El exitoso y nuevo negocio de Bebe Contepomi, lejos de la TV
La vida de Bebe Contepomi dio un vuelco inesperado tras su salida de la pantalla de eltrece y TN. Después de décadas siendo el referente absoluto del rock en la televisión argentina, el periodista decidió alejarse de la vorágine de las entrevistas diarias y los estudios de grabación para conectar con una faceta mucho más personal. Este cambio de aire lo llevó a explorar un terreno que, aunque parece alejado de la música, comparte con ella la misma mística de la creación: el mundo de los viñedos y la producción de una línea de vinos con sello propio.
Lejos de los flashes de La Viola, Bebe encontró en la provincia de Mendoza el escenario ideal para desarrollar su faceta emprendedora. Su reciente apuesta empresarial no es un simple pasatiempo, sino un proyecto sólido y diversificado que busca fusionar su historia personal con la alta gama de la industria vitivinícola nacional. Para el comunicador, este camino representa una forma de volver a sus raíces y disfrutar de un proceso de elaboración mucho más pausado y artesanal que el que exigía la inmediatez de los medios masivos de comunicación.
Este nuevo negocio sorprendió al mercado vitivinícola por su profundidad y coherencia. Contepomi no se limitó a lanzar una etiqueta con su nombre, sino que se involucró en el diseño de un portfolio ambicioso que recorre diferentes estilos. Hoy, su presente se reparte entre Buenos Aires y los paisajes mendocinos, donde sigue de cerca cada etapa de una inversión que ya se posiciona con éxito en el segmento de los vinos de autor.
Tintos y blancos: la propuesta integral de vinos BEBE
El corazón de la nueva etapa del periodista es su línea de vinos denominada simplemente BEBE, un proyecto que destaca por su amplitud y variedad, lejos de limitarse a una sola etiqueta. La colección fue diseñada meticulosamente junto al enólogo Pablo Martorell y presenta opciones para distintos perfiles de consumidores, dividiéndose en variedades de tintos y blancos que reflejan la diversidad del terruño mendocino en el Valle de Uco.
La oferta comienza con el Sauvignon Blanc 2025, una etiqueta que destaca por ser vibrante y expresiva, ideal para quienes buscan frescura. En esa misma línea se encuentra el Pinot Rosé 2025, un vino frutado que aporta una cuota de elegancia al segmento de los rosados. Para los amantes de los tintos clásicos, el proyecto ofrece un Malbec 2024 de entrada sedosa y final largo, junto a un Pinot Noir 2023 que apuesta por la complejidad y la fineza característica de esta cepa.
Sin embargo, la joya de la corona y la apuesta más ambiciosa del periodista es el BEBE Bandada 2022. Se trata de un Gran Reserva con un enorme potencial de guarda, pensado para aquellos que buscan un vino con cuerpo y evolución. Esta etiqueta se posiciona como el tope de gama del emprendimiento, demostrando que la incursión de Contepomi en la vitivinicultura busca competir en los niveles más altos de la industria nacional, asociando su marca personal a productos de excelencia técnica.
Un negocio de exportación y proyección futura
La incursión en el mundo del vino es solo la punta del iceberg de la reinvención de Contepomi. Esta apuesta empresarial le permite manejar sus propios tiempos y capitalizar su marca personal de una manera mucho más estable que la televisión. La rentabilidad de la línea BEBE le otorga la solvencia necesaria para elegir sus proyectos de comunicación con total independencia, enfocándose hoy en su propia productora audiovisual y en contenidos para plataformas digitales que complementan su actividad en la industria vitivinícola.
Acompañado por su esposa Florencia y sus hijos, Bebe manifestó que este negocio le devolvió la capacidad de disfrutar de los procesos de maduración, tanto en la uva como en la vida. El aprendizaje sobre los suelos de Mendoza y los tiempos de barrica es una satisfacción que hoy pone en un lugar de privilegio. Su caso se suma al de otras celebridades, como Lautaro Martínez y Luciano Pereyra, que ven en el vino una forma de resguardar capital y expresar creatividad, probando que existe un éxito contundente fuera de los medios tradicionales.