De Nueva York a Núñez: cuáles son los planes de la dueña de Le Parc para el 2026
A mediados del año pasado y a partir de millonarias pérdidas que durante ese período superaron los $217.817 millones contra una ganancia de $61.687 millones de igual lapso del 2024, la empresa dueña de la marca Le Parc puso en marcha varias fórmulas para mejorar su perfil financiero. Se trata de Raghsa, una de las principales desarrolladoras inmobiliarias locales que fue fundada en 1969 por el ya fallecido Moisés Khafif y que es dueña de varias marcas emblemáticas del sector como Le Parc; el edificio Plaza San Martín; varias torres en Puerto Madero, entre otros.
Desde 1989, la empresa ha desarrollado más de 380.000 m2 de oficinas e inmuebles comerciales premium, de los cuales 103.918 m2 constituyen área locativa actualmente de propiedad de la compañía y alquilada a sus clientes. Además, ha desarrollado y vendido más de 340.000 m2 de unidades residenciales. Pero desde hace varios años enfrenta una herencia financiera no del todo positiva si se tiene en cuenta que ya son varios los balances anuales que viene reportando en rojo.
Por ese motivo, ya desde el 2024 inició un proceso para reperfilar su millonario pasivo prorrogando el vencimiento de varios de sus pagos.
Por ejemplo, extendió el plazo del pago de una deuda por casi u$s59 millones que contrajo con tenedores de una serie de Obligaciones Negociables (ON) que lanzó el 11 de mayo del 2020 al 8,5% anual y que vencen el 4 de mayo de 2027 y que directorio de Raghsa cambió por otra ON Clase 7 por la misma suma, pero con un vencimiento mucho más largo, establecido para el 11 de diciembre de 2032.
Fuentes de liquidez
La necesidad de llevar a cabo este proceso se vincula con que fue afectada por el efecto inflacionario y las fluctuaciones del dólar en sus negocios, junto con costos mayores y el lógico desfase temporal entre el momento en que decide desarrollar una propiedad y estima los gastos y el momento en el que esa propiedad comienza a generar ingresos, un plazo que por lo general, es de entre dos y tres años.
Además, sus principales fuentes de liquidez están dadas por el efectivo generado por los flujos de fondos obtenidos por alquileres, préstamos y deudas financieras, el producido de las eventuales ventas de propiedades de inversión y los aportes de capital.
Para reforzar aún más su proceso de mejora financiera, en julio del año pasado ingresó al régimen de oferta pública de acciones (IPO, por sus siglas en inglés), de la Comisión Nacional de Valores (CNV). La decisión le permitió emitir hasta un 10% de acciones en el mercado local en el marco de un plan para obtener capital y financiar sus operaciones, proyectos, y crecimiento.
Esta emisión se basaba en las proyecciones de crecimiento y planes de inversión de la sociedad, además de las condiciones generales del mercado y de la industria. Se trata de acciones Clase B en circulación y de la totalidad de las nuevas acciones Clase A que eventualmente se emitan como consecuencia del aumento de capital que pueda ser determinado a futuro.En el marco de dicha incorporación, se adjudicaron 25.461.502 acciones ordinarias Clase A a un precio de suscripción de $1.296,16 por acción.
Resultados favorables
Del mismo modo, llevó a cabo un aumento del capital social mediante la emisión de hasta una cantidad máxima de 41.482.223 nuevas acciones Clase A, para ser ofrecidas por suscripción pública en el país para poder financiar la expansión de sus negocios.
A juzgar por el reciente informe sobre los resultados obtenidos hasta fines de noviembre del año pasado, el plan parece mostrar signos positivos ya que la empresa logró cerrar un balance positivo por $28.077 millones, contra una pérdida de $398.732 millones del período anterior.
De acuerdo al informe enviado por Raghsa a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el grupo ha mantenido su actividad principal centrada en la generación de ingresos por alquileres, tanto comerciales como residenciales, los cuales se han mantenido constantes en términos reales. Además explica que la variación observada en los resultados no responde a cambios en las políticas de alquileres ni a variaciones significativas en los niveles de ocupación de los inmuebles, sino que se explica a otros factores.
Uno es el efecto de la evolución del tipo de cambio sobre los ingresos denominados en dólares, tanto por su impacto en la facturación como por la conversión de los resultados de las operaciones en el exterior a la moneda de presentación. Otro es el comienzo del reconocimiento de ingresos por alquileres correspondientes a los inquilinos del inmueble ubicado en 512W 22nd, en la ciudad norteamericana de Nueva York, además de a la actualización de los valores locativos en función de los mecanismos de ajuste previstos en los contratos de alquiler vigentes.
También influyó el inicio del reconocimiento de ingresos por alquileres correspondientes al contrato celebrado con JP Morgan, de acuerdo con los términos contractuales vigentes en un edificio del barrio porteño de Nuñez.
"En síntesis, la estructura de ingresos continúa siendo estable y previsible, sustentada en contratos de alquiler de largo plazo", detalla el documento de Raghsa que se puede analizar en la web de la CNV.
Vacancia nula
El paper también hace referencia al contexto macro en el cual la empresa lleva adelante sus operaciones con un mercado de oficinas A en la Ciudad de Buenos Aires que presentó una vacancia promedio cercana al 16%, "reflejando un contexto de sobreoferta que continúa impactando negativamente en los niveles de ocupación y en la valorización de los activos inmobiliarios".
El precio promedio de alquiler se ubicó en torno a u$s24 por m² por mes, mientras que en términos de superficie, el mercado incorporó 52.000 m² de oficinas entregadas; la superficie en construcción asciende a unos 129.000 m² y la proyectada alcanza cerca de 275.000 m², lo que implica compromisos de inversión relevantes y presión adicional sobre la vacancia futura.
