corre por cuenta del gobierno nacional que frenó el deal y anunció una investigación por presunta posición dominante de mercado que sigue sin tener un final concreto.

En tanto, la dueña y fabricante de la marca La Serenísima se encuentra en una disputa por el cambio de control accionario que intenta llevar a cabo una sociedad conformada por Arcor y Danone, que en abril del año pasado anunciaron su intención de comprar el 51% de la láctea que todavía no controlan. Esta operación se encuentra atravesando por un fuerte conflicto de intereses ya que los accionistas mayoritarios como son la familia Mastellone y el fondo Dallpoint no aceptaron la propuesta y todo indica que las negociaciones se encuentran trabadas y podrían derivar en el inicio de una disputa judicial.

¿Mega fusión?

Precisamente, uno de los grupos involucrados en esta transacción está en la mira de una de las mayores multinacionales de consumo masivo que, por estas horas, analiza su desembarco a partir de una multimillonaria oferta para ampliar sus operaciones en la Argentina. Se trata del Grupo Arcor, que podría ser adquirido por el grupo suizo Nestlé, tal como lo aseguraron a iProfesional varias fuentes del mercado, quienes aseguran que ya existen negociaciones para concretar lo que sería la operación de venta de una empresa argentina más trascendental de las últimas décadas por la envergadura de las empresas involucradas.

Según esas mismas fuentes, ya habría conversaciones avanzadas para que el holding cordobés de la familia Pagani termine bajo el paraguas comercial de los dueños de emblemáticas marcas como Nido; Nesquik; Frigor y Purina, entre otras.

De llegar a buen puerto las negociaciones, a nivel local se crearía un holding de fuertes ramificaciones en las góndolas de los supermercados y almacenes de cercanía que, por propia fuerza, derivaría en la intervención de las autoridades de defensa de la competencia para analizar un posible monopolio o posición dominante de mercado.

De todos modos, las fuentes aseguran que para que eso ocurra, todavía deben llevarse a cabo varias etapas de conversaciones que podrían demorar el posible anuncio oficial recién para inicios del 2027.

En Arcor lo niegan

El hermetismo es tal que, ante la consulta de iProfesional, desde Arcor salieron a desmentir "categóricamente" que exista una oferta por la compra de la empresa. Por su parte, desde Nestlé no hubo posibilidad de contactar a los voceros internacionales del conglomerado europeo.

Queda claro que de existir negociaciones, no serán públicas ya que ambos grupos involucrados cotizan en los mercados bursátiles y tienen la obligación de informar acerca de cualquier tipo de operaciones que signifiquen un cambio accionario, lo que suelen hacer una vez que el deal esté encaminado o finalizado.

Lo concreto es que en el mercado también se habla de una cifra millonaria que involucraría la operación y que rondaría los u$s4.000 millones a los u$s6.000 millones que Nestlé estaría dispuesta a pagar por la mayor fabricante de golosinas de la Argentina y una de las más grande del mundo.

Más allá de ese número, determinar el valor de mercado de Arcor es un ejercicio complejo debido a que no es una empresa que cotice íntegramente en la bolsa de valores (es una sociedad anónima de capital cerrado, aunque emite Obligaciones Negociables).

Sin embargo, utilizando sus reportes financieros de 2025 y métricas de valuación por múltiplos, se puede estimar su valor real basado en sus cifras de EBITDA, activos y posición financiera al cierre del tercer trimestre del año pasado.

Valor de un posible deal

A diferencia de empresas como Mercado Libre o Apple, Arcor no tiene un Market Cap (Capitalización de Mercado) público y diario porque sus acciones no se negocian en el mercado abierto.

Sin embargo, en el mundo de las finanzas corporativas, su valor se estima a través del Enterprise Value (EV) o Valor de Empresa.

Basándose en transacciones privadas previas y el desempeño del sector de consumo masivo en mercados emergentes, se estima que el valor de Arcor oscila entre los u$s3.500 millones y u$s4.500 millones, números que no están alejados de los que alimentan las versiones.

En este sentido, el año pasado, el grupo de la familia Pagani ha mostrado resiliencia pese a una caída en el consumo interno en Argentina, compensada por sus operaciones en Brasil, Chile y sus exportaciones a más de 100 países.

​En este sentido, su EBITDA (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) de los ultimos 12 meses y según reportes de calificación de riesgo (como los de FIX y Moody’s), se sitúa en torno a los $340.000 millones a moneda constante. Ajustado al tipo de cambio financiero, esto representa un EBITDA de aproximadamente u$s350 millones a u$s400 millones anuales.

​En la industria de alimentos y bebidas (al que también pertenece Nestlé), los múltiplos de valuación suelen rondar entre 8x y 12x EBITDA. Para una empresa líder en Latinoamérica con el riesgo país de Argentina, un múltiplo conservador sería de 8x a 9x.

Activos que suman

​Pero además, Arcor posee una infraestructura industrial masiva que sustenta su valor contable y con reportes de activos totales por aproximadamente $37.500 millones La cifra incluye más de 40 plantas industriales en la región, su propia producción de energía, miles de hectáreas de campos (agronegocios) y el control de Cartocor (packaging).

A esto se le debe sumar el valor intangible de marcas como Arcor, Bon o Bon, Bagley y Topline, número que no siempre se refleja totalmente en el balance, pero representa una ventaja competitiva que añade un "premium" al valor de sus activos físicos.

Para pasar del "Valor de Empresa" al "Valor del Patrimonio" (lo que realmente valdrían las acciones), hay que restar la deuda neta de la compañía que, a mediados de 2025, se situaba cerca de los u$s614 millones.