En este contexto, la sociedad asegura que concentra el 8% del total de los metros cuadrados disponibles en CABA, con una vacancia prácticamente nula, "lo que evidencia una posición competitiva superior al promedio del mercado".
Para este 2026, la sociedad pretende profundizar su estrategia de expansión y planea capitalizar un escenario económico con mayor ordenamiento para consolidar su dominio en el Corredor Norte de la Ciudad de Buenos Aires.
La gran apuesta para 2026 se centra en el barrio de Núñez, específicamente en el entorno del Parque de la Innovación.
Apostar por Nuñez
En este sentido, el informe explica que el valor promedio de alquiler de su portafolio se ubica alrededor de un 4% sobre el promedio general, alcanzando en la zona de la avenida Libertador niveles cercanos a un 10% por encima del valor promedio informado, "reforzando la solidez y calidad relativa de sus activos frente al mercado". El objetivo central de la compañía es el incremento de sus metros cuadrados rentables bajo estándares internacionales de lujo y sustentabilidad, con inversiones que superan los u$s110 millones para la construcción de un nuevo edificio corporativo de alta gama.
Con la finalización de sus proyectos actuales, Raghsa proyecta alcanzar los 145.000 m² rentables, lo que representa un crecimiento del 20% en su área corporativa. En este escenario, Raghsa siguió incrementando su portfolio de activos a partir de la compra, el 30 de diciembre de 2025, de un terreno de 5.800 m² ubicado en Avenida del Libertador 7055, en el barrio de Núñez por un valor de u$s73 millones y con una capacidad constructiva de 75.500 m².
Allí, la empresa planea construir otro edificio corporativo de alta categoría, sumándose a sus desarrollos en el corredor norte, como el Centro Empresarial Libertador (CEL) y el Centro Empresarial Núñez, consolidando su apuesta por oficinas premium.
La torre es considerada como una de las joyas urbanas más codiciadas del corredor norte porteño y le permite a Raghsa ganar terreno en el segmento de oficinas AAA y avanzar en el desarrollo del polo corporativo de la avenida Libertador, uno de los que defiende los valores más altos de alquiler de oficinas del mercado.
Plan expansivo
La operación forma parte de la estrategia de la empresa de desarrollar uno de los polos corporativos más grandes de la ciudad en el barrio de Núñez en donde, entre terminados y en construcción, ya tiene más de 200.000 metros cuadrados de oficinas. De hecho, en enero de 2024, se quedó con el terreno donde funcionaba una estación de servicio Axion, frente al estadio de Obras y junto al McDonald’s de Libertador donde planea construir una nueva torre corporativa de oficinas premium destinada al mercado de renta para empresas de primera línea.
El edificio, de 50.000 m² totales de construcción y 25.000 m² rentables, tendrá plantas libres y flexibles, dotadas de tecnología de última generación, según informó la propia empresa en un comunicado. Estará cerca del primer desarrollo de Raghsa en esa zona, que fue el Centro Empresarial Libertador, en plena pandemia y considerado como el proyecto más ambicioso de la empresa hasta la fecha, con una superficie de 100.000 m² sobre Avenida del Libertador al 7200. Posee 26 plantas libres que oscilan entre 1200 y 2900 m²; un total de 60.000 m² rentables y está catalogado como el edificio de oficinas AAA más grande del país.
A estos desarrollos le suma el que se encuentra levantado en un terreno detrás del Mc Donalds, en la misma manzana del que posee la ex Axion, contigua al Centro Empresarial Libertador, que estaba ocupado por canchas de fútbol y en el que levanta el Centro Empresarial Núñez, en Manuela Pedraza y Arribeños.
La torre de US$55 millones de inversión estará terminada entre 2026 y 2027, pero ya fue alquilada en su totalidad por JP Morgan que ocupará más de 20 pisos en el campus de Núñez.
Crecer en el exterior
Del mismo modo, Raghsa asegura que sus operaciones en el exterior, como el mercado de oficinas en la ciudad de Manhattan "mostró señales de recuperación durante el segundo trimestre de 2025, con una tasa de disponibilidad que se ubicó en 15,4%, la más baja desde 2021, mientras que el volumen de arrendamientos acumulado en el semestre alcanzó 20,6 millones de pies cuadrados". Para mantener este sendero, el 13 de mayo de 2025, Raghsa constituyó una nueva sociedad denominada Property 512 West 22 LLC, que se rige por las normas del estado de Delaware, Estados Unidos.
Luego, en agosto del mismo año, adquirió un edificio de oficinas Clase A, destinado al mercado de renta, de aproximadamente 16.072 m² rentables, estratégicamente ubicado en 510 West 22nd Street, de Nueva York, por u$s205 millones.
En el submercado de Chelsea, donde se encuentra ubicado el edificio, el inventario total asciende a 43.585.681 pies cuadrados, con una tasa de vacancia del 16,6 % y un precio promedio de u$s105,87 por pie cuadrado (teniendo en cuenta que cada pie cuadrado equivale a 0.929 m2). En ese sentido, Raghsa posee 172.576 pies cuadrados, lo que representa el 0,4% del total de la zona, con ocupación plena y una renta promedio de u$s112 por pie cuadrado.
"Esta posición refleja una cartera sólida, con ocupación total y valores de renta competitivos frente al mercado, lo que refuerza la estabilidad y la fortaleza de la sociedad en el segmento premium de oficinas", destaca el informe. Por eso, el plan de expansión también contempla el fortalecimiento de su estabilidad mediante sus operaciones en Nueva York, reduciendo así la exposición al riesgo local argentino.