En este sentido, la empresa emitió varias series de ONs, como la de u$s350 millones con vencimiento en 2033, lo que demuestra una alta confianza del mercado en su solvencia, al punto que el ratio Deuda Neta / EBITDA se mantiene en un saludable 1,8x a 2,0x.

​A modo de conclusión se puede asegura que si Arcor decidiera salir a cotizar hoy en la Bolsa de Nueva York (NYSE), su capitalización de mercado (Equity Value) probablemente se situaría cerca de los u$s3.200 millones, consolidándola como una de las multinacionales argentinas más valiosas, solo por detrás de gigantes tecnológicos o energéticos.

Caso de estudio

Ocurre que el Grupo Arcor no es solo la empresa de golosinas más grande de Argentina ya que es también un caso de estudio global sobre resiliencia, visión de largo plazo e integración vertical. Desde una pequeña fábrica en un pueblo cordobés hasta ser el mayor productor de caramelos duros del mundo, su trayectoria marca el pulso de la industria alimentaria latinoamericana.

​La empresa nació el 5 de julio de 1951 en Arroyito, Córdoba y su nombre es un acrónimo de sus raíces: Ar por Arroyito y Cor por Córdoba. ​Hijo de un panadero italiano, Fulvio Salvador Pagani fundó la empresa junto a un grupo de pioneros (incluyendo a los hermanos Maranzana y Brizio).

Su meta era fabricar caramelos de alta calidad a precios populares y para 1958, Arcor ya producía 60.000 kg diarios de golosinas. Para no depender de terceros, la empresa construyó su propio ecosistema, ya que si necesitaban azúcar, producían caña; si necesitaban cartón, fundaban su propia papelera (Cartocor, 1980); si necesitaban energía, invertían en plantas de cogeneración.

En la actualidad, esta integración les permite controlar costos y calidad desde el campo hasta la góndola.

Entre los años 70 y 80, el grupo se expandió a Paraguay, Uruguay, Brasil y Chile y en ​1993, Luis Pagani asumió la presidencia, impulsando a Arcor a las grandes ligas hasta que tras haber cumplido 62 años debió dejar su cargo por una medida interna que obliga a empleados y ejecutivos a salir de la compañía a partir de esa edad.

Plan 2026

De todos modos, en 2005, el holding selló una alianza con Danone para crear Bagley Latinoamérica, convirtiéndose en el principal productor de galletas de la región. ​Para este 2026, Arcor ha diseñado una hoja de ruta centrada en la estabilidad financiera, la expansión exportadora y la sustentabilidad.

En el caso del financiamiento y crecimiento regional, el directorio aprobó un plan de endeudamiento que entra en vigencia en los próximos meses a través de la emisión de ONs por hasta $80.000 millones (o su equivalente en moneda extranjera).

El objetivo es refinanciar pasivos para mantener una estructura de deuda saludable; asegurar capital de trabajo para nuevas inversiones productivas; sostener el ritmo de inversión en maquinaria e infraestructura logística.

Con la ratificación de este tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, el 2026 también se presenta como un año clave en el cual Arcor podría buscar un desembarco masivo en Europa, aprovechando la quita gradual de aranceles para posicionar marcas como Bon o Bon y chocolates Águila en mercados como España, Alemania y Francia.

De farmacia a líder global

En el caso de Nestlé es mucho más que una empresa de alimentos; es un gigante industrial cuya historia se entrelaza con la evolución de la nutrición moderna. Con más de 150 años de trayectoria global y casi un siglo de presencia en Argentina, su historia habla de cómo pasó de ser una farmacia en Suiza a tener operaciones en casi todo el mundo.

La multinacional nació de la necesidad de combatir una crisis social como fue la alta mortalidad infantil en el siglo XIX. En 1866, Henri Nestlé, un farmacéutico alemán radicado en Suiza, desarrolla la Farine Lactée (Harina Lacteada), una combinación de leche de vaca, harina de trigo y azúcar para bebés que no podían ser amamantados.

Para ​1905, la empresa se fusiona con su rival, la Anglo-Swiss Condensed Milk Company, creando un gigante lácteo y durante la Primera y Segunda Guerra Mundial, Nestlé impulsó productos que hoy son icónicos.

En 1938, lanzó Nescafé, revolucionando el consumo de café tras ayudar al gobierno de Brasil a procesar sus excedentes de grano. Entre 1970 y el 2000 se expandió a categorías como alimento para mascotas (Purina), cosmética (participación en L'Oréal), aguas y productos de lujo (Nespresso).

En Argentina, lleva un siglo de arraigo pero llegó formalmente al país en 1930 y desde entonces, ha establecido una red de siete fábricas ubicadas en Buenos Aires (Magdalena), Córdoba (Villa Nueva), Santa Fe (Firmat y Santo Tomé) y Mendoza (Tunuyán). A nivel local, la empresa no solo comercializa, sino que exporta productos de alto valor agregado, como leche en polvo y alimento para mascotas, a más de 30 países.

Bajo el liderazgo de Gian Carlo Aubry (CEO para la Región Plata), Nestlé ha definido que el 2026 será un año de "decisiones concretas" y eficiencia operativa.  Uno de los hitos más esperados para este año es la consolidación del relanzamiento de la producción local de tabletas de chocolate, con una inversión de más de u$s10 millones en la planta de Magdalena.

De esta forma y tras 20 años importando la mayoría de sus tabletas, Nestlé vuelve a fabricar localmente formatos de consumo impulsivo (25g y 50g) para abastecer a los kioscos argentinos, aprovechando la resiliencia de esta categoría frente a las crisis económicas.

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